27 octubre, 2007

Sensible

- Joder, Kika, es que no puedes ser tan sensible.

He escrito joder y ya no lo borro. Pero él es demasiado fino como para decir esa palabra. Es raro que me parezca adecuada, que pegue con él, con la conversación, con el momento. Pero la he escrito, por algo será. Porque quizá refleje bastante bien la impotencia de su voz, la rabia de mis lágrimas por teléfono. No lo sé.

Y yo le digo, entre hipidos refrenados y con esa voz medio mocosa, medio tirante que se me pone cuando lloro, que no puedo dejar de ser como soy. Que es un pack indivisible (como el de los yogures) esto de la sensibilidad y la personalidad. No puedo cazar las onditas de sentimiento que vuelan a mi alrededor y ser fría y distante en el resto de mi vida. No puedo reírme con ganas, llorar como si fuera el fin del mundo y después ser capaz de mantener una cara inexpresiva cuando me pisan, cuando tengo mala suerte, cuando no puedo más.

No puedo, no puedo, aunque deba. No quiero, qué narices. No me da la gana.

Nadie me ha despachado nunca con eso de es que es muy sensible. Nunca me han hurtado la realidad so pretexto de protegerme. Jamás. Así que reclamo mi libertad a sentir lo que me dé la gana.

Ya me gustaría sufrir lo justo, estar curada de espanto, de frío, de miedo, de tristeza y de rabia. Ya me gustaría tener economía emocional, de verdad. No dejar que nada me afecte. Confiar sólo en mis posibilidades. No sentir ni padecer, que todo me diera igual, o que algo me diera igual. Para el caso, es lo mismo. En mí, es exactamente lo mismo. Lo que pasa es que para que eso ocurriera, haría falta un cambio en mi personalidad tan absolutamente estructural, tan radical, que sería como extirparme las papilas gustativas, lobotomizarme y hacer que en lugar de piel, me salieran escamas.

No va a pasar. Y lo siento, pero no lo siento.


Ahora que pasa la ambulancia
por delante de tu casa
Ahora que yo paso de largo
y que sigo caminando
Ahora no me afecta el roce de tus labios
ni la sangre en los telediarios…
Curado de espanto, Miguel Dantart
(gracias por el hurto, ya sabes quién eres)

Dos avisos importantes... por motivos de exámenes, sólo anunciaré en el programa de festejos los conciertos o eventos que me lleguen por email (la dirección, en el sidebar). Sólo salen los próximos diez conciertos, pero según vayan desapareciendo, irán saliendo los siguientes. Y quizá os conteste un poco menos a los comentarios, es por falta de tiempo, pero los agradezco mucho, así que si os apetece dejarlos, estad seguros de que los voy a leer. Besos.

5 comentarios:

nán dijo...

Pienso yo (a unas horas que no debería pensar, porque me desperté a las 7 y me levanté a leer, pero ahora resulta que me levanté a las 6), que somos como somos, pero no como seremos.

Así que hay siempre una puerta abierta a lo que seremos.

Quizá, si lo quieres de verdad, en un futuro seas menos "sensible". ¿Pero querrías de verdad eso? Porque a lo mejor te vuelves menos sensible para todo y la vida resulta más aburrida. Es cuestión de ver lo que te gusta o te fastidia a ti. (Lo siento "él", no apoyarte en esta ocasión; si fueras mi amigo, podría ser injusto a tu favor; pero mi colega de taller es ella).

En todo caso, lo que no recomiendo a nadie es "cloroformizarse".

albert dijo...

no hay que ofrecerse como un yogur, porque son un pack indivisible sí, pero mientras están en la tienda. luego, cuando los llevan a casa, los parten en cuatro, les quitan la tapa que esconde su interior y se comen sus entrañas. mala idea ser un yogur.

Kika... dijo...

Mi personalidad va atada a mí, o forma parte de mí, o como quieras. En ese sentido es un pack indivisible. Lo que pasa es que esas dos palabras me recordaron a los yogures...

MARIAN dijo...

A menudo te leo y siempre pienso escribirte algo en cada post... pero nunca lo hago.
Después de leer este post y sentirme tan tan identificada... no he podido evitar hacerlo!

Un besito

Kika... dijo...

Hey... Marian, encantada de verte por ahí (creo que sueles estar también por el blog de esa acróbata maravillosa...)

Gracias, y si eres sensible, no voy a darte el pésame, sino que te animo... al final, mejor esto que cloroformizarnos (NáN me presta la palabra, seguro...)

Besitos y magia,
K