09 julio, 2008

Una botella para las lágrimas

no tienes la culpa de que el mundo esté peor

pero yo

no tengo la culpa de que no nos sobre amor…

Globos de chicle, Luis Ramiro



No hay que echar nunca en saco roto la sabiduría de las abuelas.


Siempre le decía que no llorase.


Que no llorase en balde.


De hacerlo, tendría que guardar sus lágrimas en una botella.


Y las circunstancias te obligarán a tener que bebértelas,

porque no hay que desperdiciar nada,

ni una gota de agua,

que hay sequía

y crisis económica.


Habrá que buscar el huevo de remendar calcetines,

la aguja para coger puntos a las medias,

hacer croquetas de felicidad, porque no estamos para tirar sonrisas a la basura.


Siempre me asqueó la idea de beberme mis propias lágrimas.


Las que encerradas en la botellita,

perpetuarían la tristeza en circuito cerrado, vomitada hacia dentro.

Las botellas para guardar lágrimas… datan de la época romana y volvieron a vivir una edad de oro en la Inglaterra victoriana. Se guardaban las lágrimas de duelo por un ser querido, y cuando éstas se evaporaban, se consideraba que el dolor había terminado. No se las bebían, por supuesto. Aunque en la actualidad se sabe que las lágrimas contienen una sustancia antiséptica que se llama lisozima. Eso quiere decir que las lágrimas curan.


4 comentarios:

cerillasGaribaldi dijo...

Llenaremos una botella por Sergio Algora pero no nos curaremos.
Besos, Ignacio

H dijo...

Qué bonito, Kika. Qué bonito.

Courage.

Besitos.

H

en tierra de nadie dijo...

Llora, si eso te cura.
Pero no te vuelvas llanto
ni hagas de las lágrimas tu ropaje.
Mejor rásgate en sonrisa.

pd.- al final no hubo croquetas, snif.
pd2.- A ver cuando haces ¡Chas! y apareces a nuestro lado en la cueva ;P

bss

Kika... dijo...

Bob... es verdad... por ese Niño Gusano... es que las lágrimas, a veces, empañan pero no curan...

H... gracias, cielo. Gracias.

ETDN... a ver cuándo, y a ver cuándo hablamos...

miles de besos
K