03 febrero, 2008

No eras una opción

- Tengo que escribirlo. Déjame escribirlo. Préstame tu ordenador un minuto…
- Te lo presto. Pero no porque te deje escribir, sino porque dices que tienes que hacerlo, Rubia.
Madrid. Las mil y media (más o menos). Recojo el coche tras colaborar en una emisión en directo (qué trabajo más bonito) y envío un mensaje.

Silencio al otro lado de la línea.

Es sábado por la noche, por dios. Sábado por la noche. Si no se pueden mandar mensajes los sábados por la noche, no sé cuándo se podrá. Pero claro. Me paro en Santa Engracia a esperar. A pensar.

Silencio al otro lado de la línea.

Quizá lo mejor sería no tener las cosas claras. Lo mejor para mí no, evidentemente. Lo mejor para los demás. Puede que alguien prefiriera que no supiera hacia dónde voy y quién me acompaña. Pero lo sé. Lo sé perfectamente. Creo que por fuera no parece que lo haya entendido, a juzgar por la cantidad de veces que me han repetido el concepto.

Pero lo tengo claro. Y por eso llamo el sábado noche, sin compromiso, a ver qué pasa.

Y supongo que por eso hay silencio.

A punto de pulsar el interruptor que apaga las luces de emergencia, pienso.

Lo tengo tan claro que sé qué es lo que puedo hacer.

En lugar de desconectar las luces, aprieto otra combinación de teclas, casi olvidada, casi aleatoria.
- Rubia… ¿dónde estás?
- Ya me iba a casa. No sé por qué te he llamado. No eres mi primera opción. Hasta hace dos minutos y dos silencios no eras ni una opción, si tengo que serte sincera.
-
No importa. Ya somos mayorcitos como para engañarnos con eso.

Él se ríe porque me conoce tanto que sabe que soy capaz de estas cosas. Especialmente los sábados por la noche.

- ¿Estás en casa? Voy.

Doy la vuelta en Cuatro Caminos, poseída, febril. Noerasunaopciónnoerasunaopción. La frase se había hecho palabra y se repite hasta vaciarse de sentido.

Dejo el abrigo tirado al lado de la puerta.

- Déjame que me lave los dientes. Es que ya he cenado y...

La bolsa de aseo, el solitario cepillo de dientes, su dentífrico, sus ojos reflejados en el alicatado. Me desvisto y sé que me mira, y sé que repasa el cuerpo que ahora le es ajeno, y me da una copa, qué bonito el pijama, ¿es eso un pijama?, Rubia, no pensaba, ya sé, ya sé, nisiquieraeraunaopción…

- En realidad, no es aquí donde quería estar. Querría estar en otro ordenador, en otra cama. Ahora estoy aquí y lo necesito y lo prefiero. Espero que te sirva.
-
Me sirve.

Me muerde el hombro izquierdo y me llama Rubia. Qué bien sabe que morderme el hombro derecho o llamarme de otra forma no tiene el mismo efecto. Cómo sabe que tengo que escribirlo para poder llenarme de aire, de luz nocturna, de vida… y estallar.

Sabe perfectamente que mi risa es siempre preludio de otra cosa. Él que me dijo que tengo cuarenta tipos de risa.

-
Te lo presto. Pero no porque te deje escribir, sino porque dices que tienes que hacerlo, Rubia.

Y otra vez la primavera que surge de un resquicio
Y no es la primera vez que hay exceso de vicio
Es el momento de estar de pie
o de perder el equilibrio
En la vida hace falta solamente estar vivo…


- ¿Ya está? ¿Escrito? ¿Preparada?
- Sí.
- A veces me pregunto qué sería de mí sin tus ataques de vida.
- ¿Con todas mis chorradas?
- Con todas y cada una. Ya sabes lo que me exasperaba. Pero ahora sólo importa lo que me ilumina.

(cara de buena)

14 comentarios:

Jaco dijo...

"No eres mi primera opción. Hasta hace dos minutos y dos silencios no eras ni una opción, si tengo que serte sincera."

Una persona que reacciona con agrado a esa afirmación, una de dos: O siente algo muy fuerte por ti, o no le importas lo más mínimo.

Pero después de leerte, y tras intentar conocerte un poquito, espero que si que le importes, y muchísimo.

P.D: Voy a enlazar tu blog al mío mediante un post pequeño (que prometo ampliar en un futuro) y directa al blogroll, porque tu blog me fascina. Si quieres que lo quite de ahí no tienes más que decirlo.

Marian dijo...

Sin palabras, kikamaga... menos mal que Chaouen las tiene siempre, para todos los momentos.

:) Un besito, guapa

Kika... dijo...

Jaco... no creo que él vaya a pasarse por aquí a decir nada, así que tendrás que fiarte de lo que te diga yo... :)
Creo que es alguien muy valiente que me ha querido mucho, que aún me quiere aunque no de la misma manera, que me conoce bien y, sobre todo, alguien a quien lo que ocurrió no le hará daño, por dos motivos. Uno evidente y otro menos. El evidente es que no tiene ningún compromiso con nadie (estaría bueno) y el menos evidente es que con él ya está todo hablado.

Pero ya no me remueve por dentro. Y él lo sabe. Y sabe que hay otras personas que tienen ese efecto.

Y ya estoy hablando de más.

(Además, tiene una conversación mucho más interesante que la que le he retratado aquí... lo siento)

Ah! Y he pasado por tu blog. Muchísimas gracias por el enlace. Y por el post tan cariñoso(espero la ampliación ji ji ji).

Marian... muchas gracias... y que sean tuyas todas las palabras...

Es verdad que con lo respetuosa con la propiedad intelectual que soy... no había puesto que la canción es de Chaouen. Espero que las circunstancias hagan que se me perdone :)

Y aquí va el detalle, ampliación, actualización, rectificación: la letra naranja es de una canción de Carlos Chaouen que se llama "Si yo fuera (Seré II)".

Besos y magia a los dos,
K

elchicoquequeriaserbreteastonellis dijo...

Jejeje... Alguien podría pensar que en la vida de la Chica Diplomática hay demasiados chicos :-P

Besos!

G.

Anónimo dijo...

ole tus...

pero hubo alguien que no te contestó? en sábado noche?

qué vergüenza!

Ignacio dijo...

Desde luego, pocas Casas tienen el cristal tan transparente como Realidades Paralelas.
Gracias por enseñarnos como palpita tu corazón, porque creo que disfrazas con narrativa maquiavélica los impulsos de tu alma.
Eso si, es muy duro ser la segunda opción, aunque supongo que peor será la tercera o la última o no ser opción.
Muchas gracias Kika por regalarnos tu magia, Ignacio

mariona dijo...

.... (!!!)....

vega dijo...

Buf Kika... qué cadena de eslabones para un sábado de carnaval...

(eso de: "no eras una opción" suena totalmente mujer fatal)

Jaco dijo...

No hay mejor razón para nada que, tras hablar las cosas, dos estén de acuerdo.

Me voy a poner en un caso que conozco por experiencia: ¿Y si tras pasar lo que pasó, a pesar de hablarlo, el vuelve a querer como antes?Le duele... pero ¿a cual de los dos mas?

Kika, tengo dos blogs. Uno en el que divago, y otro en el que me vacío. El primero está para los que no quieren leer el segundo.
http://jacoleon.blogspot.com

Un beso

Kika... dijo...

Madre mía!!

A ver...

My dear bretguille... Ni de coña! Que lo tuve que llamar! Sólo se puede hablar de exceso de hombres en caso de exceso de ofertas... no era el caso!!!!! Ji ji ji ji...

Anónimo... Si te tengo que decir la verdad, hubo respuesta, lo que pasa es que no en los términos que yo esperaba... y lo de qué vergüenza... me parece haberlo oído en alguna parte... Mmmmm...

Ignacio... pues sí. Tampoco creo que yo fuera una opción para él antes de llamarle. Pero las cosas surgen... (qué excusa más mala, ¿verdad?). Supongo que todo se traduce en necesitarse o algo así...

Mariona... pues sí. No te creas que fui con una seguridad pasmosa, más bien al contrario, como con signos de admiración pintados por todo el cuerpo...

Vega... fue una concatenación de cosas, provocadas por mí, no tanto por el azar... y sí, así leído suena a mujer fatal, pero imagínatelo dicho por mí... ¿a que ya no tanto?

Jaco... me temo que no hay segunda parte en este caso. Nada. Ni él sufre ni sufro yo.

Besos y magia a todos (me voy a currar)
K

Irene dijo...

Kika, ¡¡joder!! lo que más me ha sorprendido es que llevases el pijama... Entiendo, entonces, que la primera opción, o la opción a secas, andaba cerca, ya sea física o químicamente... ¡glups!
¿Sabes? después de leer esto me he quedado como si hubiese corrido los 100 lisos...!! Curioso... Aún así me ha gustado, sí, sí.

Muak!

Kika... dijo...

La primera opción andaba... a golpe de teléfono. O a golpe de silencio.

Ah! Y lo del pijama... denota previsión (que tampoco), aunque te diré que tener coche ayuda con esas cosas de logística como el cepillo de dientes y el pijama (que tampoco era un pijama, pero vamos, da igual)...

Besos y magia,
K

Lilith dijo...

El orden de las opciones no altera el producto.
Y las cosas conocidas son buenas, dejan en la puerta el frío y la inseguridad... es entonces cuando se puede uno despegar de la realidad y vivir en otra... paralela.

Kika... dijo...

Bravo, Lilith. Para qué le voy a dar más vueltas si es eso exactamente.

Miles de besos y tanta magia como tú tienes!
K

PS Tendrías que ver el mensaje, tan bonito como el tuyo, que me ha enviado el Arquero...