06 septiembre, 2008

La boda de mi mejor ex-algo

Hay personas que por el motivo que sea son tus preferidas y el paso del tiempo es incapaz de cambiar eso. Puede que no te hayas hablado con ellas durante un siglo y medio y el día que te las vuelves a encontrar retomas la conversación exactamente donde la dejaste. Mi ex-algo favorito produce exactamente ese efecto. Digo ex-algo porque tampoco me voy a poner a detallar aquí los pormenores de la relación (y que los listillos no se pasen de listillos, porque se van a equivocar fijo).


Mi ex-algo favorito se casa. Como tampoco hablamos tanto, a mí la cosa me ha llegado por sorpresa, vamos, que sabía que se casaba, pero como estoy tan liada con los exámenes – y liada por los exámenes es un estado que dura aproximadamente ocho meses al año – pues no tenía controlada la fecha del evento. El otro día me llegó un email invitándome a la despedida de solteros, y acepté encantada, aunque un poco asustada. ¿Y si nadie se acordaba de mí? ¿Y si me daba un ataque de ansiedad por el hecho de tener que irme sola hasta las profundidades de Vallekas, a un bar jevi? ¿Y si había cambiado tanto que no le reconocía? Pero tenía que ir. Porque yo vengo del heavy metal (el jevi para los amigos), aunque ahora con tanta canción de autor no lo parezca. Mi ex-algo favorito y los compañeros del métal se lo merecían. Así que allá me fui.


Estaba llegando a la puerta del bar cuando me encontré con el hermano de mi ex-algo favorito. Otra persona predilecta y encantadora.

- Pensé que no me reconocerías, Kika. Como me he cortado el pelo…

- Querido, te reconocería incluso en una manifestación donde hubiera un millón de personas iguales que tú.


Es verdad. Porque la hermaníssima, Lady K, mi ex-algo favorito y su hermano vivimos juntos los que probablemente fueron los mejores veranos de nuestra vida. Aún no han sido superados por nada. Me puse en plan Abuela Cebolleta (aunque no soy mucho mayor que mi ex-algo favorito), recordándolo todo con nostalgia.


En el bar jevi pusieron el vídeo más representativo de las bodas del metal, November Rain, de Guns ‘n’ Roses. No me quedé muy convencida, porque la cosa en el videoclip no acaba demasiado bien…


Tengo que reconocer que uno de los mejores momentos de la noche fue cuando mi ex-algo favorito me presentó a su futura esposa:

- Mira, es Kika, te he hablado mucho de ella.


Me sentí muy orgullosa. De él, de su hermano, de Lady K, de la hermaníssima y de todos aquellos que nos dedicamos a hacer fotos mentales en el sitio más bonito de la tierra. No puedo evitar emocionarme cada vez que recuerdo el tiempo que pasamos allí, y más cuando me doy cuenta de que lo echo muchísimo de menos. Será la energía telúrica del lugar. Aunque yo creo que tiene más que ver con la gente. Porque en todos los sitios donde pasamos tiempo, donde sentimos cosas, quedan impregnados trocitos de nuestra alma.


Que os vaya bonito, chicos.



Y esta noche... la fiesta del año...


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