28 diciembre, 2007

(...)

Me he dejado mi calor en alguna parte.
Por favor, que alguien lo busque,
encuentre su paradero,
trate de localizarlo.
No sé si lo perdí un día fracturado en minutos
o una noche repartida en horas.
Lo he buscado por todas partes.
Por todas.
El sofá de mi casa que se come
las monedas de diez céntimos,
en los cajones del armario,
en los bolsillos del abrigo.
No da señales de vida.
Nada.

Comprueba que no se ha quedado
suspendido en el salón
como una bola incandescente,
que no se lo ha comido un gato,
una paloma
o algún otro animal doméstico
que quizá ahora esté empachado
y tenga el vientre pesado
e hirviente.
Mira a ver si se ha quedado
en las sábanas de la cama
o en el espacio entre tus dientes,
pegado en el espejo del baño
como un halo de vaho
que no se borra
por mucho que frotes.

Quiero encontrarlo para salir
de la dictadura
del cuello vuelto,
del riesgo de congelación,
de las dos mantas por la noche.
Helada,
cerca del cero absoluto,
provocando resfriados en cadena
con este invierno
de nieves perpetuas
acumuladas en todos los huecos del cuerpo.


(Tengo frío de verdad. He perdido el calor. Lo sabe Queens, que me reanimó ayer, y me cogió el pelo, y me abrazó transfiriendo calor. Tengo alguna leve sospecha acerca del lugar donde he podido dejármelo. Si alguien lo encuentra, que me deje un poco. Estoy dispuesta, incluso, a compartirlo.)

7 comentarios:

Queens dijo...

Te mando un poquito de calor desde aqui.

Besos

mariona dijo...

Barcelona está helada, húmeda, antipática. Yo llevo un día y medio en la cama. Pero cuando salga, buscaré un cachito de sol, con mar y arena, libre de mocos y lagrimitas, y te lo mando.
Un besoooo.

Henar dijo...

Le hemos regalado a mi madre unas manoplas que las calientas en el microondas y luego te dan calor. A lo mejor sirve para empezar. En psicología se usa mucho eso de empezar por el cuerpo lo que se quiere curar en la mente. Y en yoga. Mañana prometo darte todo mi calor o, en su defecto, una manta de SamSam que es bien "calientica".

Besitos besitos

H

NáN dijo...

¡He encontrado un trocito! Lo tenía en el corazón. Luego he ido hablando con los amigos del sótano y todos tenían un poco de tu calidez.

Cuando te lo robamos no sabíamos que te hacía tanta falta: que "algo" te había robado el trozo mayor. Te hemos enviado la mitad por el Servicio Express más caro y eficiente. La otra mitad nos la quedamos en prenda. Para volverte a oír tu relato de cada dos semanas.

¡Me ha gustado mucho-mucho tu poema! Gracioso, leve, y sin embargo...

Kika... dijo...

Queens... tú me dejaste un poco de calor en préstamo, menos mal, pensé que me helaba...

Mariona... el frío de Barcelona es húmedo y obstinado. De ese que cala hasta los huesos. Pero tiene mar, arena y sol... espero tu botecito...

Henar... me gusta lo de las manoplas, o lo de la mantita. Se agradece tanto...

NáN... esta mañana ha venido un chico vestido de botones antiguo con una cajita dorada. Ha dicho que era para mí, así que le he quitado el lazo y dentro había cajitas con bolitas incandescentes que han entrado por mi nariz, por la boca y también se han filtrado por la piel. Gracias. Te (os) dejo el resto, para la cueva o para lo que haga falta. Y más gracias porque vas directo al fondo de la cuestión, como esos misiles que detectan el calor.

Besos y magia a todos,
K

Ignacio dijo...

Te dejé un paralelismo anoche que se debió de perder por las ondas antes de llegar a Kikel. Sólo recuerdo que coincidía contigo en lo difícil que está encontrar calor a pesar de la Navidad, y que te enviaba un poquito envuelto en música: el disco que han grabado Robert Plant y Allison Krauss.
'Through the morning, through the night' te viene al pelo para tu evolución canina. Warm regards, Ignacio

Kika... dijo...

Viva Robert Plant! Me encanta!!!!!

Miles de besos,
K