10 septiembre, 2007

¡Viven! (en mi nevera)

Esto ocurrió la semana pasada, pero como ha sido fácil de apreciar, tuve una semanita intensa, yo me puse intensa, y hoy estaba releyendo tanta intensidad y he decidido que, al menos de momento, cambio de registro.

Ocurrió un lunes al sol
frente al televisor
surgió conversación
entre mi filete y yo
Nadie nos va a creer
dijimos a la vez
así que esta vez,
mejor que quede entre tú y yo…


Cada cual tiene sus sistemas de almacenamiento en el congelador. Las bolsitas autocerrables son un poco caras, el film transparente es mucho más útil como medio de adelgazamiento… así que en mi casa utilizamos el papel de plata. La hermaníssima, que es de ciencias, dice que se llama papel de aluminio. Bueno. Papel de plata me gusta más. A ver si no voy a poder concederme ni esa cutrelicencia literaria. Cuando yo hago los paquetitos para congelar, escribo una descripción de su contenido con un rotulador permanente. No se lo digáis a nadie, pero… no sé si contarlo… es que es el mismo rotulador que uso cuando me firman un disco, es que pinta muy bien... (ay, que me he puesto a imaginarme a Luis Ramiro firmándome una pechuga de pollo envuelta en papel albal… que me troncho…)

En fin. Volvamos a mi congelador (y nada de decirle a los cantautores lo del rotulador).

En un paquete pone filetes de pollo, 3, en el siguiente medio gallo (de pescado) – no vaya a ser que haya confusiones –, morcilla de Burgos – aunque la morcilla es fácil de reconocer –, un hueso para el cocido, y así sucesivamente. A algunos les pongo dibujitos. Bueno, sólo a las cosas de cerdo, porque es el único animal que me sale graciosillo. No tiene mucha poesía, mi nevera. Pobre.

Hasta aquí todo bien. Todo ordenadito, todo gestionado. Pero… ¿y si ha sido mi madre la que ha hecho los paquetitos? Ella pasa olímpicamente de ponerles nombre. Tiene otro sistema de identificación: el día que necesita algo del congelador, saca algo y ¡trata de reconocerlo por su forma! Y si eso no era suficiente (normalmente no lo es), arranca un trocito de papel de plata y a ver de qué color es. Pues… color cadáver, claro. A doce grados bajo cero pierde el color hasta el más pintado. Y así no se distingue nada. Si mi madre saca la comida del congelador, nunca sabemos qué pasará después. Igual acierta, o igual quería sacar unos filetes y en el paquetito hay… ¡hígado! ¡¡¡¡Puaggggggggggggg!!!!

El lunes, mi madre sacó unos presuntos filetes. No tenían nada escrito. Mal rollo. Muy mal rollo. Pero cuando se descongelaron fue peor. Era una carne clavadita a la que salía en la peli de ¡Viven! Sí, sí, esa en la que un equipo de rugby tuvo que comer carne humana para no morir de hambre. No digo que los filetes fueran de humano. Sólo que ni la hermaníssima ni yo podemos atestiguarlo, porque… ¡no tenían cartel!

Al final comimos salchichas porque yo no me atrevía a cocinar aquello. Tenía una pinta fatal. Y como venganza poética, las salchichas nos sentaron muy mal. El paquete de los Andes quedó en la nevera a la espera de un concienzudo análisis por parte de alguien que no hubiera visto la película.

Después vino mi madre y, tras un vistazo al contenido del papel de aluminio, concluyó que eran filetes para empanar. ¡Pues que les ponga cartelito la próxima vez!

¿Alguien quiere algo de comer? En mi congelador hay unos paquetitos sin nombre…

Nadie nos va a creer
dijimos a la vez.
Los filetes no hablan
aunque a veces pueda suceder
Cuánto te eché de menos
en todos aquellos duelos
cada vez que besé el suelo
y me volví a levantar
Mi filete y yo, Menso


La canción… podéis escucharla en el MySpace de Menso
, o en el mío (es la banda sonora circunstancial)… Si hasta en el avatar de Menso sale con un filete (¿su filete? ¿mi filete?...)

4 comentarios:

hidden_angel dijo...

Me meo!!! El post de los paquetitos es genial!!! Tronchante!!

En fin, que en mi casa tb había esa costumbre pero en Madrid la he perdido. Al fin y al cabo tampoco compro tantas cosas, así que si son redondos son hamburguesas y si son alargados son pechugas. Es lo que tiene esta gran variedad alimenticia mía.

Pero bueno, siempre puedes llevarte el paquetito indescifrable para el próximo concierto y que te lo firmen. Así podrá permanecer el paquetito durante años en la nevera hasta que alguno de éstos se haga famoso y valga una fortuna.

Te imaginas? Mi filete me sacó de pobre.

Besinos

Kika... dijo...

Me parece genial!!!
Imagínatelo: yo toda orgullosa enseñando mi colección: unos muslitos de pollo firmados por Marwan, la firma de Dantart en plan obra de arte contemporáneo en un trozo de tocino (ibérico), a Desakordes les dejaría un chorizo de Zamora... y que el Menso me firme un tupper de albóndigas, que lo veo racial...
No, si al final va a ser mucho mejor que Luis Ramiro te firme una pechuga congelada que la pechuga propia...

(Eso en eBay tendría un tirón que no veas, no? Que lo diga Lady K que es la especialista en este tipo de subastas...)

Besos, PRICIOSA,
K

vega dijo...

jajajaja. yo soy a ratos como tú y a ratos como tu madre .
Si me da el día anoto con rotulador crípticas claves en lenguaje sms sobre el papel de aluminio, pero en general suelo identificarlo por la forma, el tamaño... Algun error me ha llevado a cambiar el "menú del día". La solución está en las bolsas con cierre zip, transparentes ellas.

Oye, Kika, cuando vuelvas a ver/hablar a/con (táchese lo que no proceda) Menso, me harás el favor de decirle que a ver si le dan otro día de la semana que no sea lunes coño!! que llevo desde octubre pasado intentando verlo a él solo en directo y no cuaja la cosa!!!
(y ya un día te cuento a ti personalmente lo primero que pensé al leer tu post, una expresión muy castiza, te comento jijiji)

Besos descongelados (mira, como el CD d Manzanero)

Kika... dijo...

Te sirve un martes? Esa es la fecha que de momento (hasta que pueda verlo/hablar con él) aparece en su MySpace. 13 de noviembre (largo me lo fiáis, pero en fin...)

Ah! Y estará tocando con las hermanas Jiménez este mes en Galileo (ya sé que no cualifica como conciertoen solitario, pero a lo mejor te interesa).

Ya me contarás lo de la expresión castiza (y no creas que me olvidé de tus pendientes, a ver si te veo y vemos a ver qué solución tienen...)

Besos con escarcha!
K