15 agosto, 2008

Agosto en Madrid (IX): Canciones de mi verano

Es catorce de agosto y no queda nadie en mi edificio. No queda nadie en mi barrio.

Por no estar, no están ni las luces de la calle, que se marcharon hace un mes y no han vuelto, lo que ha provocado que las parejas que buscan esconderse de ojos indiscretos aparquen en la calle que hay delante de mi casa a altas horas de la madrugada.


Debido a una serie de motivos que ahora mismo no hacen al caso, he desempolvado el primer CD que me compró mi padre. Yo soy de la generación de las casettes, ese soporte espantoso que terminaba su vida habitualmente entre las fauces de un reproductor musical enloquecido, que de pronto empezaba a enredar y expulsar los trocitos de hierro y cromo (como decía Kiko Veneno) y te dejaba sin escuchar a Metallica, Bananarama o Greta y los Garbo, por nombrar sólo tres representantes de los eclécticos gustos musicales de mi casa.


Mi primer CD fue uno de Miguel Bosé. Un recopilatorio llamado De Bandido a Duende. Ya he dicho que escucho a Shakira, sí. Y Miguel Bosé me gusta. Canto sus canciones a grito pelado porque me parecen resultonas. Bueno, y porque de pequeña estaba enamoradita perdida del cantante, como la mitad de España, creo. Como dice Lady K, es lo que tiene criarse entre Perales, Juan Pardo y Miguel Bosé. Bueno, y a mi madre siempre le han gustado mucho las rumbas y Led Zeppelin. Decía lo del eclecticismo y ahora los habrá que empiezan a creerme…


Como me han abandonado hasta los albañiles sádicos de la obra del séptimo, he puesto a Bosé a todo volumen, hasta llegar a mi canción favorita. Me he puesto a cantar, porque la letra no tiene desperdicio, mientras hacía un bailecito graciosillo por lo descoordinado, en plan digna-memoloamímisma total.


Os la dejo por si a alguien le apetece hacer lo mismo.



Claro que con estas canciones se entra en un bucle… un bucle un poco horteril, para qué engañarnos. Porque la siguiente que he buscado ha sido…



¡Dejad de reíros! ¡Si es un temazo! ¡No hay más que ver la letra! Una verdadera declaración de intenciones…


Siempre la misma rutina

nos vemos por las esquinas

evitando el que dirán

mi cuerpo no se acostumbra

a este amor entre penumbras

que es mas fuerte que un volcán

Escondidos de la luna

no se puede continuar

por desgracia o por fortuna

no te dejare de amar


Escándalo, es un escándalo…


No me importa que murmuren

y que mi nombre censuren

por todita la ciudad

ahora no hay quien me detenga

aunque no pare la lengua

de la alta sociedad

Este río desbordado

no se puede controlar

si lo nuestro es un pecado

no dejaré de pecar


Escándalo, es un escándalo…


Vivo mi vida, soy como soy

no hay quien me pare

por donde voy...


No me interesa que te tome por sorpresa

un alma libre siempre he sido yo

si tengo ganas hago lo que me da la gana

yo soy el que decide sí o no

Si piensan mal no me tiene preocupado

de tu lado no me voy a separar

pienso diferente, no vivo con la gente

y mi manera no la voy a cambiar


Escándalo, es un escándalo…


Si estáis solos en casa, a bailar… no os ve nadie…


2 comentarios:

Nat dijo...

Pues ... yo tengo 22 añitos y un respeto por Juan Pardo, Carlos Cano, y Francisco que no me lo quita nadie! jajaja

¿Debería visitar un profesional?

Muaks!! Sigue disfrutando del verano y sus bailes!!

Nat

Kika... dijo...

Nat, pues haces muy bien. Que no te lo mire ningún profesional...

¡viva Juan Pardo!

muchos besos y gracias por pasarte por aquí!
K