06 julio, 2008

No sé si nací para correr

Larguémonos, chica, hacia el mar

no hay amanecer en esta ciudad

y no sé si nací para correr

pero quizá sí que nací para apostar…

Apuesta por el Rock ‘n’ Roll, Héroes del Silencio



Lady K tiene buhardilla. Notición. Tras meses de una búsqueda que le estaba a la pobre cambiando hasta el carácter, de mirar todas las webs de venta y alquiler de pisos, de visitar pisos horrorosos y otros preciosos pero con caseros abusivos, lo ha encontrado. Buhardilla en mi barrio, a nada de mi casa, se puede ir andando y todo. Y yo estaba invitada al estreno mundial.


Me pasé el día enviando emails en los que ponía chorradas del tipo: tengo al Marqués de Riscal metido en la nevera, bien fresquito. A los diez minutos me daba cuenta y volvía a escribir: no es que haya asesinado al noble español, es que el vino es de esa marca. Allá que me fui con las copas de cóctel, el vinito blanco fresquito y el sacacorchos de barwoman profesional. No creo que nos vayamos a terminar toda la botella. Pues nos la terminamos, sentadas en el sofá, Lady K con un vestido digno de una pin-up de los cincuenta, y yo de nuevo en mode Arabian Nights. Ella es feliz, y yo también. Doy gracias por tener una amiga así, porque lo nuestro ya es más que amistad, es una relación indestructible que ha pasado por todo, y aún me sigue fascinando lo que nos parecemos. Me sentía inmensamente afortunada de ser la primera en visitar la LadyKhouse, y me puse a beber con mucha convicción. Con demasiada, casi. Pero era julio, viernes por la tarde, y el concierto de Pablo Ager no empezaba hasta las diez y media, que ya serían las once. Así que no dejamos ni los restos del Marqués de Riscal, y además encontramos tres botellas más, abandonadas las pobres bajo el fregadero del piso. Eso sí que es un buen alquiler, que incluye el alcohol.


Maravilloso paseo desde la calle Montalbán (allí dejamos el coche) hasta el Bourbon Café. Madrid brillaba de noche de julio, y nosotras brillábamos de felicidad. Una vez en el bar, saludamos con cariño a Pablo, María, Guille, César y Odisea. Qué alegría me dio ver a Odisea, una de esas personas maravillosas que pueblan el mundo concierteril y a la que me une, además del cariño que ya he mencionado, un criterio similar en materia artisteril y musical.

Comienza el concierto. Monitores de fondo en los que igual se retransmitía el Rock in Río que una entrega de Muchachada Nui (tenemos una foto de César Valencia con Marcial Ruiz Escribano de fondo). Bailamos muchísimo, y juro que no era por el alcohol. Era de alegría. De alegría de ver a Pablo feliz, de escuchar una banda que sonaba fenomenal (el propio Pablo Ager en mode rockerete, César Valencia a la guitarra, el bajista Alexi Reyes y el batería David de la Fuente) y de disfrutar de cada una de las canciones de un repertorio sólido, que incluyó temas que no se prodigan en los conciertos de Pablo, como Cenizas o Habitación a oscuras. Pablo nos regaló también dos versiones: Salida de emergencia de Dani Flaco y Apuesta por el rock ‘n’ roll, de Héroes del Silencio (hubo debate en torno a la autoría de la canción, pero creo que me llevo el gato al agua… ji ji ji).


Lady K y yo empezamos a tener nuestras decididas favoritas agerianas: a ella le encanta No queda nadie, y yo me quedo a ratos con Demasiado y otras con Desmejorado. Aunque todo el mundo sabe que soy un poco perdedora del concurso de Miss Utopía. Con el setlist de regalo, y tras despedir a Guille y María, que tenían que recuperar horas de sueño, nos fuimos hacia Libertad 8. La jefa de prensa – o sea, yo – transformada en porteadora de guitarras. Lo que pesa una telecaster, madre.


Tras dejar a Odisea en casa, decidí quedarme a dormir en la nueva casita de Lady K. Una amiga como ella te deja su camiseta favorita para que te quedes a dormir. Te arropa con la sábana y también con su manera de ser, y te salva un poco. Ese poco que es justo lo suficiente para seguir siendo feliz.


- Eres la primera persona que va a dormir aquí, Kika.

- Gracias, Lady K. Significa mucho para mí. Te quiero un montón. Lo repito por si acaso.


Un viernes en el que…


eché de menos

y

volví a aprender

qué significa la amistad


A través de dos personas distintas. Qué magia hay en mi vida. No puedo por menos que sentirme afortunada.


[sé que no nací para correr, a menos que sea para salir corriendo derechita al epicentro del terremoto]



Las fotos… una es la que nos hicimos Lady K y yo en una ventana de su casita, y la otra son Pablo Ager y César Valencia en el Bourbon (esta la sacó Lady K con mi cámara nueva)…


6 comentarios:

Marian dijo...

Me encanta la primera foto, es preciosa!!

Y ya tengo ganas de descubrir a Pablo Ager después tanto (bien)leer acerca de él!

Un besote de domingo

Odisea dijo...

Gracias por esos halagos e impresiones. Mi alegría por verte allí también fue grande.
Otras impresiones sobre el dúo que hizo la coreografía irán en mi rinconcejo espaciero. Mientras tanto, doy fe de que bailasteis por todos los que allí estábamos.
En la foto de los músicos has cortado a MI Telecaster, eso no te lo perdono al menos en tres conciertos, jejeje

Una es que se recrea más en los vericuetos y le bailan las letras al teclado, ya sabes, aparte de comérselas cuando llegan ciertas horas ;)
Como yo soy una tardona, mi crónica siempre saldrá en un segundo turno.

Besos croniquiles

Por cierto, yo corro muy bien para atrás (en el sentido fiel de la palabra)

Kika... dijo...

Marian... es una foto realmente especial, a mí también me gusta, aunque originalmente era más clarita y desdibujada porque tenía el tono de las fotos hechas con un cristal como espejo. Sólo la oscurecí un poco, dejando el grano y los defectillos originales, para que se viera mejor... y creo que Pablo tiene temas en libre descarga en MySpace... ya me contarás, que me fío de tu criterio...

Odisea... me ha emocionado realmente tu comentario. La verdad es que somos fans devotas, Lady K, tú y yo... ahí bailando, cantando y dándolo todo en definitiva. Y ya sabes que me encanta tomar copitas contigo! Eres una joya!

:)

miles de besos y mucha magia a las dos,
K

Kika... dijo...

Ah! Odisea, te mereces un book con la Telecaster. Yo te lo saco.

más besos,
K

cerillasGaribaldi dijo...

Por lo menos no te dejó una camiseta de fútbol...

La foto, impagable. La cámara ha pasado la prueba de fuego. Puedo dormir tranquilo.

Besos desde el bulevar, Bob

Kika... dijo...

Bob, estoy encantada con la cámara. De verdad. No es mi IR 500, que era una frikicámara muy curiosa, pero esta tiene un chorro de megapixels de esos y un puntillo muy creativo...

Me alegra que le des tus parabienes.

Además hoy he puesto uno de esos "Descartes y Recortes" que van dedicados a ti. Como si en todos los blogs del mundo tuvieran una sección para el uso y disfrute de Bob Dylan...

(y sí, menos mal que no era de fútbol, sino una en la que pone APROVECHA LAS CONFUSIONES QUE SE PRODUCEN POR LA NOCHE... qué risa...

más besos
Suze