07 julio, 2008

Merezco





… debería haber mirado las señales

y no llegar al sitio equivocado…

… me lo merezco por tonta

no le digas a nadie que no llegué a tiempo

lo merezco…

Merezco, Zahara



Odio pensar en las cosas de la vida en términos de merecimiento. Por dos motivos principales. El primero, que no creo ni en el karma, ni en la justicia intrínseca de la vida, ni en que el tiempo pone a cada uno en su sitio. A veces pasa, pero otras muchas no. Hace poco, una hadita me decía respecto de una persona que era imposible que pudiera pasar por la vida causando tanto sufrimiento y que no le ocurriera nada. Pues yo no sólo creo que es posible, sino que sé que ocurre constantemente.


Voy por la vida pensando que no merezco lo bueno, y que no merezco lo malo.


Pero luego la noche es como la de hoy, y pienso. Que no se merece que me preocupe por él, que no me merezco no poder competir, que no me merezco los amigos que tengo, que no me merezco a mi familia, que me merezco algo más de lo que tengo, que me merezco más besos, que me merezco alguien que se preocupe por mí…


… y que lo que me pase, lo que me está pasando, lo que me ha pasado me lo merezco por tonta. Pues sí.


Vaya mierda de merecimientos, sinceramente. Prefiero pensar lo que decía al principio: que no merezco lo malo y que no merezco lo bueno. Porque como todo esto sea una devolución por algo que hice en otra vida… la autoridad competente es mucho más sádica de lo que pensaba. Todo el tiempo tratando de evitar pisarle los callos a la gente para mirarme a los pies y descubrir que la china del zapato me ha provocado una úlcera.


En fin.


Parece como si esto no lo hubiera escrito yo.



(post scriptum... tenía ganas de llorar, pero si la hermaníssima me quiere, se me pasan)


8 comentarios:

Queens dijo...

No te mereces el sufrimiento y el no se merece que te preocupes.

Nos merecemos ser felices eso si.

Besos desde la calma

Q

Jaco dijo...

La principal conclusión que se puede sacar de este blog es que tienes unos amigos que se preocupan muchísimo por ti. Y sin conocerte más allá de tus aventuras a través de esta ventana de fondo violeta, estoy seguro de que te los mereces.

En el fondo, yo sí que creo en el karma. Me gusta pensar que a la gente buena sólo le pueden ocurrir cosas buenas. Y me encantaría que todos los cabrones que andan sueltos, un día se llevasen un buen "hostiazo" (sentido figurado) y recapacitasen...
Aunque admito que muchas veces, esos hostiazos se los llevan quienes menos se los merecen.

Un beso

Anónimo dijo...

Hola Kika,
como jaco, no te conozco más que de asomarme a tus "realidades paralelas" y se ve que tienes buenisimos amigos que siempre estan cuando los necesitas y una familia que te quiere un montón y eso es por que te lo mereces por ser buena gente...yo soy de los que piensa que la gente mala al final (posiblemente mereciera que le sucediera antes) siempre acaba pasandolo mal y me viene a la mente un cuento que me encanta "Cuento de Navidad" de Dickens con Scrooge a la cabeza...besos carlos

Odisea dijo...

Hola Kika,

Unos acertados pensamientos sobre el merecimiento.
Una, que es escéptica por naturaleza, y en algunos momentos más, es más de pensar que unos en esta vida nacen con estrella y otros nacemos estrellaós. No sé si es por la facilidad de agarrase a un dicho, o porque estoy vaga para andarme con profundos pensamientos, pero…

…Pero al mismo tiempo, creo que de vez en cuando, por casualidades de la vida, se cruzan en tu camino personas que se preocupan por ti y eso ¡es impagable!.

Ánimos!!!

Sibi dijo...

te sientes así por ser demasiado buena... porque parece que la gente que es buena por naturaleza tiene que sufrir por culpa de la gente que no lo es...

Pero por mucho que niegues la teoría del 'equilibrio justo' termina siendo así: tiempo al tiempo, Kika. Y si no es así, a ti plin, porque de lo bueno tienes cosas importantes (aunque si, te mereces más besos y abrazos, pero no tienen porqué venir de él) y eso es lo que cuenta en la balanza: como que la hermanissima te quiera.

No sé si me he explicado con claridad pero es difícil (ejem, las realidades paralelas y mágicas que curiosamente nos unen me impiden ser objetiva)

Y tras la parrafada....


muchos besotes y ánimos


[cuando quieras, cervezas y sonrisas... sólo dime sitio y hora :)]

Kika... dijo...

Hola a todos!

No soy ningún dechado de virtudes, ni un catálogo de la perfección humana. Nunca estoy demasiado segura de nada, ni siquiera de mí misma.

Mi madre sí que dice que soy buena gente. Pero qué va a decir ella...

Creo que lo soy, principalmente, es de verdad. No hay más pretensión detrás de esta cajita de cristal. No hay más que lo que cuento (menos en la sección "cuentos chinos", donde hay de todo ji ji ji, verdades y fabricaciones mentales)...

Solamente intento ir por la vida haciendo cosas en las que creo e intentando que nadie pueda decir que les hice una faena. Eso no hace las cosas precisamente sencillas a veces, pero soy feliz si lo hago...

Supongo que a veces el precio de llevar el alma en la manga de la camisa es que te tienes que sentir tonta. Me ocurre mucho, ya he dicho que la perfección no es lo mío.

Perdonadme por decepcionarme tan en público, por escribir sin pensar, por tener ganas de llorar, por preocuparos. Bueno.

Por todo menos por lo de escribir sin pensar. Pensar demasiado cuando escribo le roba el alma a las cosas que cuento.

Y lo que importaba era el alma.

Bien lo sabe.

Bien lo sabeis.

Tengo suerte, es cierto. Porque es increíble merecer gente como vosotros.

muchos, muchos besos
muchas, muchas gracias
y mucha, mucha magia...
K

PS Habrá respuesta pormenorizada... pero ahora mismo me he quedado extenuada...

cerillasGaribaldi dijo...

No sé si te lo mereces, pero te mando un beso que atraviese esa ventana de fondo violeta.

Me ha gustado más tu comentario que el post original.

Lo que importa es el alma y por eso lloramos, ¿y? ... en el fondo sólo queremos vivir, y tú, desde luego, lo consigues.

Ya te mandé un beso, Ignacio

Kika... dijo...

Tienes razón, Ignacio... el segundo pensamiento ha sido mucho mejor.

besos aliviados
y mucha,
mucha,
mucha,
magia.