07 agosto, 2007

Estampas costumbristas de Madrid en verano (IV): Las dos Fridas

Por si alguien no lo sabe, tengo una de esas aficiones que empezó siendo muy paralela y ahora le gusta a casi todo el mundo. Me dedico a la bisutería: hago broches-flor, collares-sol, pendientes que cuelgan por delante y por detrás de los lóbulos, pulseras mágicas para proteger a las hadas de los faunos… en fin, todo tipo de amuletos (charms, se llaman ahora en las revistas de moda). Tengo que crearlas pensando en alguien, preferiblemente el destinatario. Ponerme en su lugar, ver qué puede necesitar, qué podría hacerle un poco más feliz. Así que a lo que hago lo llamo bisutería emocional (nada de copiar el concepto, que tengo algunos derechos reservados).

Yo llevo anillos en los dedos de las manos, tobilleras, dos pares de pendientes, collares largos, gargantillas, treinta pulseras, un colgante que me regaló la hermaníssima, broches… hasta un anillo en el dedo anular del pie derecho (¿se dice dedo anular en el caso del pie? ¿o mejor cuarto dedo?). No me lo pongo todo a la vez, claro. Bueno, a veces, casi sí. Pero tengo sitio para colocarlo todo.

A lo que iba. ¿Qué pasa cuando yo soy la destinataria de mis propias creaciones? Que experimento, hago cosas aún más raras si ello era posible. Y ahora mismo me estoy haciendo un collar extraño, en color alabastro (es un cristal blanco mate) con un colgante que representa un cuadro de Frida Kahlo, Las dos Fridas. Su interpretación
(mirad la web, merece la pena) es bien conocida: Frida lo pintó en 1939 tras su separación de Diego Rivera y representa, de algún modo, las dos personalidades que surgen ante el desamor, o eso creo yo. La Frida de la izquierda, vestida a la europea, con el corazón dañado, sangrante, trata de detener la hemorragia con unas pinzas quirúrgicas. La de la derecha, vestida al modo mexicano tradicional, tiene el corazón intacto, y éste bebe por una vena que sale del retrato de Rivera que tiene en la mano. Sin embargo – y esto es para mí lo más importante, aquí estaría jugándome una hipotética matrícula de honor en Estética y Teoría del Arte – ambas Fridas están unidas por una arteria y por sus manos entrelazadas, a modo de cordón umbilical y de círculo de la vida. Creo que una no puede existir sin la otra, porque ambas forman parte de la misma personalidad, de la misma persona. De esa esquizofrenia tan particular en la que vivimos algunos cuando nos enamoramos y nos desenamoramos.

Lo curioso de mi collar es que el medallón tiene a una Frida en cada lado. Las Fridas supuestamente unidas están físicamente separadas. Así que me puedo poner un día a la Frida con corazón roto, y al día siguiente, o al momento siguiente, cambiar a la que lo tiene intacto. Curioso.

Pero que nadie me pida uno igual: soy una diseñadora excéntrica y tengo que veros la cara. A lo mejor Las dos Fridas no os pegan nada, pero sí un collar-sol, como a Queens, o una pulsera de dijes, como a Henar. O el color alabastro no os va nada. Dejadme a mí, que sé lo que me hago.


Ya sé… que este post no tiene nada de estampa costumbrista de Madrid en verano, pero:
a) está escrito en Madrid
b) a pesar del cambio de tiempo sigue siendo verano
c) más costumbrista que la Kahlo hay pocas

Sueño que…
ponemos una tienda con los bolsos de la madre de Henar, las creaciones para el móvil de un amigo de la hermana de Queens (era un amigo ¿verdad?), las fotos de Azul de Metileno, mis abalorios… y Lady K leyendo el tarot en la trastienda…

7 comentarios:

vega dijo...

Frida me inquieta, pero tengo muchas ganas de ver tu collarcito.
Sábes lo q me pasó a mi el otro día?? Me enamoré de unas piezas de coco y nacar. El nácar como en teselas. Preciosas. Me costaron una pasta, quería hacerme unos pendientes y... NO TIENEN AGUJERO para pasar el bastón, y no se pueden agujerear. Así que los pendientes perfectos q había diseñado en la cabeza se quedarán aquí y guardaré las piezas de recuerdo... sniff
Yo no hago amuletos, solo bisutería baratocutrecilla, pero es como tú dices: siempre pensando en la persona que me los encarga!!

Y no voy a volver a decirte lo que han triunfado mis pendientes azules que cuelgan por los dos lados de las orejas,porque ya lo sabes!!!

Besos como cuentas de colores!!

Kika... dijo...

Hey, Vega... me dejarás ver una pieza de esas? No te digo que se me vaya a ocurrir nada, pero quizá sí que se me ocurra... Si me llevas una al concierto de Paco (si vais al final) le echo un vistazo!!

Besos!

vega dijo...

IREMOS FINALMENTE!!! Tengo a la vez muchísimas ganas y miedito a la decepción. a ver si hay suerte!!

Y las piezas... por supuesto que las llevo. Las voy a guardar ahora en el monedero pa q no se me olviden, q soy un desastre. A ver si se te ocurre como convertirlas en pendientes!!

más besos

Kika... dijo...

Tengo una amiga que curra en una tienda de abalorios, y cuando le viene un cliente que no sabe qué hacer con algo, me llama. A veces se me ocurre, a veces no... pero lo voy a mirar detenidamente.

Y prometo también que si el concierto es bueno, de una duración estándar (no pido 25 temas, pero vamos, una cosita bien) me replantearé mi voto en mr cantautor!!!! (ji ji ji)

Besos.

hidden_angel dijo...

Lo de las dos Fridas es algo un tanto morboso, pero tiene su sentido. No termino de pillar a Frida Kahlo pero supongo que siempre he sido más de colores pastel que de las de los colores puros. En fin, el caso es que el concepto (porque lo que importa es el concepto) creo que es acertado.
Supongo que la Frida con el corazón roto sigue viviendo porque hay una parte de ella intacta. Y la que tiene el corazón intacto no puede avanzar porque hay algo roto dentro de ella. Ninguna de las dos es Frida porque Frida es las dos. Es una simple representación de los pedacitos que nos componen.
Besinos

Kika... dijo...

Olé!
Matrícula en Estética y Teoría del Arte!!!

Qué más puedo decir, priciosa.

Bueno, sí, besos.
K

Henar dijo...

es curioso.... aquí en los berlines se venden abalorios para collares en los mercadillos, y hay cosas muy chulas... El otro día fui a comparte algunas, pero no fui capaz de decidirme... Temía que te pudieran parecer horteras... Mi pulsera de cascabeles me sirve de timbre en la bici, jijiji... Y sí, me previene de faunos. Ya te contaré, ya. ¡Qué ganas tengo de verte!

Besitos,

Henar