05 septiembre, 2007

Insuficiencia de convergencia

Eso es lo que tengo yo con el mundo.

Y lo que tengo en el ojo izquierdo.

Cuánto más se esfuerza ese ojo por capturar la realidad, más difícil le resulta. Recuerdo el momento en la consulta de la oftalmóloga. Ella trataba de explicarme que mi vista estaba al cien por cien. A tope. Pero levemente traicionada por la incapacidad de converger de mi ojo izquierdo. Como si tratara de enhebrar una aguja, y al revés de lo que la experiencia pudiera sugerir, lo hiciera peor con cada nuevo intento.

Curioso. Resulta que los ojos divergen cuando miran a lo lejos, e inician un imperceptible movimiento de acomodación al centrarse en algún objeto cercano.

Ya sé que una cosa son los ojos y otra la mirada, por decirlo de alguna manera. Que se puede no ver nada con los ojos físicos y aprehenderlo todo (y por qué no, aprenderlosinhache) con los ojos del alma. Convergiendo mientras miramos de cerca.

Pero mi ojo izquierdo, como el del cuatro por ciento de la población (aproximadamente) se resiste. Todo lo izquierdo en mi cuerpo es rebelde, ligeramente distinto, radicalmente personal. Una mitad que se acomoda mal a la hora de obtener imágenes nítidas de los objetos situados a diferentes distancias. Una ligera doble imagen, a veces un poco borrosa, puede que incluso distorsionada. Todo lo entreveo, a través de lágrimas o los ojos guiñados por el sol, como si fuera una cámara con un filtro de color intermitente que igual lo pinta todo de sepia que de rojo intenso sin matices.

Y aunque haya algún día en que deseo firmemente estar en perfecta convergencia con el entorno, el noventa por ciento del tiempo prefiero esta visión paralela de la realidad.

Insuficiencia de convergencia.

Eso es lo que tengo yo con el mundo hoy, sin ir más lejos.

6 comentarios:

acróbatas dijo...

Madre mía!!! Todo eso le puede pasar a un ojo?

Yo creo que con el mundo tengo algo parecido a tu insuficiencia de convergencia... tal y como están las cosas.

Un besito guapa.

robel dijo...

Dime a qué horas y bajo qué sustancias...

Un beso.

verdemelon dijo...

curioso, yo el mundo lo veo nítido, pero.... no lo veo claro.

Pasaba por aquí y no me he resistido a comentar.

;)

Kika... dijo...

A mí me pasa lo mismo. Nunca consigo verlo con toda claridad.

Pasa por aquí cuando quieras!

Besos y gracias por tu comentario!
K

6alilea dijo...

Qué cosas! también yo pertenezco a ese cuatro porciento de la población... y también con el ojo izquierdo... Aunque mi versión de los hechos era que derrepente las letras comenzaban a desplegarse y a jugar como con una tercera dimensión... flipante ;) Pero incómodo, a su vez, sí.

Espero que con el mundo la cosa se te converja pronto, pero eso sí, sin perder esta visión mágica paralela con la que nos traduces la realidad.

Kika... dijo...

No me digas!!!! A mí también. Después de casi cinco horas de examen, las letritas del diccionario danzaban sin parar, poniéndome de los nervios...

¿Será este el precio que tenemos que pagar por tener esta mirada interesante, amenabitar?

(Con el mundo, las cosas van moderadamente mejor. Sin pasarnos.)

Besitos!