30 noviembre, 2007

Historias de la puñetera oposición (XIV): El Informe Secreto

En realidad, esto no es un informe secreto. Pero el nombre quedaba bien, en plan CNI, rollo espía. Y además, no es que sea supersticiosa, pero no quería dejar las Historias de la puñetera oposición en el capítulo XIII. Por si acaso.

He decidido hacer un breve diccionario de jerga opositoril en plan medioenseriomedioenbroma. En estas épocas, lo mejor es reírse por no llorar, o reírse del tribunal, o lo que sea. Reírse, vamos. Y no sé si me va a quedar gracioso, pero por intentarlo, que no quede. Además, si no hace gracia, por lo menos puede servir para entender lo que digo a veces…

Bueno, vamos allá. Como si esto fuera Barrio Sésamo. Glosario de términos útiles…


Cantar – Recitar temas delante de un preparador o del tribunal. Desde que oposito, mucha gente cree que me he metido a cantautora o he fundado una coral. No. Simplemente se trata de hablar. En el caso de mi oposición, cuatro temas en una hora. Nos dan cinco minutos por tema para hacer un esquema, que en mi caso es una maraña de cosas escritas con orden precario para que no se me olvide nada. Pero se dan casos en los que se me olvida hasta lo que tengo escrito delante. En fin.

Preparador – Persona de gran sabiduría en cualquier campo que se encarga de entrenarte cuan deportista de élite para la oposición. Se supone que, además, ejercen de psicólogo, paño de lágrimas, etc (vamos, de todo menos llevarte la ropa a la tintorería). En la práctica, son las últimas personas que quieres que se enteren de tus problemas, así que al final acabas dándole la brasa a quien pillas. Y eso que trato de evitarlo, lo juro.

Academia – Dícese del lugar en el que se canta. Pero llamarlo academia sea probablemente, un exceso: la mía es una habitación en un edificio del centro, situada entre las redacciones de dos periódicos chinos, una empresa de envíos a Latinoamérica, un despacho de abogados con pinta de defender a la flor y nata del cártel de Medellín y una academia de inglés. Debajo de las mesas hay pelusas del año que las pidas: estoy planteándome ofrecerme como chica de la limpieza a ver si me rebajan la mensualidad.

El quinto – Ejercicio al que le dediqué el post de ayer. Lo peor de todo es que no es el quinto ejercicio, sino que es el cuarto.

El temario – Hojas del BOE en las que se especifican los temas que nos tenemos que estudiar. Un cambio de temario puede causar infartos, úlceras y ataques de apendicitis.

Los temas – Pues lo que viene en el temario. Sirven también para que los opositores (en mi opo la mayor parte son chicos) los usen como sucedáneo del a ver quién mea más lejos, sistema esta semana me he metido cuarenta temas entre pecho y espalda. Sí, claro.

Terrorista emocional (o profeta de pasillo) – Tipo de opositor que se dedica a jorobar en el pasillo antes o después del examen. Sus frases favoritas: no te veo muy preparado, se están cargando a todo el mundo, menos mal que ayer me estudié el tema 45… la única escapatoria posible es meterte en el baño o llevarte el i-pod y tenerlo puesto de forma permanente. La gente los mandaría a la mierda, pero no se puede, porque hay que ser tan educados…

Ir vestido de lagarterana – A los exámenes se va con traje y corbata (los chicos) y con traje y tacones (las chicas). Aunque sean en julio con un calor que no veas. Yo estoy esperando una revolución en la que todos vayamos con chándal y tacones. Incluidos los hombres. Se iban a enterar.

El corredor de la muerte (o la milla verde) – Pasillo donde esperamos antes de examinarnos con el tribunal. He pasado bastantes horas por ahí: cuenta la leyenda que cuando apruebas, no eres capaz de volver a pisarlo. Yo creo que es más bien por no saludar a los opositores.

Opositor – Fin de la cadena trófica del subempleo. Hay que pagar academias, clases de idiomas… (hasta los hay que tienen logopedas y asesores de imagen), nadie te paga nada por estudiar. Ni te dan las gracias. Lo único es que si suspendes, puedes echarle la culpa al tribunal, encarnación de todos los males. Te encuentras en un vacío legal: el único documento al que tienes derecho si te apuntas es a la cartilla del INEM. No hay manera de demostrar los años que llevas opositando.

Cinco – Número con rima divertida y número medio de años que se tarda, como media, en aprobar mi oposición. Si llevas menos, pues no te puedes quejar. Es mi caso.

Completo – Simulacro del examen de temas. Cuando vas a la academia, sólo cantas un tema. Cuando se acerca el examen, se cantan cuatro y a eso se le llama hacer un completo. Qué mal suena, ¿verdad?

Portugués – Lengua maravillosa que el tribunal dice que no hablo, a juzgar por el suspenso que me dieron. Lo que pasa es que la semana pasada me han dicho que me publican una traducción en Portugal. Si los portugueses creen que sé lo suficiente como para publicar mi trabajo ¿será que el tribunal necesita lavarse las orejitas?

Oposición – Ahora mismo, el PP. Y eso sobre lo que todo el mundo te pregunta cuando te dedicas a esto. A otros opositores les molesta, pero yo lo agradezco, de verdad.

Bueno, creo que esta tarde se sabrá si me examino el lunes o el martes. Lo comunicaré cumplidamente a los interesados.

Lo mejor es que si apruebo este, todavía queda otro… ji ji ji…



Adicta... a una canción de mensO, Caí de pie... Pedazo de himno...

4 comentarios:

Kaimpo dijo...

A ver si apruebas

Irene dijo...

Bien, bien... las cosas puñeteras de la vida, como estas, hay que tomárselas lo mejor posible, con este toque de humor va bien.

Un besito!

Irene dijo...

Y... mucha suerte.
Así me gusta, que si apruebas, lo mejor es que queda otro. Ja, ja!!

Sibila dijo...

muchos ánimos, guapa!!!

y mucha mierda para la próxima semana

:)

y muchos besotes (también)