28 agosto, 2007

Doce días

Que alguien me perdone el apagón. No he estado para nadie. Directamente.

Me marché a comprar tabaco, di una señal de vida pequeña como mi mundo ahora. Ni siquiera dije cuándo volvería, quizá porque creí que lo haría antes, quizá porque no sabía qué pasaría. Aunque ahora que lo pienso, casi seguro que fue porque nunca me marché del todo.

Ni siquiera dejé de escribir. Pero fue un cambio maravilloso volver a mis cuadernos: he estrenado uno que me regaló Queens por mi cumpleaños. Ahora está lleno de pedacitos de cosas, de mis cositas informes, de lo raro y lo costumbrista. Almería a medias entre este mundo y el otro. Entre una realidad y otra.

Sólo he mandado una postal, estoy redescubriendo otras maneras de comunicarme, incluso de hablar conmigo misma a través de lo que cuento a los demás. De mis cuentos chinos, los chismes de vecindario, los gritos para que alguien baje la basura, tienda la ropa, estudie (que también he tenido que estudiar, por mucho que mi Africanoblanco me llame desde su retiro y me diga que descanse). No descanso, no puedo. Y si por mí fuera me quedaría escribiendo hasta mañana, de los millones de cosas que tengo por hacer.

Me aguarda un examen, y doce días de textos por leer, de cartas por responder. Lo iré haciendo, pero paciencia y clemencia. Que el lunes es el segundo gran día de estos días eternos, de estos años sin fin ni demasiado sentido.

Irá saliendo todo. Goteando, lentamente. He meditado sobre la felicidad y la tragedia, mientras algún rato el teléfono me servía para escuchar la radio o un concierto. He vuelto al patio de vecinos de la playa, pero esta vez he jurado no volver. He vuelto a soñar mis sueños e incluso hubo un día en el que viví veintiséis horas. Porque el rato que dormí la siesta lo viví con mayor intensidad que la vigilia. He pensado sobre la crueldad de la especie humana, sobre el amor, me he sentido estúpida. Al menos un ratito. Visité la plantación ilegal.

Y un día bajé a la playa y el mar se había tragado la mitad de la arena. Llegó mi padre espiritual y me dijo:
- Kika, ¿qué has hecho con la playa?
- Se la han llevado mientras pensaba aquí sentada.

O algo así.


Nota al pie… Besos a todos los que habéis pasado por aquí, a todos, todos. A mi enviador de fotos favorito. Vanessa, prometo estudiar lo que me queda; Henar, prometo no decir que lo que he escrito es una chorrada; Africanoblanco, prometo descansar. Hermaníssima, I’m back. Y Lady K, gracias por todo.

Lara, qué fuerte es lo de esa tierra. Y el Cortijo del Fraile, impresionante. Besos para ti también.

Y magia.

Novedades... la nueva web de Central Musical...

7 comentarios:

Henar dijo...

¡¡¡BIENVENIDA!!! ¡¡Cómo me alegra tenerte por aquí de nuevo!!

Millones de millones de besos!!!

Henar

Silvichi dijo...

Ha sido larga la espera, pero el hada de las palabras tambien se merecia unas vacaciones.

Kika... dijo...

Muchísimas gracias a las dos!
Os vais a reír mucho con las cosas que voy a contar (creo).

Besitos y magia,
K

isabella dijo...

¡Bienvenida al asfalto! Espero que la vuelta no sea muy dura.
Ánimo que cada vez queda menos para conseguir lo que te mereces y este año nadie te va a quitar.
He entrado cada día desde q te fuiste, qué bien que hoy hubiera algo nuevo que leer.
Un besito.

Lara dijo...

Bienvenida... se te ve la luna llena de la Isleta del Moro.

Kika... dijo...

Bella, lo siento muchísimo por haberte tenido entrando en el blog sin saber si actualizaría. Sólo puedo decir en mi descargo que ni yo lo sabía...

Lara, cómo se nota que sabes de lo que hablas... y sí, me he llenado de esa luna de la Isleta, la que se ve desde la Casa Café La Loma, por ejemplo. Y es que siempre digo que la realidad más paralela es la de esa tierra...

Muchos besos a las dos...
K

acróbatas dijo...

Srta. Magia, hoy, después de leerte y que las lágrimas se agolpen en los ojitos pequeñitos y tristes, te enviaría un mensajito al móvil pidiendote una cita de café, té o caña... Me encantaría que algún día podamos hacerlo realidad. Un besito grande.

Y estudiaaaa!!! (aunque yo también debería hacerlo)