05 abril, 2008

Los chicos alegres y las chicas con suerte

Alejandro Martínez presentaba anoche sus Orgasmos Modernos en el Costello. Fue llegar al sitio y ver que no se trataba de un evento habitual, sino que allí estaba el tout Madrid literario y cantautoril. Y blogger, si es que esa categoría existe, aunque sólo sea para albergarme a mí.

La frase recurrente era… ¡has venido!... aplicada a diestro y siniestro. Por los cantautores, casi era más fácil detallar las ausencias que las presencias. Porque allí estaban Jesús Garriga (que toca hoy en Libertad 8), mis queridísimos Moncho Otero y Rafa Mora (poniéndonos en contacto con el lado freaky de la noche), Paco Cifuentes, Joaquín Calderón, Lucas Masciano, Marwan, Luis Ramiro… y seguro que me olvido de muchos. En cuanto al mundillo literario, Lara Moreno, Miguel Marqués (pedacito de mi tierra) y Guille Ortiz, y componentes de ese taller al que tengo la inmensa suerte de acudir, como Virginia. La intersección con el mundo blogger, Vega, junto con Isabella (hacía un siglo que no nos veíamos pero qué estupendas estamos), Xarlota, Mariona, Irene… y amigos en general… Muchos, porque la sala estaba casi llena. Hasta me di la vuelta y detrás de mí estaba Julián (Libertad 8) tomando posiciones para escuchar el concierto…

Así que todos los chicos alegres y las chicas con suerte (como dice la canción) dispuestos a bailar con Alejandro y su banda: José Luis Manzanero (guitarra y coros, además de ser el productor del disco), Jaime Julián (bajo) y Miguel Ballester (batería). Hubo canciones más eléctricas, como la que da título al disco, Amor ferit de mort o Primero, junto con momentos emocionantes como Una corazonada (de su anterior disco, Volviendo a casa) y Humo y vinagre.

Pero si tengo que quedarme con algo, me quedo con la mía, con la que presenté aquí, con Un tigre suelto. Me encanta. Ya la siento muy mía. Claro que eso se debe, probablemente, a mi contacto personal con mi lado animal…

… el concierto terminó con un reprise de Orgasmos Modernos, durante el cual Amparo me llevó de la mano a bailar como una loca en la primera fila…

Además, un postconcierto interesantísimo, me llevé a casa el disco firmado y sé que terminaron en el Honky Tonk a las mil de la noche. Bueno, todos no. Sé que hubo quien se perdió. Y quien se lió, que para el caso es lo mismo.

Al final, creo que fuimos chicas con suerte. Y ellos, chicos alegres.

Whatever.

(y he vuelto a acertar, por mucho que los haya que me achaquen errores de cálculo… ji ji ji…)

5 comentarios:

mariona dijo...

Preciosa manera de resumirlo.

Kika... dijo...

Muchas gracias cielo!

Me encantó verte, te echaba de menos!

besos y magia,
K

elchicoquequeriaserbreteastonellis dijo...

Whatever

Kika... dijo...

Exactamente, darling.

besos, magia... y whatever!
K

acróbatas dijo...

Fue un lujazo poder aparecer por allí para daros un abrazo a todos!!!

Besos y besos