04 noviembre, 2007

Our Man in Havana

Hay cosas que me escaman, otras que me molestan, algunas me mosquean y finalmente otras me cabrean (habida cuenta de que me importen, claro). Como a todo el mundo, supongo, aunque creo que hay gente que no admite tanto espectro emocional. Esto es un punto y aparte, ciertamente inoportuno y hasta un poco lamentable - como todas las cosas que están fuera del lugar al que pertenecen – y que retomaré (espero) para hablar de quienes parecen más lechugas mustias o almejas que seres humanos.

La noche del sábado era especial: el estreno de las nuevas Noches de Desakordes. ¿Nuevas? Bueno, no exactamente. El mismo concepto: música de autor, espectáculos de café-teatro, primar la calidad sobre cualquier otro criterio de carácter económico. Y eso supone – lo aclaro porque yo nunca me lo había planteado hasta que empecé a asistir – un triple esfuerzo. Un esfuerzo por parte de la sala, un esfuerzo por parte de los organizadores y un esfuerzo por parte de los artistas. Y es que en las Noches de Desakordes no toca cualquiera: de hecho, la programación está a la altura de las mejores salas de Madrid, con cantautores consolidados, café teatro, rock, humor y nuevos descubrimientos.

Nueva sala en La Latina. Fue entrar por la puerta y ver que habíamos salido ganando con el cambio. Sin ningún género de dudas: un bar amigable y lleno de gente, unas escaleras (pobre Lady K) y ¡sorpresa! Una sala nuevecita en la que hasta los desconchones de la pared son decorativos: uno tiene, casi seguro, forma de mariposa. Escenario grandecito, una cortina blanca de fondo que favorece mucho para las fotos. Hemos superado también el peligro de que los artistas se cayeran por la parte de atrás (cuántas noches en un ay ante la posibilidad de terminar en urgencias con alguien con las crisma rota). Vamos, una sala como Dios manda. O como mandan los cánones. Y qué fresquitos vamos a estar en verano.

La expedición del Circo Ambulante Musical tuvo su recepción por parte de Henar, al pie del cañón a pesar de tener un gripazo de impresión. Nos dimos por lo menos treinta abrazos, congratulándonos (cómo me gusta esa palabra) por el cambio. Por salir ganando. Aunque los haya, supuestas autoridades en esta escena, que ni siquiera se hayan preguntado qué ha ocurrido.

Para inaugurar… Julio Hernández. Y Los Renegados del Puente. Porque todos los que estuvimos allí formamos parte del concierto como coristas ocasionales. Asistimos a un Julio absolutamente sembrado, de buen humor, contando anécdotas que tan pronto se transformaban en chistes como en reflexiones. Risas, aplausos y cánticos desde el público, un feedback divertidísimo.

Las canciones. También las canciones. Capaz de escribir con una intensidad que sólo puede justificarse por su origen cubano y su forma de ver la vida: mágica a más no poder, caminando en el desfiladero que separa lo cotidiano de lo casi imposible. Y así compone para el amor de su vida, presente en la sala (un beso), para su abuela, para su madre.

Capaz de ver lo positivo casi en cualquier parte, cantó Sonríe, uno de nuestros gritisjí favoritos, junto con Tú me dirás que sí, con la inestimable colaboración del Coro del Ejército Ruso y un grupo de majorettes americanas. Que sí, que sí, que todos esos estaban en la sala. Lady K cantando mi corasssón se ha ssserrao, el webmaster entonando alto y claro… y el Pequeño Saltamontes diciendo algo que se parecía a sí, sí, sííí.

Al final, sus Caminos. A capella.

Demostrando que también hemos salido ganando en sonido.


Por favor… ¿alguien me explica lo del coco-taxi?

El título… el de la novela de Graham Greene… Julio es nuestro hombre en La Habana (soy un alien, legalmente un alien)…

Las fotos… las añado mañana… (actualización... ya están: Julio sobre el escenario y una foto lío-grupal al lado del desconchón-mariposa)

2 comentarios:

Henar dijo...

AYYYY!!! Que me he puesto a mover la cabeza a lo "tú me dirás que sí" y se me caen los mocos!!! Gracias por venir, vuestra presencia era FUNDAMENTAL para testar la nueva sala, vuestra opinión era decisiva, y FUNDAMENTAL para templar mis nervios de primer día. En el segundo ya abrió la barra de abajo y auguro nuevas sorpresas. Kika, mi agradecimiento público por todo lo que haces por nosotros, por haber entendido nuestro rollo y por defenderlo a capa y espada. Ayer Andrés dio un concierto del que todavía me estoy recuperando: dos horas de repertorio nuevo que nos pusieron los pelos de punta a la mayoría de la sala, casi llena. Esto pinta muy bien. Nos disteis suerte en la inauguración.

Muchos besos y muchas gracias a los 4,

Henar

Kika... dijo...

Joooooo! Henar, todo lo que pueda hacer, desde aquí o presencialmente, es poco.
Sois unos valientes, eres una valiente, tan llena de magia que haces exactamente lo que se espera de las hadas: que lo imposible sea posible.

Sinceramente, me estoy hartando de que muchas veces todo se reduzca al dinero, de que quien supuestamente es una autoridad en esto no sepa distinguir un piano de una guitarra...

Ya sabes cómo soy: yo no hago cumplidos por reciprocidad. La sala es fantástica, Julio estuvo sembrado, el calor de Blanca y Vanessa fue increíble...

... y nosotros, los circenses renegados del puente, estuvimos de vacaciones en Cuba. Hala!!! Para que luego digan!!!

Aquí estoy para lo que haga falta.

Y te quiero una jartá!

Besos y magia,
K