19 febrero, 2008

Manual de la perfecta gambitera

Un post un poco de risa, que hacía falta…

Lo primero es lo primero. La errepunto apunto epunto, es decir, la Real Academia Española no recoge en su diccionario la palabra gambitero. Así que como el significado no se encuentra fosilizado en publicación alguna, voy a darle yo el que me parece que tiene, para poder al menos escribir sobre ello. Allá va.

gambitero, a
Dícese de la persona juerguista y aficionada a los bares, que no pisa su casa como no sea para comer, y a veces ni eso. Ejemplo:
La Choni es mu gambitera, le gusta más una juerga…

Queens y yo, ante el desconocimiento generalizado del término, hemos decidido trazar las líneas maestras del gambiteo o gambiterismo. Como vamos a triunfar con este post, he decidido que sus pingües beneficios se repartan de manera equitativa entre nosotras. Pero he aprendido tanto de la SGAE con el rollo del canon digital, que va a ser 90% para mí y 10% para Queens (es broma).

Bueno, allá va. Por si alguien se ha preguntado alguna vez si es una verdadera gambitera (creo que para los gambiteros hombres puede servir también realizando las debidas modificaciones):

1. Sólo se es gambitera si te nombra otro gambitero. Esto es como cuando te arman caballero, podría darte el título tu madre en casa, pero lo que realmente mola es que lo haga la Reina de Inglaterra. Pues en esto es lo mismo: los gambiteros nos reconocemos entre nosotros, sabemos que formamos parte de la misma especie y, por tanto, el título sólo es válido si te lo conceden una noche de juerga en un bar.

2. El habitat natural gambiteril es, lógicamente, el bar. Valen también los disco-pufs, discotecas y fiestas de pueblo. Las cafeterías no, que son para mayores de 65 años. Una verdadera gambitera conoce más bares que la Guía del Ocio, junto con todos los detalles importantes: precio medio aproximado por copa, simpatía de los camareros, tipo de música y cosas por el estilo.

3. Las gambiteras somos muy de cantar. Se llama karaoke personal. Da igual que sea Estrella Polar de Pereza que una de Chenoa, pasando por algún gritisjí cantautoril (cambiando la letra). Aunque las gambiteras pata negra preferimos los éxitos de la música disco de los años setenta: Rafaella Carrá, Camilo Sesto y similares. Da igual que no te sepas la letra: siempre queda lo de lalalalalalalaaaaaaa. Un signo inequívoco de gambiterismo impenitente es que el karaoke comienza en el trayecto hacia el primer bar: es divertido cantar en el coche, pero insuperable en el metro o autobús (aunque no demasiado recomendable en aras de la convivencia social).

4. Derivado del punto 3, las gambiteras, una vez que cantan, precisan bailar. Fundamental. Y da igual que seas bailarina profesional o que sólo bailes oscilando levemente de un lado a otro, porque entre eso y el cante a grito pelao… Si hay que disfrazarse, ponerse peluca, bailar haciéndole coros a una drag queen llamada Chumina Power, pues se hace.

5. Una verdadera gambitera siempre tiene una frase ocurrente a mano en los momentos álgidos del ligoteo (otra actividad gambiteril por antonomasia). Por ejemplo:
- No, no, mejor no me cuentes tu vida, que a mí enseguida se me caen los mitos…
... o...
- ¿Qué dices? ¿Que canto con una voz muy bonita tipo gospel? Ah, será porque tengo sinusitis…

6. La auténtica gambitera tiene un nombre fácil de recordar. No más de dos sílabas, que por la noche se va muy mal (alcohol, endorfinas, glucosa…) y no están las cosas para acordarse una de que la de al lado se llama María de los Ángeles de Todos los Santos. Si el nombre es largo – y muchas veces aunque no lo sea – valen todo tipo de apócopes y nombres familiares. En ese caso, sólo hay que poner “la” delante y a triunfar. ¿Qué suena mejor? ¿Encarnación o la Jessy? Pues la Jessy, sin duda...

7. Las reacciones de los camareros de los bares pueden ayudarte a encontrar tu gambitera interior. ¿Entras en tu bar habitual y gritan tu nombre mientras te ponen tu copa favorita? ¿Vas a un bar donde no conoces a nadie y cuando crees que te van a decir que quites el abrigo de la barra te invitan a una copa? Eres una profesional del gambiterismo, no tiene otra explicación.

8. Las gambiteras triunfan espectacularmente en el extrarradio, las capitales de provincia, las discos de pueblo y las diversas fiestas patronales. Fundamental haberse trabajado todos estos establecimientos para solicitar que otro gambitero te dé el título. No hay nada como ir al baño de una discoteca de pueblo y que la concurrencia mayoritariamente masculina se aparte como las aguas del mar Rojo para dejarte pasar. Igualito que en Madrid, vamos…

9. Las gambiteras tenemos poca fuerza de voluntad en lo referente a salir. Vamos, que casi siempre te llama alguien para dar una vuelta y le dices que sí. Y si hace falta, siempre sabemos llamar a otros gambiteros para organizar una juerga considerable en diez minutos. Si no perteneces al colectivo gambiteril, cuidado: cualquier plan que incluya al menos a un gambitero es potencialmente transformable en jolgorio (un día en el campo, hacer la compra en el Hipercor, bajar al banco…). Especialmente peligrosa es la frase vamos a tomar la penúltima. ¿La penúltima? Sí, claro…

10. Dicen que la noche es muy insolidaria. De eso nada. Entre las gambiteras hay que ayudarse, y eso incluye comprobar que todas tienen alguna manera de volver a casa, esperar en la calle mientras pelan la pava con el rollito primavera. Hoy por ti, mañana por mí. Mejor dicho, esta noche por ti, mañana por la noche… pues por mí.



7 comentarios:

Queens dijo...

A las gambiteras les da igual un lunes, un jueves o un sabado, asi que cuidado!!

Y siempre, siempre e imprescindible reirse (de todo o de nada, da igual el caso es reir)

Besos(de batido de vainilla y/o zumo de fresas con naranja)

PD: quedar con una gambitera cuando tienes un mal dia te asegura una mejora inmediata del mismo, incluso aunque dicha gambitera haya tenido un dia para no recordar.

Kika... dijo...

Queens, ¿cómo era la frase esa del trío? Porque era una de las frases ingeniosas ligoteras... pero no me acuerdo con exactitud...

Besitos y magia
K

Ignacio dijo...

Gambito fue adoptado por el Jefe de los Ladrones de Nueva Orleans. Su poder mutante consiste en la capacidad de cargar de energía los objetos, (las gambiteras creo que lo hacéis con la personas), y, sobre todo, posee la sutil habilidad psíquica de inspirar confianza a las personas con las que habla, ahí sois inconfundibles. ¿Seréis herederas del gremio ancestral secreto de ladrones de Jean-Luc Lebeau de Nueva Orleans?.

Kika... dijo...

Con lo que me gusta Nueva Orleans y los bares, estoy segura de que somos herederas del gremio de ladrones, aunque somos ladronas buenas: no nos llevamos ni los ceniceros de los bares... sólo los corazones de quien se lo deje robar!!!!!

Muchos besos y mucha magia,
K

Anónimo dijo...

ja, ja, ja!!!
me ha encantado lo del hipercor!
vendrá de ahí "la lista de la compra" de la cabra...?
y queens, toda la razón, cualquier día, cuando menos te lo esperas...
besos
L

Kika... dijo...

Si es que la Queens sí que sabe...

... puse el Hipercor, pero también valen:

- el Día
- el Aldi
- el Lidl
- el Caprabo
- el Mercadona
...

Aunque siempre me han resultado superpoéticos "El Alcampo" y "El Carreful". Si voy al Carreful o el Alcampo, termino de copas después fijo...

(a menos que sea por la mañana, en cuyo caso termino de cañas ja ja ja)

besos
K

David Orell dijo...

jajajajaaj por dios!!! qué bueno!! estaba buscando Gambiteras y he dado con tu blog. Me parto!
Un saludo y que me quedo por aquí!!!