08 agosto, 2008

Despegada

algo permanece en la metódica existencia

quebrada de papeles de caramelo

golosinas de besos tristes

- seré mayor de edad cuando haya dado

trescientos besos

escrito quinientos versos

oscilado al borde de la cama –

todas las palabras son mías

sobre todo el sí y el no

aunque se resistan

se retuerzan

como los sombreros de viento

que no se aplanan

no se quedan quietos


como tú


un viento que no me deja que le llame

hago trampa

dispuesta a enamorarme

un minuto al doblar cada esquina

a parir desastres cubistas

de tres ojos

que olvidan constantemente

la distinción entre ver y verte

te miran insistentes

ahumados

arrumbados dentro de la cavidad craneal


eres tan precioso

tan desnudo

tan malditamente impreciso


a mí me duelen las encías

me sales

en los dientes largos


me obligas a llevar los labios despegados.

De Mañana empieza en ti.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta. Me recuerda vagamente a Neruda...
...y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.


Siempre

Kika... dijo...

gracias...

definitivamente, "Mañana empieza en ti" es el de los poemas de amor, ¿verdad?

persigue a la luna...

besos
K