21 marzo, 2008

Progresa adecuadamente


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Para empezar
es que estoy un rato perdido
y aún no sé como fue
que te perdí a ti

… eras todo Madrid…

Sé por tu blog
que también a ti te sirvió para juntar palabras
hilo rojo que no se ve,
que sabe a miel

… yo tampoco me veo del todo bien en el espejo…



Viernes Santo, penitencias varias y pensamientos en colores.

Lo de los colores es por el tema del taller literario, que me tiene a mal traer, investigando acerca de qué color escribo. Me temo que además no es una pregunta baladí, por mucho que los colores sean muchas veces cuestiones intercambiables. Si no tiene la camiseta en blanco… pues me la llevo en rojo.

Me pregunto cómo sería la Semana Santa cuando mi padre era pequeño. Él estaba totalmente traumatizado con estas fechas y siempre contaba que en su tiempo, en aquel país que se llamaba igual que este, que estaba en el mismo sitio pero que no tenía nada que ver con el lugar en el que hoy vivimos, en Semana Santa no había cine y sólo emitían música de procesión por la radio. Entre eso y una historia de cuando su padre le llevó al Sermón de las siete palabras y descubrió que aquello era un rollo larguísimo y que de siete palabras, nada. Así lo dejó su papá, con la moral hecha un asco… y sin ganas de hacer nada bueno en estas fechas.

Penitencias varias, decía. La peor, la espera. Una espera que se me está haciendo eterna, como todas aquellas en las que se desea algo. O en las que se teme algo. En el modelo de repulsión-repulsión en el que estoy inmersa (conocido vulgarmente como el hagas lo que hagas, la cagas), me debato entre el deseo de que algo no pase, de que algo no haya pasado… y el de que pase otra cosa que anula lo que no ha pasado o no debería haber ocurrido. En fin. Un lío del que sólo responde mi cuerpo y que me tiene metida en una espiral de estrés que se retroalimenta constantemente, y en un bucle de ansiedad que me tiene dando paseos bajo la lámpara pagoda de mi habitación.

Que todo eso me hace estar un poco borde, lo sé. Pero es que a una estación de penitencia se suma otra procesión a ritmo de las gotas que caen lentamente desde un grifo cerrado. Y ya estoy llegando al límite de mi aguante, porque tengo bastante con las guerras de mis entrañas como para disparar bombas de racimo en cualquier otra dirección. Me hablo para convencerme de que me dan igual todas esas contingencias ajenas, que tengo problemas mucho mayores, que paso de todo, que debería estar orgullosa de mis decisiones… y vuelvo a donde estaba, aunque nunca exactamente igual.

No sé si habrá alguna tienda abierta hoy. La Fnac, las floristerías que están cerca del tanatorio, las farmacias de guardia, el OpenCor y quizá alguna tienda de chinos – bazar oriental, lo llamaría Cotorroa, que es muy fino – abierta en alguna parte. Aunque la hermaníssima afirma que los chinos se han vuelto unos señoritos y que ya no trabajan como los ídem.

Debería salir a ver si camino un poco, a ver si compro unas agujas – de coser, porque las mías inexplicablemente las he perdido – a ver si saco alguna foto interesante de Madrid vacío (estoy inmersa en un proyecto fotográfico de órdago, ya lo contaré). También tendría que comprobar la presión de los neumáticos del coche, porque mañana planeo ir a comer a la sierra. Pero a saber si tendré ganas, tiempo. A saber si me acordaré de hacerlo antes de poner el coche en marcha, porque el aire de los neumáticos se calienta y no hay quien mida ninguna presión.

Ni siquiera sé si estoy haciendo algo bien. Creo que sí.

Me voy a poner un progresa adecuadamente, al menos de momento.

Y me voy a dejar los colores, las penitencias y las jugarretas del cuerpo humano para el Domingo de Resurrección.

Menuda entradita en la primavera… sigo esperando.

Esperando no tener que activar plan de contingencia alguno.


… quería contártelo por entenderme
porque sepas
que todavía hay días
en los que te añoro
obtusamente, profundamente…




Banda sonora del post… Hay días, de Paco Cifuentes, cantada por los 5 Tristes Tigres (gracias Raúl por enseñarme a enlazar directo a las canciones)…


Y... tengo nuevo MySpace...

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