30 diciembre, 2007

Vida perra

então o relógio inventou
a linha negra entre os dias
a linha branca entre as noites
Invenção do relógio, Leo Minax


Se nota que estoy de vacaciones. Y que estaba cansada. Noto lo de las vacaciones porque estoy en plan perro hasta con el blog, escribiendo posts cuando ya están casi caducados.

O eso me parecía. Porque no caducan, los muy... Cada cosa que ocurre estos días desencadena invariablemente una especie de onda expansiva de consecuencias imprevisibles e incluso irremediables.

Así que lo que estoy escribiendo estos días – mucho, por cierto – no va ni a la nevera para futuras utilizaciones, ni va a la basura, sino que se está quedando en una especie de limbo de textos, el purgatorio de los posts o algo así. Está bien porque el día del Juicio Final, si es que existe (lo pongo en mayúsculas por si acaso), Lady K me adelantará en la cola del cielo, me dejará purgando a saber qué, pero con cosas que leer. Esto del purgatorio de los textos al final puede resultar útil.

El viernes fuimos a ver a emite poqito
, en una semana en la que las cantautoras han tomado escenarios y corazones. La cosa surgió como una muestra de rebeldía kikeliana, y encontramos apoyo en Guille. Como por casualidad, salió un plan redondo. Redondísimo, porque gracias a que llevaba encima un ejemplar de su libro que alguien no recogió, me lo he quedado yo con la promesa de pagarlo. Y no prometí leermelo, pero directamente lo estoy devorando. Pensaba yo, tonta de mí, que un blog no puede ser un libro. Claro. Es que un blog malo no puede ser un libro. Ni un blog mediocre. Pero Cuando las cosas dejaron de tener sentido no es ni malo ni mediocre. Como diría PG, animal nocturno consumado, es lo que tiene, Kika, es lo que tiene.

Bueno, al concierto. Ya se sabe qué opino del Rincón del Arte Nuevo. Que la única solución de ese lugar como bar de música en directo es el lanzallamas. Porque la voz de Julia no se merecía eso, ni tampoco sus canciones, que nos encantaron. A mí, sobre todo No me quiero enamorar del mal, por retratar un pedacito de mi alma de viernes. Impresionante su versión de Woodstock de Joni Mitchell (ya se sabe que la Mitchell es una de mis debilidades).

De ahí, a Libertad 8. El local atestado y resacoso de gente: después de todo era viernes y concierto de Marwan. Llenazo seguro, ya se sabe. Post-llenazo, se podría decir. Y allí, para no variar en la tónica general surrealista de estos días, conversación surrealista (mejor dicho, conversaciones) en una mesa variopinta donde los nexos de unión eran de lo más curioso. Y una promesa de Mr. Cantautor. En persona. Tranquilas, mi querido jurado, que os informaré de todo a su debido tiempo.

La mesa me recordaba a un complicadísimo juego de palancas y botones ocultos: cada uno los movía a su antojo. Y salió humo. Lo que no sé es de qué color. Pero humo tenía que salir.

Así son las noches que empiezan a las ocho de la mañana. O a las cuatro de la tarde del día siguiente. La línea blanca de los días y la línea negra de las noches se desdibujan de manera preocupante. Y mientras, voy derechita a las campanadas de las doce – no necesariamente las del día 31, sino a esas que hacen que la carroza de Cenicienta vuelva a ser una calabaza. Y el vestido, harapos.

(y nada ha terminado porque todo vuelve a empezar, LuLi duerme con un pijama mío mientras trato de teclear en silencio, y leo y escribo, y recibo consejos… y con todo y con ello soy incapaz de dejar la cesta de KiKaperuzita, sí, sí, con ka y con zeta, con ka y con zeta…)

7 comentarios:

NáN dijo...

Pues sí, esto ya te lo había leído donde Guille-Metralleta.

Kika... dijo...

Vaya, NáN, lo siento... es lo que pasa cuando se coincide.

Pufff...

Besos,
K

Kika... dijo...

... o cuando el post está caducado. Ya lo veo...

Más besitos,
K

AROA dijo...

hola kika!
uff.. desde la última noche de 2007te mando un abrazo, un poco surrealista también, como algunas conversaciones de viernes.
hasta el año que viene
y pronto

NáN dijo...

¡Pero lo leí distinto, Kika! Me parece estupendo que varios vivan y escriban de lo mismo desde lo que ilumina su foco.

Es como el taller: 15 escribiendo de lo mismo y son 15 espléndidas ferocidades (copio un poco a M. Hernández).

elchicoquequeriaserbreteastonellis dijo...

Qué serían de las noches sin distintas perspectivas... No merecería la pena salir de casa, ¿no?

Feliz año a todos!

Guille

vega dijo...

estoy fatal, juraría haber dejado aquí un mensaje comentando que me daís miedito MR. Cantautor y tú trabajando juntos... y que tengo curiosidad... pero debe ser que no.
A mi me mola también, como a Nán, leer las perspectivas de las mismas cosas. El 9 recuérdame que te cuente una historieta sobre esto en la que el prota es Luis García Montero...

Besos en 2008!!!