04 abril, 2008

Jolene por la mañana

clic

Hemos tenido que cerrar la persiana del despacho para no morir de calor. Me asfixian las ventanas que no se pueden abrir, las vistas que no se pueden ver y los problemas que no se pueden solucionar.

Al menos de momento.

Dudo entre la táctica del avestruz y la estrategia del caracol. O escondo la cabeza debajo del ala y me dedico a esperar mejores tiempos o me cargo la casa a cuestas y me marcho sin rumbo ni destino prefijado.

Dicen que los días de todo son vísperas de nada. Y los días de nada ¿qué son?

Lo peor es la dificultad, ahora mismo, de distinguir los unos de los otros.

(y no sé por qué la banda sonora es la banda sonora… quizá por los ojos verdes de Jolene…)

No hay comentarios: