29 febrero, 2008

Noche de febrero

Yo, que me meto en todas las trincheras, ando dándole vueltas a una idea para un poema-canción llamado Noche de febrero. El proyecto es de Miguel Dantart, se llama Doce noches y consiste en escribir un tema por cada mes del año. Yo me apunté al bombardeo casi sin pensarlo, y después de escuchar la Noche de noviembre (banda sonora actual de mi MySpace) y la de septiembre (compuesta con la encantadora Sagrario de León, a la que conocí, precisamente, una noche... de diciembre), me quedé con la noche de febrero.

¿Febrero? Pues sí. Y además una noche concreta. La del día 29, una noche que sólo acontece una vez cada cuatro años. El hermano de un amigo mío nació esa noche, precisamente. Sólo cumplía años una vez cada cuatro. No le parecía especial, le parecía odioso, la verdad.

El poema ha sufrido ya catroce mutaciones, y no ha visto la luz porque considero que ninguna de las versiones es remotamente cantable.

Cuando ocurre eso, hay que volver a empezar. Hasta el trabajo de documentación hay que tirarlo a la basura sin miramientos para recopilar nueva información. Y qué día mejor que hoy. Porque hoy es 29 de febrero. Es viernes. Y es mi Noche de febrero particular.

Anoche, la del 28, me puse a leer y después no podía parar de escribir. Es el mejor insomnio, el creativo, aunque hoy tenga el cuerpo como si me hubiera pasado una apisonadora por encima. Sistema: la agenda en el suelo al lado de la cama y un boli destapado. Así no tengo ni que encender la luz: escribo a tientas, aun a riesgo de sobreescribir, de autotacharme sin saberlo. Es raro, pero si enciendo la luz las musas se largan asustadas. Así debe ser, y así lo hago.

Cuando no duermo y escribo, siempre pienso que en alguna parte debía haber alguien aquejado de insomnio, con el cuerpo menos febril y la mente deseando desconectarse. Todo el mes se me vino encima, cada uno de sus momentos. Han pasado muchas cosas en las noches y en los días de febrero. Material más que suficiente no para una canción, sino para un disco entero, supongo.

Febrero me trajo el convencimiento de que hay personas incapaces de amar, como con buen criterio afirmaba el Arquero hace bien poco. Que hay otras que se parecen más a calcetines que a seres humanos, porque parecen interesantes y sólo tardas diez minutos en llegar al fondo. Todas las emociones se me han ido acumulando como las maderas que traen las olas a la orilla del mar.


Y hoy es 29, es mi noche de febrero.

Esa que dice en la versión enésima de mi poema...
Parezco no estar aquí
en esta noche inexistente:
en un momento te digo "te quiero"
y lo contrario el siguiente...

Parece como si el mundo reprodujera incesantemente aquel diálogo entre Lola Dueñas y Penélope Cruz en Volver:

- ¿Hay más cosas que debería saber... y que no sé?
- Mogollón.

Pues eso. Veremos a ver en qué queda mi misión de investigación de la noche de febrero.


Esta noche... Paco Cifuentes en Clamores, Antonio de Pinto en Nuevas Tendencias, Paco Bello en el Búho Real y Mr Kilombo en Taboo!...

3 comentarios:

Sibila dijo...

las noches mágicas abundan poco...

tendremos que ver como salió tu noche de febrero :)


mil besos!


['y las musas son muy putas']
ya lo decía la canción

Queens dijo...

Me gusta eso de
"Parezco no estar aquí
en esta noche inexistente:
en un momento te digo "te quiero"
y lo contrario el siguiente..."

Por las noches de febrero... y ya puestos por las de marzo,abril,mayo...

Pasalo genial esta noche

Besos

Kika... dijo...

Muchas gracias chicas... a ver qué sale... (noches mágicas lo pueden ser casi todas, bien mirado)

Besos y magia
K