12 marzo, 2008

Cosas del amor que no entiendo… por mucho tiempo que pase (VI): In camiseta veritas


Dice el aforismo latino, in vino, veritas. Sería, aproximadamente, algo así como lo de que los niños y los borrachos dicen siempre la verdad. Pero yo me lo he llevado a otro terreno, que es más divertido.

He elaborado una serie de sistemas filosóficos y de pensamiento siguiendo la célebre frase. El que más laureles intelectuales (ji ji ji) me ha reportado ha sido In carrito, veritas. Es fantástico. Según mi teoría, se puede saber mucho acerca de nuestra personalidad mediante la mera observación del contenido de nuestro carrito de la compra. ¿Pruebas? ¿Alguien quiere pruebas? Pues las tengo, por supuesto. Vas por el súper (o el híper, o por donde sea) y ves un carrito que contiene:
patatas fritas tamaño gigante
dos packs de seis cervezas
papel higiénico

Miras hacia arriba, un poco más, un poco más… es… ¡un tío! Porque ese es el contenido habitual de sus compras. Si a esto se añaden 24 yogures naturales azucarados y un surtido de platos congelados… es ¡un tío que vive solo! Los hombres que viven solos tienden a comprar inmoderadamente (de ahí lo de los 24 yogures) y a no cocinar (hay honrosas excepciones).

No falla. En el carrito está la verdad. In carrito, veritas.

Pero, Kika… ¿qué tienen que ver el amor y los hipermercados? Pues nada. O muy poco. Lo que me lleva al verdadero propósito de este post. La nueva y revolucionaria teoría: In camiseta veritas.

¿Camiseta? Pues sí. Cuando se triunfa una noche y se va a dormir (o a lo que sea) a la casa de un chico, hay que fijarse muy bien en la camiseta que te da para que duermas maravillosamente ataviada. Porque esa camiseta te dará la pauta de cómo es él. O al menos un buen tema de conversación… con tus amigos al día siguiente.

Vamos allá. Supongamos que te da una camiseta que pone Rolling Stones World Tour 1990. ¡Pues está claro! Hay que hacer una pregunta… y no es precisamente si le gusta el rock…

¿Tú cuántos años tienes?

Porque o la ha heredado, o es sagrada y no la lava desde 1990 cuando tenía… diez años y se la trajeron del concierto… o el tipo es mayor de lo que parece…

Después están los que te dan una camiseta de publicidad. Pues mira, en la meca del buen gusto no has ido a caer, precisamente. Las camisetas de publicidad son el final de la cadena trófica camiseteril. Una mujer con glamour nunca debería ponerse eso. Bueno, depende de cómo esté el chico en cuestión, porque quizá merezca la pena mandar la elegancia a hacer puñetas mientras te colocas la prenda en cuestión… aunque no lo recomiendo… Imaginaros con el pecho atravesado por las palabras busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo. Qué indignidad.

Finalmente puedes dar con un tío pata negra, que es el que te enchufa su bien más sagrado, su posesión más preciada, lo que más quiere en el mundo: la camiseta de su equipo de fútbol.
Llegado ese caso, pueden pasar muchas cosas:
a) que seas futbolera y te dé un ataque incontrolado de urticaria porque el tipo es del Madrid y tú del Barça (aunque si este tema no ha salido en la conversación previa, muy futbolera tampoco eras o muy cañón estaba el tío…)
b) que te dé igual el fútbol y no te importe ponerte la camiseta del Hércules o del Alcoyano…
Ante esta situación, un consejo. Tratad de leer siempre el nombre del jugador que viene en la parte de atrás. Si es Butragueño o Julen Guerrero, se impone de nuevo la pregunta de la edad, porque un poco pasadita sí que está…

Pero en este caso, hay que apreciar el hecho de que te están prestando algo que ellos quieren. Y además, una queda bastante mona porque… si se va a la casa de alguien es para hacer deporte, ¿no?


Cuando… la situación es a la inversa (el chico viene a tu casa), lo mejor es darle alguna que te haga reír. La de yo también participé en el casting de OT (Henar, deja de troncharte, ji ji ji) o la de Asturias, paraíso natural con sus vaquitas y todo. Aunque mi favorita es una que tengo en la que pone, clarito, clarito… believe me, I’m incredible

Las camisetas… son de Seta Loca
, dos de mis favoritas: Sufro en silencio tu estupidez y Nací princesa porque zorras sobraban… aunque estoy a la espera de diseñar mi propia línea, con frases como… ja ja ja… nadie pensaría que lo iba a contar aquí, ¿verdad?

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11 comentarios:

Anónimo dijo...

ja, ja, ja,
me ha encantado, después de la siesta lo seguiré disfrutando!!!
ideas para la próxima:
-cómo está ordenado el frigorifico?
-cómo son los calzoncillos de la primera noche?, merecerá la pena ver más?
y- cosas del amor que no entiendo, por mucho tiempo que pase: el amor (en sí)

besos mil, por hacerme reir
La Pitón

Queens dijo...

Jajaja que buenas las camisetas, todo un mundo.

Esta la vimos en Gandia " I never forget a face but in your case I can make an exception"

besos ( con carcajadas)

Lady K dijo...

Te olvidaste de "No soy el típico friki", mi favorita. Y yo conozco otro que se calzó una rosa con un solo tirante que ponía "Antes muerta que sencilla" creo que de JB. XDD

hidden_angel dijo...

De vuelta a tu blog y con promesa de permanecer, porque el post lo merecía, desde luego que sí.
Tengo que ver todas esas camisetas. Hoy he visto una en Stradivarius que ponía "cute girls always kiss" tengo que ver si en la espalda tenía algo así como "but I'm too gorgeous that I can choose".
Besinos y a seguir con las teorías!

Kika... dijo...

Pitón... ya ves, estas cosas del amor... si es que no las entiendo... ji ji ji... pero sí que me río... ja ja ja...

Queens... esa camiseta es mítica... imagínate que un tío te la da para dormir... ja ja jaaaaaa...

Lady K... perdona pero no me olvido de esa de "aprovecha las confusiones que se producen por la noche", la única que rompe el maleficio de la horterez de las camisetas publicitarias...

hidden_angel... encantada de volver a verte, ya sabía yo que te iba a gustar... para dentro de poco (¿un siglo, quizá?) nuestro libro. Y para antes, las camisetas...

besos y magia a todas,
K

Ignacio dijo...

Creo que es le mejor post que te he leído. Me alegra tu lucidez y desparpajo.

Sobre camisetas prefiero no opinar porque no me gustan las camisetas mensaje y mucho menos las de fútbol; ahí te has tirado un farol porque no creo que nadie te haya ofrecido ninguna.

Lo del carrito yo lo hago también e incluso me invento su vida sobre la marcha.

Un placer, Ignacio

Kika... dijo...

La del fútbol... es verídica y muy reciente... dejaré el nombre del "santo" en el anonimato, así como el equipo, no vaya a ser...

Pero vamos, que verdad de la buena. Y yo, tan mona de la vida. O como dirían mis amigas, es que no me traumatizo con nada...

:)

besos y magia,
K

Kika... dijo...

Ah, y este post no sé si es el mejor, pero me gusta, en la línea de "La monodieta causa depresión" y todos esos... y es que cuando estoy contenta, estoy contenta.

Muchas gracias por ese piropazo...

besos y más magia,
K

Ignacio dijo...

Me sigo sin creer (o no me quiero creer) lo de la camiseta de fútbol por mucho que me insistas.

Lo de estar contenta es muy fructífero, porque al menos me entero de los Posts. Hay algunos que aunque lo intento....

isabella dijo...

pues yo compro yogures y patatas y cervezas y ni soy tío ni vivo sola, no sé si vieras mi carro de la compra en qué grupo me meterías.
Será como lo de los pendientes de perlas q dice mi hna. Besos

Marian dijo...

Jajaja, qué grande eres Kika :) Me ha encantado el post.. y qué razón tienes: In camiseta veritas.. :)

Muá