26 septiembre, 2008

No se puede negar que multiplicaba latidos


él abrazó,
y ella también.

en el siguiente plano,
a ella le latían:
el espacio entre los dedos,
el hígado,
las pestañas,
alguna vuelta del bajo vientre.


3 comentarios:

Pablo dijo...

y a él? que le latían?

Sibila dijo...

me ha encantado este texto... me ha recordado, algo así como si fuera una fotografía, al poema de 'los formales y el frío' del gran Benedetti :)

En serio, me ha parecido precioso, será porque me recuerda situaciones vividas...



un besito de viernes noche!
(si, en casa...)

Kika... dijo...

espera, Pablo, que tengo que llamarle a ella para que me lo cuente...
...
...
...
...
...
...

... dice que a él no le temblaba nada, no le temblaban ni las palabras...

(ella es un poco temblorosa, me da a mí)

sibiiiii... te voy a mandar un email y te dejo mi móvil: anoche fuimos a un concierto precioso de Paco Bello, que sacó a pasear todo su repertorio más alegre y contentil...

(y gracias por lo de Benedetti, me sonrojas, cielo)

besitos,
magia,
y lluvias de septiembre...
K