13 mayo, 2008

Confesiones de amor perdidas, confesiones de amor encontradas

Prefiero pensar
que cada vez que me dijiste que me querías
lo pensabas de verdad.

La hipótesis contraria es peor.

Aunque sé que es la correcta.

Pero me amordazo la conciencia.

Que se calle. Que se calle. Que se calle.

(una confesión de amor puede actuar como ácido sulfúrico en las venas: me pone del revés, me enternece, incluso me entristece.
Pero un te quiero de mentira…
… no hay nada peor que un te quiero de mentira.)

2 comentarios:

Marian dijo...

Estoy de acuerdo contigo, no hay nada peor...

Muá

Kika... dijo...

... sí, sí...

... parole, parole, parole...

(horribles palabras vacías)

besos y magia (palabras llenas)
K