12 mayo, 2008

Las mujeres bellas

clic


… jugaba a ganar, ganaba jugando

y cuando perdía se disfrazaba de cheque sin fondos

no descansa, va y te atrapa

tiene el don de la facilidad

siente alergia a la primavera

se vuelve lúdica, cósmica…

Cósmica, Pastora


El sábado por la mañana Madrid amanece lluvioso, y me parece un cruce entre Barcelona y Praga. El agua parece no teñir nada de gris, sino que lo pinta todo de un dorado claro, entre mediterráneo y abigarrado. Ya no llueve, jarrea. Y mi madre y yo paseamos bajo los paraguas.


Ella me dice que en España no sabemos caminar con paraguas. Puede que tenga razón. Quienes mejor lo hacen son los ingleses, dice. Saben que la mano que lleva el utensilio en cuestión debe ir libre, en tensión y siempre preparada para variar la altura, con el fin de evitar sacarles un ojo a otros paseantes. Y nada de pasear en grupo. Eso está prohibido. Fila india a menos que más de una persona se resguarde bajo el mismo paraguas.


Tengo ventaja. He vivido en dos países donde llovía mucho (en uno de ellos nevaba mucho), lo que me ha dado una cierta práctica. Y coincido con mi madre en que los españoles no saben pasear bajo el paraguas. Tampoco hace mucha falta, aquí no llueve tanto.


Es curioso cómo vivir aquí y allá me ha dado destreza con el abanico y el paraguas. Estoy realmente preparada para la vida moderna.


Yo intentaba pisar charcos y no lo conseguía, mientras mi madre se empapaba los mocasines y supongo que los pies.


Madrid sonaba al nuevo disco de Pastora y parecía Barcelona. KikaCósmica, más cósmica que nunca, sin alergias, lúdica...


Atravesamos el Barrio de las Letras hasta la puerta del CaixaFórum, un edificio mágico cuya fachada no llega al suelo. Dentro están las mujeres más bellas de Madrid. Y las más bellas de Praga. Y las de Nueva York. Son todas las que dibujó y fotografió el cartelista Alphonse Mucha.

Estoy enamorada de Mucha. Desde que mi madre me trajo de Praga un cuaderno con la Princezna Hyacinta en la portada y me contó que este tipo era un artista prodigioso, y que yo era como la princesa, con una corona de estrellas y con más estrellas detrás. No sé si soy como ella, aunque muchas noches sueño con esa tiara llena de cuerpos celestes. O con ser una modelo de Mucha, de esas fotografiadas con precarios modelos hechos de sábanas que después él transformaba en vestidos maravillosos y coronas de flores entrelazadas con el cabello.


Paseaba por la exposición con cara de sorpresa. Me emocioné viendo en directo todos los carteles que sólo había admirado en libros. Creo que casi me dio un ataque de Síndrome de Stendhal. De verdad.


La lluvia de Praga, el color de Barcelona, la tiara de estrellas y las mujeres bellas.


La más bella, mi madre, que parecía sacada de uno de los carteles.


Y yo, cada vez más enamorada del nuevo disco de Pastora, cada vez menos convencida de lo que hago, cada vez más segura de nada, cada vez menos anclada al suelo…


… cada vez más cósmica…


Hasta el 30 de agosto, pienso ir una vez a la semana a ver a las mujeres bellas.


5 comentarios:

Marian dijo...

Pues yo espero poder ir a verlas al menos una vez antes de que se vayan en agosto...

Besos y feliz semana, Kika

Kika... dijo...

Marian... no te pierdas a las mujeres bellas... te van a encantar...

... y si vienes, te espero sentada en la exposición ante la alegoría de la poesía, una bella que mira por la ventana (como yo, dice mi madre... también dice que no se sabe a dónde mira, sólo que mira...)

besos y magia,
K

cerillasGaribaldi dijo...

Y cuando me distraiga un ratillo para admirar la obra del precursor, trasgresor y adelantado a su tiempo Mucha, sentiré de repente que una de sus obras me provoca una sensación de felicidad y ansiedad que no seré capaz de explicar... y es que tú estarás allí, en tu visita semanal, y, sin conocernos, nos daremos cuenta de que Mucha había ideado ese momento.

Estaremos oyendo a Pastora en el iPod, los chicos de Pau Riba que consiguieron convencer a Dolo para crear las páginas más personales y creativas del Pop español en estos tiempos.

Y me iré, feliz, sin saber la razón, pero sintiendo que mi vida no se me había escapado entre los dedos de mi mano, sino que la tenía bien vivida.

Seguro que ocurrirá, Ignacio

Kika... dijo...

Maravilloso!

Que ocurra, que ocurra, que ocurra tal y como lo has contado (lo digo mientras golpeo tres veces los talones de mis zapatos de rubí)...

miles de besos maravillados de mujer de Mucha...
K

Odisea dijo...

Me acordé de este artículo tuyo cuando estuve el martes por Caixa Forum. Era algo que tenía pendiente de ver. Fue un paseo general por el edificio y luego nos pusimos a ver la Exposición de la Galería de los Uffizi, que termina este domingo.
Apunto esta Exposición que comentas para verla en la próxima ocasión que me acerque por allí. Lo mismo nos chocamos y todo!

Lo que no hice fue escalar por el verde ¡da gusto ver ese jardín vertical!
Casi me da por iniciarme en la escalada, jejeje

Besos pictóricos