18 septiembre, 2007

Heráclitea

El camino hacia arriba y abajo es uno y el mismo.
Heráclito de Éfeso

No es que postergue las decisiones. Tampoco las evito. Es que soy existencialmente indecisa, aunque a veces me dan arranques de voy-a-solucionarlo-ahora-mismo-porque-si-no-es-peor. Supongo que gracias a esos momentos de decisión dentro de la indecisión salgo adelante: como diría Henar, la indecisión absoluta es muy poco adaptativa. A veces me lío la manta a la cabeza y tiro del carro. Porque si odio algo es moverme por inercia. Cuando la rueda de mi vida va perdiendo fuelle, le doy un empujoncito en forma de decisión.

Es muy curioso, porque yo me veo así, indecisa, pero el Arquero, que me conoce bien, afirma casi lo contrario. Me aplica un adjetivo que me encanta: heraclítea. Yo de Heráclito me acordaba de aquello de que todo fluye, lo del mismo río… así que tuve que preguntarle qué quería decir. Y escribí esto (los puntos suspensivos indican que quedó inacabado), aunque creo que lo voy a dejar así.


Heráclito decía que nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. Y el Arquero, ese amigo mío que lo sabe todo sobre todo (qué infelices serían a su lado aquellos que creen que saben algo), dice que mi vida es heraclítea. En un cierto sentido, puede que tenga razón (claro que en un cierto sentido al final se termina por tener razón casi siempre). Si la heracliteidad de la vida se midiera en términos de número de cambios importantes, en mi vida ha habido unos cuantos. Casi nunca me he bañado en el mismo río, y creo que más o menos lo he sabido llevar.

Pero los cambios pequeños, los del día a día, me ponen mucho más nerviosa. En una vida heraclítea existe también, por qué no, el miedo a perder el control.

Mi madre me lo ha dicho hoy. Puedes tomar una gran decisión en un minuto. Las cuestiones trascendentales me roban el sueño una noche o dos, a lo sumo. Pero lo que en apariencia es mucho más nimio me desestabiliza. Me cuesta mucho más decidir en esos casos. Lo paso mucho peor. No sé si es porque en mis realidades paralelas las prioridades se trastocan o incluso se invierten. O porque los mecanismos ocultos de mi cerebro ahorran combustible cuando no deberían…

Este cosmos (mundo) el mismo para todos, no lo hizo ningún dios ni ningún hombre, sino que siempre fue, es y será fuego eterno, que se enciende según medida y según medida se apaga.
Heráclito de Éfeso

Prometo solemnemente que mañana me reiré.


En otro orden de cosas… os invito a tres nuevos MySpace: Lucía Caramés, Kiko Tovar y Miguel Dantart entran en la era myspacera…

4 comentarios:

hidden_angel dijo...

El post ha sido un poco como un trabalenguas. No sé cómo has podido escribir varias veces esa nueva denominación de Heráclito.
Eso sí, yo al Arquero le tengo nombrado mi yedi. Porque siempre atina y siempre sabe lo que es mejor. Me conoce mejor que yo a mí misma.
las cosas siempre parecen más fáciles cuando él está cerca.
Ánimo con las decisiones. Seguro que tomas las correctas y piensa que, quitando la muerte, el resto de decisiones siempre se pueden cambiar. No hay nada irreversible.
Besinos

Lara dijo...

¿Ya es mañana?

Kika... dijo...

Ya casi es mañana.

Lilith dijo...

Este Arquero y sus definiciones adjetivocalificativas de la gente...
Otro post acumulado en el que me identifico plenamente. Tenemos que encontrarnos tú y yo, por esos mundos de dios.