25 marzo, 2008

Cama fría

he atravesado
la translúcida membrana
de tus sueños
la construcción cristalina
e inestable
de la inconsciencia elegida

en el borde
del desgarro fotográfico
imágenes
en rápida sucesión
yo desmembrada
aprendida de memoria

oscilo
sobre el teclado
basculas
en las manos un molde de mí
con ese baile
de alumno de madraza

mis dedos
sobre el piano de letras
suenan
chasquidos de huesos
cáscaras leves
fin del efecto del somnífero

despierta
en el cajón de la mesilla
la lámpara inevitable
el vaso de agua
sus burbujas fijas
y el efecto de cama fría


Terminar un poemario, y más cuando se escribe como yo, sin rumbo ni propósito concreto, suele corresponderse con alguna modificación vital más o menos sensible. O puede ocurrir también que la experiencia o el estado de ánimo que inspiraron esos poemas hayan cambiado, transitoria o definitivamente, y por tanto hayan agotado lo que había que decir. Aún sigo viva me llevó casi cuatro años, y Mañana empieza en ti sólo tres meses.

A la decisión de cerrar una colección de poemas le sigue, inevitablemente, la de decidir si abrir una nueva. Me causaba dolor terminar Mañana empieza en ti, pero no debía seguir. O no podía seguir. Pero no encontraba título para las palabras que ya se me agolpaban en la mente, y el hecho de no tenerlo me causaba, por primera vez en mi vida, la imposibilidad de escribir. Ello era tanto más frustrante porque no me faltaba material de trabajo. De hecho, me sobraban versos.

La cuestión del título se había vuelto fundamental y paralizante cuando nunca lo había sido. Quizá esta vez era más importante que nunca porque significaba enfrentarme al cambio, a un cambio aparentemente pequeño, de esos que me producen inquietud y miedo.

Esta mañana he notado que llovía dentro de mí, que los nudos comenzaban a desatarse, y que por la ventana entraba un poco de calor.

Mientras me bebía una taza de té, ha llegado el título. Sin ansiedad, casi diría que sin prisa, caminando por la comisura de la boca, como un funambulista que se cae del alambre… se me ha caído en forma de palabras.

Un cierto calor, muy leve.

Así se va a llamar.

En mi cabeza sonaba Precious Things
.

Y he empezado a escribir. Imagino que parecía un poco Tori Amos, moviéndome de manera repetitiva sobre el teclado del ordenador como ella
lo hace cuando toca el piano. Primer poema. Cama fría.

6 comentarios:

Queens dijo...

Un bonito titulo para un nuevo poemario. Es como la llegada de la primavera despues de un largo invierno.

Besos

Q

Kika... dijo...

Gracias, cielo. Sí, creo que tiene algo de eso. O podría tenerlo, que para el caso, es lo que cuenta en esto de la literatura...

te quiero mucho,

besos y magia,
K

Ignacio dijo...

Creo que va a ser un poemario muy corto. Lo adivino por el título, pero el tiempo dirá.
La foto como siempre, genial.
Saludos, Ignacio

Kika... dijo...

¿Tan transparente soy? Creo que no te equivocas, aunque estas cosas nunca se saben... el título me gusta tanto que quizá lo mantenga en plan trilogía de "La Guerra de las Galaxias"...

... no quiero que quede en una transición, pero puede que lo sea.

Me impresiona tu análisis. Acertado como siempre.

(Y ya te contaré mi idea para unos posts sobre fotos)...

besos
magia
y de todo...

K

Anónimo dijo...

k, sea triste o alegre, afortunado o desafortunado, frio o caliente, lo que está claro es que las palabras que salen de tus sentimientos son siempre divinas
besazos
L

Kika... dijo...

Muchas gracias...

... divinas o no, tienen mucho de mí dentro...

... me alegro de leerte, empezar algo nuevo siempre da un poco de miedo, claro que eso es así hasta que se comienza a caminar...

besos y magia
K