12 agosto, 2008

Agosto en Madrid (VII): Perseidas

Esta noche, vamos, ahora mismo, se podrá ver una de las lluvias de estrellas del año. La de las Perseidas.


Verla es como dejar que te moje un chaparrón de luz, un chubasco de rayos interestelares. Recuerdo hace muchos años – muchos, en el recuerdo está mi padre – un viaje en coche a altas horas de la madrugada (hace tiempo en verano viajábamos siempre por la noche para evitar el calor) y yo mirando las esquirlas fluorescentes caer, con la cabecita pegada a la ventanilla, totalmente callada, lo que es raro en mí a menos que me dedique a observar el cielo de noche.


A mi lado, la hermaníssima dormida plácidamente, porque ella se repanchingaba en el asiento que compartíamos, se tapaba con la sábana de los viajes y a soñar. No había trayecto largo en coche que ella no hiciera acompañada de su almohadita y de Milki, su peluche favorito, un osito que llevaba un cascabel en una de las orejas, y que mi madre nunca logró operar para extraérselo.


La hermaníssima dormida como una bendita, yo callada para disfrutar del momento en paz, mi padre conduciendo y mi madre mirándome por el retrovisor con esa cara que se le pone cuando me ve más o menos absorta en algo. Si la cosa absorbente es importante, suele ser cara de alivio, mientras que si se trata de algo que ella no considera crucial me mira con ternura y con preocupación a la vez.


Pero me deja mirar al cielo porque sabe lo que me gusta cualquier espectáculo en el que haya luces contra la oscuridad. Mis favoritos son los fuegos artificiales: soy capaz de irme con una silla de plástico al lugar donde se produzcan (verbigracia Disneyland París, sobre el Guadalquivir en la Feria de Sevilla, el puerto de Denia, Almería, mi barrio el día de la hoguera) y sentarme a contemplarlos. Blanca y Javi me regalaron por mi cumple Música para camaleones, de Truman Capote, y gracias a la auto-entrevista que se recoge en este libro he descubierto que los fuegos eran su espectáculo favorito también. Algo tendrán, porque estoy segura de que Capote vio muchos espectáculos en su vida…


Esta mañana hablaba con la hermaníssima y siento que de nuevo se nos están interconectando las mentes. Ayer, yo hablaba aquí de ventanas, y ella hacía lo mismo en su fotolog. Y no nos habíamos puesto de acuerdo. Quiero que la hermaníssima vuelva ya, porque mirar las Perseidas sin ella dormidita a mi lado no es lo mismo. Dormida, claro, porque observar el cielo es como estudiar una oposición, se hace mejor en solitario.


Si sabes a dónde mirar, claro.



Por si alguien se anima dejo aquí mis consejos para cazar estrellas:


1. Buscar un sitio sin contaminación lumínica. Eso en Madrid es muy complicado, porque además hay que tener cuidadito con los lugares oscuros, no os vaya a pasar algo. Muchas veces, con conducir un poquito saliendo de la ciudad es suficiente, o buscar algún lugar con poca luz como una azotea alta y apartada.


2. Llevar agua y un bocadillo. Observar estrellas da un hambre de muerte, por muy romántico que sea. Además, una chaqueta por si acaso hace frío (en agosto es raro, pero bueno) y una almohada: las Perseidas tienen una elevada declinación y se ven mejor tumbado mirando hacia el zenit, que es el punto más elevado del cielo. Si se tiene una tumbona, pues mejor que mejor. Lo que pasa es que probablemente estéis dormidos para cuando caigan las estrellas fugaces… cuando más se ven es hacia el amanecer (recuerdo un año que a las cuatro de la madrugada o así el cielo se iluminaba).


3. Hacerse, si es posible, con un planisferio del cielo. Los modernos planos del cielo tienen un sistema que da más o menos la bóveda celeste con sólo girar unos discos, pero hay que recordar la diferencia entre la hora oficial y la hora solar (en verano y para la Península, la hora oficial lleva dos horas de adelanto).


4. Para orientar el planisferio, conviene buscar la Osa Mayor (que es esa que tiene forma de sartén/cazo/carro) o Casiopea (forma de W). Después, buscar la zona de la Osa Mayor o el cuadrado de Pegaso (está cerca de Casiopea).


5. Y a observar, si hay suerte… a ver si la Luna, que este año está en cuarto creciente, deja mostrarse a las Perseidas, porque la luz de la Luna las suele tapar.


6. Si no las veis, mañana (la noche del 12 al 13 de agosto) es buen día también.


7 comentarios:

carmen moreno dijo...

Me levanto a las 5:50 porque entro a trabajar a las 6:45, así que no he podido ver la lluvia de estrellas, ¿has cogido una para mí? De cualquier manera, si has conseguido poquitas, quédatelas que a ti también te están haciendo falta.

cerillasGaribaldi dijo...

Las vi el domingo en el mar. Sólo ese momento vale ya todo el verano.

Adoro el güisqui porque la felicidad me asusta, adoro Mañana empieza en ti y adoro tus fotos, ya los sabes.

Besos viajeros, Bob.

Anónimo dijo...

Fumas??? qué fumas??? Tienes que fumar algo para ser tan cursi

piedra_de_sol dijo...

El viernes vi las primeras perseidas de la temporada en mi coche... absorta como tu dices... con mi padre conduciendo, y mi madre de copiloto, en silencio los tres... y una sonrisa en el ambiente... tras un concierto de Luis Pastor... y no se muy bien como contarlo en el blog, y quiero contarlo bonito, asi es que no me he puesto todavía... y tu lo cuentas todo tan bien...

Un besote!!!

La hermaníssima dijo...

Yo recuerdo las perseidas y acuando he sido mayor, en la sierra, con el abuelo...
Y no queda nada sólo un par de semanas y además mañana viene el cuñaooooo.
Ayer entré en Saint Paul's, me lo explicaron genial: lo que pasa es que la entrada daba derecho a subir los 110 metros (por escalerilla cutre)hasta la bóveda y allá que subí. Las vistas son preciosas pero el miedo a las alturas me puede!
Y hoy de vuelta a Londres a ver We will rock you, que he sacado unas entradas apañaicas de precio.

La hermaníssima dijo...

Y la que fumo soy yo, y hay veces que me dan ganas de apagarle el cigarro en la frente a gente que se pasa por aqui a ecribir tonterias escudados en el anonimato. Es verano, por favor, cómo se nota que la gente se ha fundido la extraordinaria y no tiene nada mejor que hacer que molestar...un trabajito en un Tesco les buscaba yo...

Kika... dijo...

carmen... te doy un puñado, porque cogí dos!!

bob... no vale lo de que te asuste la felicidad, que te guste el güisqui, vale, pero lo otro no...

jara... pues me pasaré a leer tu historia llovida de estrellas, que esto sólo pasa una vez al año y hay que contarlo...

hermaníssima... pero la de We Will Rock You no la has visto ya? ains, lo que te gusta un musical... y sí, pilla CVs de esos del Tesco...
:)

muchos besos a todos,
K