31 mayo, 2008

Poema malo, de no estar sola

Huelo a papel destapado

no se sabe a qué hora,

no se sabe con qué intención,

puede que con esa

morbosa de oler

el polvo y los insectos que anidan

en él.


Con tal de amanecer,
grito y respondo.
Un estímulo, la revolución
de mariposas con máscaras antigás.

Cruzo la acera,

busco silencio,

doy temerosos pasos al frente.


El estómago me dice que

han muerto los gatos,

el periódico se desintegra,

carcomido y efímero,

es mañana al viento.


La espina dorsal del tiempo

es de cartón ondulado,

un mar

marrón

finito.


De no estar sola

veo lo infinito

en folios escritos

por una cara.

De El estanque de tormentas.


2 comentarios:

cerillasGaribaldi dijo...

Suze: ¡las tormentas van a acabar con nosotros!
Usa tu magia para que el mar resplandezca esmeralda o turquesa y vuelva a ser infinito.
Besos, Bob.

Kika... dijo...

Querido Bob:
Ya pasa la tormenta. Estoy segura. Y todos estos días he sacado un millón de fotos al cielo, porque las nubes eran preciosas...

El cielo de Madrid o el del Blvd. St Germain, da igual. El caso es que haya cielo.

besos,
Suze