29 enero, 2008

Pornillo casero

Hoy iba a contar algo con un regustillo un poco así, como tristecillo, como poco esperanzado. Pero no, porque me he ido con la hermaníssima a comer al centro comercial, y mientras vamos, volvemos y caminamos entre las tiendas siempre sale algún tema de conversación de lo más surrealista. Más surrealista de lo habitual, quiero decir.

- Hermaníssima… quería hacerte una pregunta. ¿Sabes por qué la madre de PacoBoryi se llevaba el descodificador del Canal+ a la sierra todos los fines de semana?
- Pufff… madre mía. Uno de los grandes misterios de la Humanidad. Pero te lo voy a contar. Para tu blog o para una novela.

Así que la conversación ha derivado hacia PacoBoryi y su primera aventura empresarial. Recuerdo al chico en cuestión con relativo cariño, basado casi únicamente en su habilidad para contar un chiste bastante gracioso sobre la Última Cena y en que siempre me invitaba a tomar chorizos al infierno. Con lo fina que parezco y me encantan los chorizos al infierno. La hermaníssima quizá tenga más motivos para acordarse de él. O no. Porque siempre dice que sólo le dio un buen consejo.

La curva de Meco siempre hay que tomarla por fuera.

Si vas por la A-2, puede venirte bien en un momento dado.

De emprendedores está el mundo lleno, y PacoBoryi era un tipo apañado con un gran olfato para los negocios. En su casa tenía el Canal+, notorio en la España de aquellos maravillosos años noventa porque echaban pelis sin cortar para la publicidad… y por la emisión de un largometraje porno a la semana. El viernes o el sábado. Bueno, no sé si echaban más, porque lo más cerca que he estado en mi vida de la tele de pago es en los bares cuando ponen el fútbol y entro a… comprar tabaco para mi madre.

Me consta que había gente que veía la peli porno en codificado.

El caso es que PacoBoryi tenía muy claritos los conceptos básicos de la economía moderna. Escasez y transferencia. Entre sus compañeros de clase había escasez de Canal+, y por tanto, de pelis porno. Pero ellos tenían recursos que estaban dispuestos a transferir a cambio del bien escaso. La paga. La paga de aquellos tiempos, que era, casi con toda seguridad, de menos de quinientas pelas en aquella polvorienta capital de provincia en la que vivía nuestro protagonista.

El cerebro de PacoBoryi era un verdadero ordenador. Bueno, o una calculadora de los chinos, da igual. Porque sólo tuvo que hacer un cálculo mental:
Bien escaso + Recursos transferibles = Oportunidad de negocio

Así que nuestro businessman de catorce o quince años se dispuso a ganar su primer billete de mil pesetas fundando un videoclub clandestino con las pelis porno del Plus. Aprovechando que sus padres pasaban los fines de semana en la sierra, cogía una cinta VHS, grababa tan digna emisión del canal de pago y la llevaba al colegio el lunes. Para más inri, el colegio era de curas.

Una vez allí, la mecánica era sencilla: el pago de la tarifa del videoclub de PacoBoryi te daba derecho a llevarte la cinta a casa esa tarde, y suponía la obligación de devolverla a la mañana siguiente para que el resto de la clientela pudiera disfrutar del producto. El negocio floreció a toda velocidad, especialmente gracias a los irrisorios costes de producción: era siempre la misma cinta. Cada semana se grababa encima y santas pascuas. Eso le daba un carácter de urgencia que sin duda era positivo para las ganancias: o veías la peli esa semana… o te quedabas sin el visionado. Recordemos que las cintas VHS eran un bien fastidiado de duplicar a menos que tuvieras dos vídeos…

El caso es que todos los buenos negocios crecen hasta morir de éxito o cambiar de actividad. Y el videoclub ilegal, que estuvo a punto de no poder hacer frente a la excitada (nunca mejor dicho) fuerza de la demanda, fue detenido por la autoridad gubernamental, que realizó un terrible descubrimiento. Terrible para la floreciente empresa, claro.

PacoBoryi escondía la cinta de vídeo debajo del sofá del salón, haciendo cierto eso que dicen de que a la hora de esconder algo, lo mejor es ponerlo delante de las narices de quien lo vaya a buscar. El típico sitio donde una madre preocupada por la moralidad de sus hijos no buscaría nunca… hasta que un día PacoBoryi y su hermano se pelearon en el salón. La trifulca debió ser de órdago, o de tipo Pressing Catch (que estaba también muy de moda por aquella época), el sofá se movió… y ahí quedó expuesto el bien escaso. La vaca lechera. La fuente de ingresos.

Tras un monumental cabreo de su padre – y eso que su progenitor ignoraba el provecho económico que reportaba la cinta de marras – el descodificador de Canal+ pasó a estar secuestrado en la sierra los fines de semana.

Así fue como a PacoBoryi se le jorobó el negocio. Pero cuidadito: alguien capaz de tener un videoclub ilegal así a tan tierna edad, ahora debe estar a punto de quitarle el puesto a Bill Gates.

Aunque dice la hermaníssima que algún Plan B, alijo escondido de cintas… lo que ahora se llama copia de seguridad debía tener, porque unos siete años después de todo esto, ella y PacoBoryi se encontraron con un ex-compañero de colegio de este último, que le dijo:
- A ver cuándo te devuelvo una cintita de esas de las tuyas, que todavía la tengo por casa.
Y PacoBoryi le contestó:
- ¡Pues empieza a ahorrar para pagar la multa por el retraso!

6 comentarios:

vega dijo...

jajajaja
me parto... hay gente que vale para ser empresario. hay vendemotos ineficaces en cualquier cosa que no sea vender motos pero que ponen un negocio de vender motos y se forran...

y luego está este muchacho, con verdadera visión comercial...

en fin, me alegra el cambio de tercio producto de los paseos y compras con tu hermana

besos sin beneficios!

arquero dijo...

Qué grande!
Qué de cosas hay que deberían ser de dominio público y que en pocas ocasiones te llegan mediante un briconsejo.
Lo de la curva de Meco es totalmente cierto. Sabiduría de la buena, sí señor... Lo recordaré en mi próximo viaje relámpago en el bizkaimóvil.

arquero dijo...

Otro briconsejo importante que hay que tener en cuenta es que nunca debes invadir Rusia en invierno...

Lilith dijo...

Lo que más me ha gustado del post ha sido el tirón que tiene el título. Me figuro que mientras tengas ese post, vas a salir en un sinnúmero de búsquedas de google (junto con el sempiterno resultado sobre Starwars).

Otro briconsejo: "Si alguna vez viajas hacia atrás en el tiempo, no toques nada". Abuelo Simpson dixit.

mariona dijo...

Qué bueno, sí señor. A veces me pregunto cómo hubieran salido las cosas si yo y la gente que me rodea (arruinada, la mayoría) hubiéramos sido un poco más PacoBoryi...Es una pregunta retórica, porque tampoco, a estas alturas, se va a molestar una en trasladarse a su opuesto... pero bueno, fantasear sí que es gratis!
besossss

Kika... dijo...

Vega... sí, yo soy vendemotos, pero esa habilidad jamás me reportó ni un euro... me alegro de leerte por aquí...

Arquero... ya sabía yo que el briconsejo le iba a venir bien a alguien (ji ji ji)... soy feliz de verte... mucho...

Lilith... pues estoy preparando otro post basado (como este) en hechos reales y un poco pornillo... ja ja jaaaaaa... Y muy bueno el consejito...

Mariona... los negocios no son lo mío tampoco. Bueno, yo creo en la economía informal, en el trueque, en las cosas que no se compran con dinero (alguna queda)...

Besitos y magia a todos!!!!
K