21 julio, 2008

Hornada de canciones

Dice Henar que las chorradillas que se nos ocurren a Lady K, al Santo y a mí en las noches post-examenticias (ver Fairy Tales & Arabian Nights) tienen mucho peligro. Que luego se le pega lo de “todos somos Patatín” (gran frase que debe decirse señalándose las ojeras) y, sobre todo, que toda la empresa en la que trabaja está cantando Me gustas de Patricio, himno opositoril de la temporada.


Claro que a mí me pasa lo mismo con las cosas de Henar. Sobre todo el tronchante no me digas eso, que visualizo, porque las dos tenemos una imaginación muy visual, por lo que se ve, y cualquier cosita que nos cuenten nos hace verlo todo. A veces nos reímos, y otras… nos reímos también. En nuestras conversaciones se mezclan proyectos artísticos con recetas de cocina, y Sarkozy con Carla Bruni. Bueno, puestas a mezclar, esa segunda pareja ha resultado no ser tan extraña…


El viernes quedamos para ir a ver a Alejandro Martínez en Libertad 8. Llegué un poco tarde porque desde que la grúa se llevó mi coche, estoy obsesionada por aparcar bien. No vaya a ser. Aun así, aparecí en plena prueba de sonido y descubrí que aunque el concierto estaba anunciado como de Alejandro y Diego Cantero, finalmente el cantautor de Gavà estaría acompañado por José Luis Manzanero, productor de su disco y acreedor de un nuevo contrato discográfico. Tiene mucho mérito la cosa, creo yo, en estos tiempos en los que parece tan complicado firmar nada menos letras con el banco.


Henar y yo coincidimos en muchas cosas. Vimos a un Alejandro sereno sobre el escenario, con una voz controlada y tranquila. Advertimos además un cambio de look, muy actual y acorde con la imagen de su nuevo disco, Orgasmos modernos.


Alejandro Martínez nos explicó que tocaría tres tipos de canciones. Los greatest hits (o gritisjí) de su primer álbum, Volviendo a casa. Los orgásmicos temas de su segundo disco. Y, finalmente, las canciones bolleras (así las llamó él), porque están recién salidas del horno, como por ejemplo Niño estúpido. Creo que a Alejandro se le notan las ganas de hacer algo distinto, y prueba de ello es el sonido tan diferente que tienen sus dos discos. Va por el buen camino, sea en formato eléctrico como en la presentación de su disco en Costello hace unos meses, sea en un concierto acústico como el del viernes. En ambos casos, el público canta, baila, disfruta, termina cada una de las líneas de las letras. Y eso es bueno, porque se contagia y al final termina por crearse una atmósfera en la que se corea con la misma intensidad Boca Loca que Una corazonada. Y mi favorita, claro, Un tigre suelto, que fue la canción que presenté aquí cuando Alejandro hizo una gira por el ciberespacio con sus Orgasmos modernos.

Además, en el concierto tocaron Miguel Ángel Bueno, que desgranó dos de sus temas, y Juanan Herrera, que versionó una canción de Alejandro, así como el propio José Luis Manzanero, que interpretó Teleférico.


Destacó también en los bises una versión al piano del A quién le importa de Alaska que nos encantó, con eso de…


… yo sé que me critican, me consta que me odian

la envidia les corroe, mi vida les agobia…


Del mismo modo que pienso que atraerme a mí hasta un concierto no tiene tanto mérito (al final voy a muchos, aunque aquí normalmente sólo cuento los que me gustan), que Henar quiera ir significa que es algo interesante de entrada. Y a juzgar por lo que cantamos y bailamos, interesante a la salida también.


Qué juego de palabras más malo. Pero como lo he escrito, pues ya no lo borro.

Un beso… para Vanessa, Mariona y Marian… hacía tiempo que no os veía, y qué bien veros…


4 comentarios:

Henar dijo...

Me gustaaaaas, pompompompom, me gustaaaas, pompompompo, me gustaaaas... tanto que je t'aime!!!
Deberían programarlo fijo los viernes en Libertad 8. A ver si lo meto en el IPOD, que lo voy a ecar mucho de menos en Berlín.

¡¡Gran concierto y mejor compañía!! Ver a Alejandro siempre es una buena idea. Le salga mejor o peor el concierto, es un gran profesional y un encanto. Y, en este caso, fue además un gran gran concierto. Aunque echáramos de menos la canción del dedo de Manzanero, me sentí resarcida con ese "a quién le importa". El público estaba entregadísimo y se respiró ambiente de concierto patanegra.

Y para patanegras, nosotras. ¡Sólo faltaría!

Me lo pasé genial contigo, que eres la queen of the night.

Un beso y póngame a los pies de su difunto esposo,

H

Marian dijo...

Guapaaaa, otro beso enorme para ti!!

Aunque llegué un poco tarde, disfruté muchísimo del concierto y me encantó verte una vez más!

Muá

acróbatas dijo...

Bonitaaaa, otro beso para ti!!!! Me encantó verte en el Libertad!!!

Cuídate mucho y sigue mostrando tu magia.

Vanessa

Kika... dijo...

henarcita... tú sí que eres la queen of the night... guarda esas visualizaciones para dentro de bien poco...

marian... me alegré muuuucho de verte tan estupenda como siempre!!!!

miacróbatafavorita... qué linda estabas! a mí también me encantó verte. Y ya sabes que este blog se llama "la magia de kika" por ti!!!

miles de besos a las tres!
K