08 abril, 2008

Me gustaría poder hacerte feliz

Supongo que lo apropiado en mi actual estado de ánimo sería decir que estoy triste.


No triste y melancólica, sino más bien triste y cansada, o triste y asustada, o triste y harta. O todas las anteriores.


Lo que pasa es que no sé si la superposición de tristezas termina por cancelar las unas con las otras. No sé si es mi optimismo existencial.


No sé si es el convencimiento de que si abro la espita, todas las tristezas entrarán por la puerta de mis ojos y se servirán lo que quede de mí como cena.


Se puede estar peor. Se puede tener menos por lo que reír, porque si yo no tengo algo por lo que ser feliz, me lo invento.


Que me saluden con un beso nada más abrir el Messenger.

Cada beso es un triunfo, como lo es cada minuto más por aquí, cada arranque a lo KikaEscarlata O’Hara, cada pedacito de magia que salta al aire.


Que alguien me escuche, simplemente eso.

Cada palabra escrita, cada grito al aire, cada momento de enfado con la vida que dura sólo un instante. Cada pedazo de lo que me ocurre contado como un monólogo de comedia española.


Que me llamen Kikina, casi como el huracán.

Cada deseo de mejorar, de tener vida (dicen algunos que más es imposible). Cada segundo dedicado a conocer gente. Y yo, mientras, en otra dimensión, inmune a los resfriados y a la depresión. Cada poema escrito para que te reconozcas, ocupante de la segunda persona.


Que su abrazo sea tan fuerte que traspase la barrera digital.

Cada beso que se da con convicción, aunque no se sepa por qué. Y yo, beso llena de convicción, de pasión, de cada minuto vivido.


Que me regalen canciones. Como esta, por ejemplo.


La foto... es un Autorretrato contra una ventana. Fue al final. Me gustaba jugar con el reflejo y las contraluces. Dice Lady K que a pesar de la media sonrisa, se me ve tan triste…

3 comentarios:

Queens dijo...

Un beso, un poquito de magia, un mega-abrazo, unos oidos dispuestos a escuchar y muchas fuerzas.

Besos con magia

Q

Ignacio dijo...

Gracias por tu Blog,
gracias por tus canciones,
gracias por tus fotos,
gracias por este Post (inolvidable),
gracias por los instantes de tu vida,
gracias por tu alegría y
gracias por tu tristeza porque las personas que no la sufren nunca me comprenderán, como tú lo haces.

Yo me estoy curando con la maravillosa Russian Red que la inolvidable Marian nos recomendó en Parte de Mí.

No funo con el Messenger pero el beso digital es tuyo, ¡cógelo!

Kika... dijo...

Acabo de extender la mano para atrapar tu beso en el aire. Y haré como siempre que me tiran uno, me lo pego rápidamente en la frente o en la mejilla, o en la comisura de la boca o en el cuello.

Para que el beso fresco no pierda ninguna de sus propiedades.

Gracias a ti.

Besos y magia,
K