22 noviembre, 2007

Impromptu número 1


La falta de autoestima
es como el alcohol
(o las anfetaminas).
Un colchón mullido
de decepción
sobre la desnudez
pretendida.

7 comentarios:

Henar dijo...

Esta mañana me he despertado pensandoo en ti, en que no te podías venir abajo justo ahora, Kika, no te puedes permitir que el desánimo tire por la borda tantos años de esfuerzo. Imagínate que eres una gimnasta en unas olimpiadas. Llevas toda tu vida entrenando. Dicen tu nombre, sales al tapiz. Tienes que darlo todo, aunque estés lesionada, aunque tengas pánico... En tu cabeza no tiene que haber sitio ahora para nada más que el esfuerzo brutal de los últimos metros. Luego ya iremos a buscarte el samur emocional. Ahora arriba.

Bsitos de tu coach

Reb dijo...

Estoy de acuerdo. Algo nos ataca en el momento final (que suele ser el principio de otro) ataca la duda pero hay que saber vencerla. Utiliza ese colchón mullido del que hablas como plataforma para dar un gran salto. Muchos ánimos princesa!! Ayer te echamos de menooos!!!

Kika... dijo...

Bueno. Tengo que contar lo que estaba haciendo ayer para no ir al taller, pero es un poco largo, así que lo escribiré mañana if there's time, porque no tiene desperdicio!!!

Estoy más animada, no sé qué va a pasar pero estoy más animada.

(y es gracioso porque las dos francófonas de este blog - aparte de mí - habéis coincidido sin conoceros... y sois muy hadísticas las dos!!!)

Yo eché mucho de menos el taller ayer... pero enseguida me teneis por ahí...

Besitos a las dos y gracias por los ánimos...
K

nán dijo...

Como soy de origen francés no podía faltar al hip-hip-hurra. (aunque te advierto que tengo más de ogro que de hada).

Kika... dijo...

Heyyy... me gustan los ogros también!!! Bienvenido al post francófono!!!

Muchos besos,
K

Ignacio dijo...

La autoestima se alimenta de los estímulos que recibes de los que te rodean. Creo, por lo poco que he leído, que es imposible que te falte autoestima, ya que te arropan demasiadas personas para que caigas en el colchón de la decepción.
Saludos estimulantes, Ignacio

Kika... dijo...

Muchas gracias. Y es verdad, tengo una suerte increíble con la gente que me rodea. Son maravillosos, sois maravillosos.

Besos universales,
K