27 septiembre, 2007

Delincuente

Sólo era el desnudo.
El borde del alma,
la frontera de la otra mano,
del sexo opuesto,
de las mitades contrarias
que éramos sin remedio.
No pediré nada:
ni siquiera lo que quiero,
en esta tarde
que espera caer
como una jaula caliente.
De un golpe, sólo pienso
en robar, masacrar,
no dejar testigos
y ver si puedo redimirme
de los actos vandálicos
que quiero cometer
sobre tu cuerpo.

4 comentarios:

Lara dijo...

"En esta tarde
que espera caer
como una jaula caliente."


¿Qué quieres que te diga?
Es esa imagen la que te hace.
A ti.

Un beso fuerte, valiente.

(Hoy entré aquí esperando encontrar justo lo que he encontrado. Por cierto, hay un plan que tengo que proponerte.)

Kika... dijo...

Cuando quieras.

Y gracias de nuevo por el beso fuerte, por los ánimos y por todo. Siempre me impresiona lo que escribes, cada vez que veo a alguien comiendo una manzana me acuerdo de aquello de:
En mi estómago
se cuece una manzana roja
y todo el cansancio del día.

Maravilloso. Consciente de que nunca llegaré a eso, gracias por leer mis intentos.

Miles de besos,
K

Anónimo dijo...

Wow!
¿Hay luna llena?
Lobo

Kika... dijo...

Hola Lobo!
Adoro tus comentarios a mis poemas. Eres un lanzado, como Lara.

Sí, la luna está muy llena. Llenísima.

Besos eternos (de hada).

PS ¿Queda clarito que me ha gustado? ¿Eh? ¿Eh? ¿Sí? Ah, vale. (Ji ji ji ji jiiiii)