14 abril, 2008

Saudade

una vida

(vocación de tragedia)

suenan canciones

dicen

te echo de menos

con voz temblorosa…


no quiero que creas

que importas

aunque importas

(y lo que sepas no me importa)


hoy seré

soy mañana

la que apenas descubierta

debió dejar la puerta abierta

al contorno irregular

de lo contingente.


clic


… se llama Saudade porque la palabra nostalgia siempre me ha sonado a enfermedad… aunque puede que la nostalgia tenga algo de enfermedad, o de sentimiento de pérdida… no sé si me gusta echar de menos, sólo sé que odio echar de más… pero sólo lo odio los lunes por la mañana cuando me gustaría no ir a trabajar para quedarme a olerte… quiero querer echar de menos sin perder… quiero echar de menos conservando… pero ya lo dicen los ingleses, you can’t have your cake and eat it…sé de qué color es echar de menos… azul violáceo, a medias uva negra y hematoma… sé a qué suena… y a qué huele… a ti… supongo que a ti…



De Un cierto calor, muy leve

7 comentarios:

Ignacio dijo...

Va cuajando y tomando forma el poemario, en contra de todo lo previsto.
Me gusta la foto, as usual, Ignacio

Jaco dijo...

La palabra saudade es una de las palabras más bonitas que he escuchado nunca. Así se dice en gallego (además de en portugués) y tiene la ventaja de que suena a salud, en contraposición a la enfermedad que te aparenta la nostalgia (cuando quieras te cuento porque a mi la nostalgia no me parece tal cosa)

Soy políglota, y de todos los idiomas que hablo, el gallego me resulta el más armónico, y en consecuencia el más bonito. Saudade y morriña son las palabras típicas, pero un simple "quérote" es mucho más suave que un "te quiero", para el que lo dice y para el que lo escucha. Por esa razón (y palabra) me enamoré del gallego.

Venga, que me estoy desviando del tema.
El poemario me encanta. Realmente eres muy buena escribiendo, y da gusto leer cosas como la segunda estrofa de este poema.

Un beso

Kika... dijo...

Ignacio... sí, pero acaba de cumplir la mayoría de edad este calor muy leve. No sé qué va a pasar con él. No sé si lo voy a seguir, a pesar de que ya me ronda por la cabeza nueva temática (aunque escribo sobre la vida, no sé dónde cabe eso de la nueva temática) y un título nuevo. A saber. Pero ahora mismo estoy a lo que me diga el viento, ya sabes lo que dice el Fotógrafo... eres Kika, la canastera, rubia como las candelas, que se mezcla con el aire y no sabe dónde la lleva…
La foto es de Madrid, un cartel que vi el otro día en el barrio de Malasaña. Yo cazando fotos, como siempre...

Jaco... de los idiomas que hablo yo (el gallego no está entre ellos) el que más me gusta es el portugués, quizá porque las cosas tienen el género correcto: los dolores y los colores están en femenino... y por favor, cúrame de la enfermedad que me he inventado con nombre de nostalgia. El tratamiento recomendado es que me cuentes por qué no te suena a enfermedad...

besos y magia,
K

Jaco dijo...

De todos los días en los que te lo podría contar, hoy es el peor, y es que me dejo arrastrar por la parte que causa enfermedad. Aún así, voy a intentar dar lo mejor de mi

La nostalgia es un tesoro. Alude a bonitos recuerdos de los que ya nadie te puede despojar.
Cuando en los malos momentos decidas mirar atrás en el tiempo, hay que hacerlo esbozando una sonrisa. No es fácil, pero es el secreto para que el pasado no nos aplaste, y cuando lo consigues eres consciente de que no somos tan desdichados como puede parecernos a veces.

Piensa que los tiempos/momentos añorados pueden ser recuperados o pueden no serlo, pero son tuyos, y hay que vivir cada minuto para que mañana, cuando mires hacia atrás, también tengas nostalgia de los nuevos.

Si por casualidad te preguntas si yo lo consigo, la respuesta es no. Por ello procuro no mirar atrás, pero cuando tengo "la valentía" (o mejor dicho, me deshago de la cobardía) para hacerlo, SIEMPRE le guiño un ojo al pasado. El caso es que a veces no funciona, pero hay que intentarlo.

Siento el ladrillo, y sobretodo siento no poder ser de ayuda en la cura de la enfermedad.

Un beso

Kika... dijo...

De ladrillo nada, me ha encantado. Y no estés triste... con nostalgia o sin ella...

miles de besos y miles de gracias,
K

Jaco dijo...

Lo malo de la tristeza de pareja es que no podemos vencerla. Sólo hay dos maneras, y aunque están relacionadas con la nostalgia, ninguna depende de nosotros.

La primera es con mucho dolor. Viendo cómo la otra persona nos defrauda una y otra vez, mostrándonos que no es como (o quien) creíamos que era.
La segunda es todo lo opuesto, y nos resulta inmensamente alegre. Sucede cuando la otra persona es capaz de decirte las cosas claras. Es capaz de abrazarte diciendo que no te ama, pero te quiere. Es capaz de hacer que te sientas importante dentro de su vida, aunque no lo seas en la superficie de su corazón (el golpe de los años me va confirmando que la familia, que es lo mismo que las grandes amistades, es lo que siempre queda en el fondo del corazón)

Vivo con "saudade", y no me siento triste por ello, al contrario.
Realmente deseo que a ti te pase lo mismo.

MIles de gracias a ti, acompañadas de los mismos besos.
Jaco

Kika... dijo...

Espero que sí. Pero no lo sé. No sé si puedo vivir con saudade y no estar triste...

besos y magia,
K