29 mayo, 2008

Cono sin eñe es geometría (o el jersey de Meredith Grey)


clic


I’m gonna break your heart

I’m gonna let you down

I’m gonna walk away

I’m gonna fool around

I’m gonna tell you lies

I’m gonna be untrue

I’m gonna make you cry

I’m gonna come unglued

Break your heart, Get Set Go




La hermaníssima es una gran fan de Anatomía de Grey. Hidden_angel, si no me equivoco, también sigue impenitentemente de las aventuras de los médicos del hospital Seattle Grace. A mí también me gusta la serie, aunque para médicos, ya tengo a House, y para relaciones cruzadas, mi vida. Pero me gusta, estoy más o menos al cabo de la calle de lo que pasa y me parecen todos muy guapos y apañados. Y tengo que reconocer que siempre que voy a un hospital espero que me atienda algún chorbo tipo el Doctor Macizo, pero no hay. La única que ha tenido esa suerte ha sido la hermaníssima, que se cambió de dentista y volvió diciendo que no le había hecho falta anestesia porque en cuanto vio lo guapo que era casi cayó rendida. Y para que eso lo diga la hermaníssima, os aseguro que la cosa debía ser algo para recordar.

Tampoco es que la serie tenga un mensaje filosófico profundo y oculto. Dice más o menos lo que todas, que la vida es más compleja de lo que parece – para ese viaje no necesitábamos alforjas – y que hay que intentar no traicionarnos aunque de hecho, los personajes lo hagan constantemente porque son seres humanos y todo eso. Como muchas veces ocurre en la vida real, tampoco me rasgaré las vestiduras. Y el título del post viene a cuento por ese episodio en el que Meredith Grey, la protagonista, decide que va a ser célibe y para exteriorizarlo se pone a tejer un jersey.


Trato de no traicionarme a mí misma. Pero últimamente, más o menos últimamente, he hecho cosas que no me parecen bien. Quizá no sean tan graves, quizá no alcancen la categoría de inmorales. Hubo quien dijo que algo de amoral tenían, y recuerdo que me cabreé como una niña pequeña. Porque – hablando claro – no me fastidiaba ni el juicio, sino que me jorobaba sentir el saborcillo metálico de la autotraición. Y eso que me lo habían advertido. El aviso vino de una persona inverosímil, a la que le relaté la historia poniendo otros nombres pero respetando el espíritu. Aunque ella no sabía más que lo que le conté, tengo que reconocer que no sólo analizó bien la situación – por otra parte, yo la tenía absolutamente analizada y con todo y con ello decidí arriesgarme – sino que fue capaz de llamar a las cosas por su nombre. A quien era inocente, le llamó inocente. A la inconsciente, vamos, a mí, me llamó inconsciente. Creo que dijo algo así como: Te comprendo, Kika, pero no sabes dónde te metes. También le puso un nombre a la contraparte. Pero no lo voy a reproducir, ya no merece la pena hacerlo. Finalmente, me dijo: déjale tú a él, Kika, porque si no lo haces, cuando él te deje – que lo hará – te destrozará.


Sí. Tenía razón. Debí minimizar daños. Controlarlos, como dice Fer Heads. Había vivido todo tan callada que no pude respirar cuando él terminó con la relación disfuncional. Lo peor de todo fue la razón que me dio. Había dejado de sentirse especial. ¿Especial? Sobre eso también habría mucho que hablar, claro. Yo no me sentía demasiado especial, sinceramente, en esa lección de geometría en la que todas las formas eran triángulos.


Mi vida está triangulada, el destriangulador que la destriangule... buen destriangulador será.


Odio el número tres. Odio los triángulos. Mira que odio pocas cosas, y ya sé que es de incultos matemáticos odiar los números impares. Pero a mí me gustan los círculos, y el número ocho porque es el infinito de pie, y las cosas pares, porque una relación a tres es un asco, pero una a cuatro… pues mira, a lo mejor esa es interesante.


Sí, ya lo sé. No puedo alegar desconocimiento. Y precisamente por no desconocer, me quedé sin derechos. Por no quedarme, no me quedó ni el derecho a patalear, ni a un pero qué te has creído, ni a un puñetero grito o una amenaza de muerte, aunque no pensara cumplirla. Me quedé con ganas de decir cosas. Pero quienes me conocen ya saben que no soy de reproches Gran Reserva, así que ya no me acuerdo de lo que le habría dicho cuando la furia me hervía dentro. Que me hirvió, toda la furia del mundo y un poco más que debía venir directa de las Calderas de Pedro Botero, centro ciudad. Y cono sin eñe es geometría. No dije ningún taco. Sólo me quedé con mi triángulo roto. No gritar sólo descafeinó la emoción, pero no me calmó el sufrimiento. Porque sufrí.


La semana DB (después de la Boda) fue una semana de doble desastre. Dos debacles geométricas diferentes. Quizá dos vidas trianguladas dentro de una misma. Lo que pasa es que hay diferentes tipos de triángulos, y cada uno es especial por cuestiones de ángulos y distancias. Como en la vida.


No es lo mismo un triángulo escaleno que uno isósceles.


¿Alguien me enseña a hacer punto? A ver si voy empezando con el jersey, como la doctora Grey. Lo que pasa es que soy zurda, y en lugar de tejer, lo deshago. Bien lo sabe mi amigo Alex, que tuvo que hacerme toda la labor de ganchillo que nos mandaron en séptimo de EGB. Era una máquina de hacer cadeneta, el tío. Y yo, la única zurda de mi clase. Me llevó un par de años darme cuenta de que eso era lo que me pasaba. Que tejía al revés. Por no darse cuenta, no se enteró ni mi madre.

Aunque probablemente lo peor no sea que haya un triángulo en tu vida.


Lo peor es saber qué vértice ocupas.




La canción… me la ha regalado hidden_angel… buenísima…


Me pide la hermaníssima… que si alguien tiene un minuto, pase a votar por el grupo alcarreño Luz Oscura (amiguetes, han hecho un disco bien majo) para que les seleccionen para tocar con Bon Jovi… la dirección es www.los40.com/bonjovi…


Y... de nuevo en primicia mundial, el tema de La Unión para Greenpeace que conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebrará el próximo 5 de junio...

Mira más allá

Lo presentan hoy a las 12:30 en la SGAE.



Muchas gracias de nuevo Raúl por la primicia...

Además... si sois de Barcelona o vivís allí, o gravitais por la zona (hello Odisea...), os sugiero un buen plan y os aseguro que habrá alguna sorpresa...


5 comentarios:

síl dijo...

allí que estuvimos :) aunque casi no llego!! bueníssio pablito... al final conseguí el disco! qué bonito el diseño del disco :) felicidades por la parte que te toca ;)

Kika... dijo...

Me alegro un montón!

Y mi mano sale en el disco! Jajajajajajajaajajajajaja!

besitos y magia,
K

Odisea dijo...

como que me pitaba el yunque y el martillo y me dije...¿porque mundo internésico me habrán nombraó???

y era por aqui.
Se está convirtiendo en una costumbre que te comente cuando ya jha pasado el articulo blogero a segunda página, u tercera si me descuido un poco. Pero es lo que tiene el mundo viajero conciertil, que una anda descentrá.
Y esto me supone más trabajo, comentar por aquí y avisar por allá.

Como saludo de principio de semana no está mal ¿no?

ya me pondré al día el resto de la semana ;)
(se intentará)

besos retrasaos

Odisea dijo...

LETRA !!!

que con las prisas del comentario anterior se me había pasado el motivo principal :

Los Conciertos por las cataluñas,
¡Geniales!

de los mejores conciertos de pablo que llevo disfrutados

ahora a esperar el siguiente...ya por los madriles

besos madrileños

Kika... dijo...

Odisea! Como saludo de principio de semana está genial! Yo encantadísima de que te piten los oídos, y de que comentes donde prefieras (en tu honor, he aumentado el número de posts en la primera plana de 4 a 5)...

Y sigue pasando por aquí, que me alegro de verte... a ver si coincidimos en algún evento y nos vamos de farra!

besitos y magia!
K