05 julio, 2008

Erizo

Hay tardes en las que te vuelves erizo.

Sacas a pasear las espinas de pescado que tan bien escondemos todos bajo el lomo.


Me gustaría tener la piel de escamas o teflón.


Pero a lo más que puedo aspirar es a envolver las puntas hirientes con la boca.


A besarte en la nariz, que ahí no pinchas.


A no sufrir porque tienes úlceras que no puedo curar.


A no maldecir las ciclotimias de tu signo zodiacal.

[la pareja de un amigo mío tuvo una relación con un hombre que un día decidió marcharse

ella siempre mantiene una vela encendida ante su fotografía

para que encuentre su camino – dice –

yo dejo aquí mi luz por si la necesitas]

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