13 noviembre, 2007

Crisis diplomáticas (o las Oposiciones al Circo Price)

Las crisis diplomáticas tienen muy mala leche. Tienden a ocurrir cuando menos me lo espero y a pillarme sin batería en el móvil, en mitad de la comida anual con los humanistas. Peor sería, claro, que me encontraran en la bañera, o en mitad de… en fin. Las crisis siempre se producen cuando no hay nadie en los gabinetes, cuando el ministro del ramo se ha ido a escuchar a El Lebrijano, cuando el dictador está a punto de doblar la servilleta (Sahara occidental libre). Es como si el caos tuviera un sexto sentido para aparecer de manera inoportuna.

Pero no voy a opinar aquí sobre crisis diplomáticas: no seré yo la que vierta vitriólicos comentarios sobre la gestión de tal en el Chad, o sobre el avión de cual, o sobre una frase que va camino de convertirse en la más célebre de la historia política española, junto con las no menos honrosas se sienten, coño y manda huevos. No es que me falten ganas. De hecho, es porque me sobran.

El domingo, la cosa fue a peor. Las crisis empezaban a producirse cerca de casa. Me encontré dándole asistencia consular a la hermaníssima. Para divertirla, decidí coger el periódico y hacer que la entrevista de la última página no era a Miquel Roca, sino que era a un conocido común dentro de – digamos – diez años. Me lo inventaba sobre la marcha, las preguntas y las respuestas, y la verdad es que la cosa debía tener su gracia porque la hermaníssima se tronchaba (aunque no descarto que lo hiciera simplemente por cortesía).

Según mi entrevista falsa, dentro de diez años habrán pasado muchas cosas. La hermaníssima habría sacado un disco y la canción número tres sería un dúo con el entrevistado. Según ella, las buenas canciones de los discos están siempre en el tercer puesto o, en su defecto, en los múltiplos de tres. He sostenido la hipótesis contraria con ejemplos, pero está convencida…

Yo sería presidenta, pero no del gobierno, sino de los Estados Unidos, lo cual tiene traca, básicamente porque los no nacidos en la tierra de las oportunidades no pueden presentarse a ese excelso puesto. Que se lo digan a Charcheneguer, que ni casándose con una Kennedy…

Para entonces, además, yo ya estaría azotando al mundo con mis libros de poesía, que la gente se compraría – obligatoriamente – para hacerme la pelota. ¿No se compran los de Aznar? Pues eso.
Mi inventiva, que no tiene fin, mantuvo mi monólogo con el periódico en la mano, como si leyera de verdad, durante un buen rato. No, si yo para payasa valdría perfectamente. No me han contratado en el Circo Price porque aún no han visto mi mejor número: cambiarle la letra a conocidas canciones para reflejar mi estado de ánimo. Y cantarlas a grito pelado con un karaoke invisible, o con el bote de desodorante como micrófono.

Si es que el que no se ríe, es porque no quiere.

O porque oposita.

7 comentarios:

Lara dijo...

Con lo que me he partido el culo es con la última frase...

Espero que llegues... zombies hemos sido todos, y seremos, más nos valga, lo importante, a veces, es olvidarse de las causas.

¡¡¡Ánimo, Kika!!!

Kika... dijo...

Muchas gracias por los ánimos, Lara. Me hacen falta.

Besos y magia,
K

brightpegasus dijo...

10 años, jajajajajaja,
¿donde estaré dentro de 10 años?
O mejor, ¿dónde me véis dentro de 10 años? Mi psicoanalista me recomienda consultar antes las cosas con los demás, así que se aceptan opiniones sobre hacia donde dirigir mi carrera :-D

Besos,

La hermaníssima dijo...

Jo Kik!Dentro de 10 años seremos más grandes que ahora...seguro!!!
Muchas muchas gracias por lo del sábado...lo de hacernos reir la una a la otra nos ayuda muchas veces, eh?

Anónimo dijo...

querida kika "de to se sale!!!"
un beso para tu hermana y otro para ti de tu anonima

Kika... dijo...

Jooo... gracias a los tres (anónima, hacía mucho que no te veía ¿todo bien?)

Dentro de diez años... todos clavos, como dice la sabiduría popular...

Besos a todos!
K

Anónimo dijo...

"viento en popa"
más besos
PD ( a ver si ahora me deja)