10 abril, 2008

Mis dos…

Ayer fue un día raro. De principio a fin. Empezó con la onda expansiva de la invitación de boda de L. Comencé a afilar la varita deseándole buen tiempo en su gran día, pero no he podido mantener intactas las ganas de ir al magno evento. Tengo que ir sola, pero ese no es el problema. O al menos, no es el único. Porque le podía haber dicho a El Santo que se viniera conmigo. La hermaníssima tenía un plan B, consistente en contratar a Darek, el ex-novio de Ana Obregón. Lo que pasa es que no es eso. No es ir sola a la boda. Porque yo voy sola a cualquier parte y enseguida conozco a alguien. Que no. Es otra cosa. Más fea. Y que me ha perseguido todo el día como un pasajero en el asiento de atrás del coche. Uno de esos indeseables que se ponen a fumar sin pedir permiso ni nada, que te manchan la tapicería o que se dedican a insultar por la ventanilla cuando lo único que tratas de hacer es conducir.

He llegado al trabajo demasiado pronto, y estaba ya demasiado aburrida porque había ido todo el camino calculando que semáforos estarían abiertos según el color que exhibieran los anteriores. Nada de pasatiempos divertidos, como hacer palabras con las letras de las matrículas o hacer un estudio de mercado de motos. Sólo acertaba a pensar… si me paso en ámbar intermitente el de paseo de La Habana, entonces el de Padre Damián estará en ámbar fijo, pero el de Doctor Fleming estará verde…


Hay que haber dormido muy poco y llevar muchos pasajeros (virtuales) indeseables como para ir pensando en eso.


Ya tengo dominio propio. La noticia de la mañana. Pero no sé configurarlo. La otra noticia de la mañana. Así que el lanzamiento de kikamagia.es tendrá que esperar. A que me lea el manual, al menos.


Mi compañera de trabajo me ha pedido unos datos y he sabido dárselos. Faltaría más. Aunque menos mal que me ha pedido datos que sabía dónde estaban… Me he pasado la jornada laboral entera pensando en cualquier cosa mientras le explicaba cómo insertar celdas copiadas en Excel, me inventaba – directamente – un análisis financiero y mantenía una apasionante conversación vía mensajería instantánea acerca de los diversos tipos de depilación. Pues la conversación ha sido apasionante. De verdad.


En el camino de vuelta, he arriesgado mi vida para dejar testimonio gráfico de lo que ponía en la parte trasera de un camión…

Llego a casa y la hermaníssima me ha hecho la comida. Dice que si hace falta, además del plato de pasta con tomate, me pone un piso en la Gran Vía. Ya me debe ver con cara de circunstancias… y de ahí, a la calle, sin paraguas, porque me estaba dando ganas de desnudarme en el primer paso de cebra y empezar a hacer la danza de la lluvia ante el aguacero de las siete de la tarde. Porque había deseado lluvia, pero había sido en broma, y había deseado huracanes, y que cerraran el Mercadona, y a saber qué más, y ya lo dice Henar, que tengo que tener cuidado con lo que deseo…


He paseado por el centro – encuentro con el Fotógrafo incluido – y he cazado fotos y una oferta de casco de moto. Un casco rosa con el quince por ciento de descuento. Pero yo no podía parar porque había quedado, aunque las fotos que cacé por el camino fueron mucho mejores que las que atrapé después.


Me hacía ilusión ir, qué narices. Como siempre que se ve hacer algo por primera vez. No sé si habré estado a la altura. A la altura de mí misma sí. Con eso hoy me sobra.


Cuando iba a reunirme con la gente del taller, me llamó la hermaníssima, así que fui a buscarla a la salida del trabajo, que está oscuro y llueve. La dejé al lado de su coche y me fui a casa.


Estaba aparcando cuando el día me dio la última vuelta de tuerca.


De pronto, vi una pareja por el espejo retrovisor. Iban subidos en una moto negra, creo que una Vespa, con cascos blancos o azul claro, y se detuvieron detrás de mí. Aparté la vista un segundo y desaparecieron. No estaban en ningún sitio. Ni parados en el semáforo en rojo, unos treinta metros delante de mí. Ni bajándose de la moto tras aparcarla. Ni habían entrado en el bar de al lado, porque la camarera rusa estaba sola y veía 40Latino con cara de aburrimiento.


He concluido que veo visiones. Cualquier otra explicación me parece demasiado verosímil. Y ya que el día ha salido torcidito, no lo enderecemos.


Aunque supongo que todo es susceptible de mejorar.


7 comentarios:

Queens dijo...

Lo bueno de estos días es que se terminan. Te deseo un gran fantastico día.

Besos rosa fucsia

Q

acróbatas dijo...

Uffff, cuantas cosas... que día más completo!

Para empezar te diré que yo también "juego" a adivinar cuándo cambiarán de color los semáforos de Diagonal, Gran Vía o de la Calle Aragón en Barcelona... y casi siempre acierto ;)

Después, la foto del camión no tiene nombre...

Y para finalizar... lo de la vespa me ha dejado fli-pa-da porque hace poco me pasó algo parecido...

Besos y besos!

Marian dijo...

¿A que hoy el día ha sido totalmente distinto? eso es lo bueno...

jajaja, qué foto!!

Besos sonrientes, Kika

Ignacio dijo...

No me he enterado si fuiste al taller o no...
¿Cuál es el título del nuevo poemario? Creo que toca ya cambiar, que si no, te ponen un piso en la Gran Vía.
Lo de Juan y José ¡cojonudo! (te pediré la foto sin firma y si hay que pagar derechos autor pues se pagan).

Besos renacentistas, Ignacio

Kika... dijo...

Queens... gracias... pues sí, ayer fue un día igualmente completito, pero feliz! Yupi!

Acróbatas... cuéntame tu suceso paranormal... ¿te apuntas a ir la programa de Iker Jiménez?

Marian... sí, hija, mi vida me sorprende todos los días (menos mal, ji ji ji ji)

Ignacio... ¿la foto? ¿De verdad la quieres? La verdad es que es un monumento al mal gusto patrio... pero es toda tuya sin firma...

besos y magia a todos!
K

Kika... dijo...

Ayyyy... y el título del próximo poemario... se sabrá próximamente... (pero es que quiero que Un calor, muy leve alcance la mayoría de edad de los poemarios, es decir, entre 100 y 500 versos...)

más besos,
K

Privalia dijo...

Todo eso en un día??? Jornada intensa.
normal que no hayas tenido a pararte para mirar el casco. Si aún no lo has conseguido échale un vistazo a los que Unusual Riders ofrece en Privalia. hasta mañana martes 15. Están al 60%. Son muy originales y podrás mirarlos con calma desde tu casa antes de decidir. Sin stress