15 marzo, 2008

Casco integral

clic

(recomiendo escuchar mientras se lee)



A veces me pongo el casco integral del amigo coraje. Es un profesional, siempre lleva dos cascos en la moto: será porque bajo el asiento hay sitio, y porque sabe que no se puede ir por las noches gambiteras de Madrid, por las noches de jazz y mucho alcohol sin tener la posibilidad de llevar una acompañante motorizada.

El casco huele a perfume y a la melena de otras, pero no me importa porque dentro de esa pecerita me siento segura, me siento irreconocible, me siento protegida por un aura de humo y velocidad mientras que el resto del mundo tiene que ir por ahí a cara descubierta. Mientras, el resto de los hombres, esos que no son profesionales, esos que si me apuras no saben ni llevarme en moto, esos que no pueden porque no llevan dos cascos, están obligados a enseñar sus miserias a cara descubierta.

Yo creo que a él le pasa igual: y grita a través de su casco, aunque nos hayamos perdido, aunque pasemos lista en los bares y sepamos que al final el que pretendía no tener novia la tenía, y que nadie nos gana a juerguistas aunque se empeñen en declarar lo contrario.

Entramos en los locales nocturnon con los cascos puestos, para que yo tenga la oportunidad – una oportunidad que me concede encantado – de quitarme el casco sacudiendo la melena como una verdadera pop star. Y me deja horrorizarme, llorar, gritar, bailar, y me cuenta su vida, y le cuento la mía.

Me da menos vergüenza admitir que me han hecho daño cuando llevo el casco puesto.

- Me ha hecho mucho daño – y las palabras se enganchan en la visera, salen por los respiraderos, revocan hacia el interior, porque él me oye, pero casi lo más importante es que me oiga yo.

Lo dice Lady K. Cuando supero, cuando decido lo que quiero, se me sube el guapo. Me lleno de luz.

Ya puedo recorrer Madrid en moto, de noche y sin miedo. Porque el casco me protege todo menos el alma. Pero el alma la llevo siempre en las mangas de la camisa, flota sobre mi hombro izquierdo, oscila de un lado a otro para volver a colocarse entre el pecho izquierdo y el derecho.

¿Cómo sé que está ahí?

Porque cuando se me rompe, me duele exactamente en ese punto.


La imagen… el clic de playmobil en plan heavy, pero con su casco…

El vídeo… el grupo sueco Eskobar
canta Someone New con Heather Nova, una de mis artistas favoritas… estoy escuchándola mucho esta semana…

Acabo de… llegar de un regalo precioso que nos ha hecho Luis Ramiro… lo contaré, lo contaré…

2 comentarios:

SANDRA dijo...

Precioso... no deja de sorprenderme tu blog...una pasada Kika. Un placer oir tus pensamientos..una bocanada de aire puro!

Kika... dijo...

Sandra, guapa, muchísimas gracias...

... precisamente anoche nos acordamos de ti, así que nos vemos en los bares más pronto que tarde!!!!!!!!!!!!!!!

miles de besos y magia,
K