09 marzo, 2008

Vanidad, un pequeño pecado

Estoy cortando tul para un tocado de boda. Creí que era rosa oscuro, después resultó que según la factura era granate, y ahora cuanto más lo miro, más marrón me parece. Ignoro si me mintió la luz de la tienda, o la dependienta cuando le pregunté si aquello era rosa.

Hay días en los que me gustaría que todo en la vida cupiera perfectamente encajado en cada una de las celdillas del tul que estoy cortando. Colocarme la redecilla ante los ojos y dejar que todo vaya cayendo por su propio peso, ocupando los espacios vacíos.

Extraña tela, el tul. Tiene más espacio vacío que lleno. Supongo que para unos ahí radica su encanto, y para otros su utilidad.

Mientras corto la pieza, pienso. Es malo pensar mientras se corta la tela. Te tuerces seguro. Y peor es dejar de pensar, porque entonces te falla la mano y te tuerces seguro. Vamos, que hagas lo que hagas, la fastidias.

Y otras veces hagas lo que hagas… te sale bien. O crees que te sale bien. Manejar las variables de la ecuación con precisión para que sea el desenlace que sea, para que sean cuales sean las reacciones, salir ganando. Una situación win-win, como dirían los pedantes de la administración de empresas. Algo dentro de mí no lo soporta. Si ganamos todos, sí. Si gana el karma universal, también.

Pero si sólo gana una persona, y si ello es a expensas de los demás, no lo soporto.

O lo soporto, pero no lo comparto.

Por eso me pondré el tul ante los ojos, actuaré con todos mis matices y seguiré perdiendo, seguiré viendo el espacio lleno por entre las celdillas vacías.

Y suena… (o se ve)




You’re So Vain, de la gran, gran, gran… Carly Simon
(Mick Jagger hace los coros, aunque quedaron sin acreditar… dicen que pensó que la canción iba por él)

4 comentarios:

Ignacio dijo...

Perder es una gran victoria.
Algunos estamos incómodos cuando ganamos, en cambio nos desenvolvemos a las mil maravillas en la derrota.

La vida de los perdedores es mucho más intensa y nos gusta alejarnos de los ambientes triunfales. Eso sí, sonreímos siempre que perdemos.

Saludos perdedores, Ignacio

Kika... dijo...

Cuando aprendí a patinar, me dijeron que lo más importante no era saber estar en pie sobre los patines, sino saber caer con gracia...

... y eso se me da de escándalo...

muchos besos y mucha magia pop,
K

Mario dijo...

Hay una canción de Quique González, "hay veces que lo bordas y veces que lo tiras por la borda". No sé, el tul... Que me lo ha recordado

Kika... dijo...

En efecto. Qué bien traído, Mario.

besos y mucha magia,
K