03 julio, 2007

Y no amanece

Parecía la noche eterna. Y las eternidades en mí no siempre son buenas. A veces el tiempo queda suspendido en el aire, como un insecto en ámbar. Y no amanece. Y no amanezco.

Vuelve una lágrima y pienso que es mejor no tomar decisiones, pero las voy a tomar. Mejor no esperar a mañana, a la luz que no llega. Sabiendo de antemano que me arrepentiré.

Una web que no se carga, tiempo detenido. Un sabor raro en la boca: no sé si es malo. Probablemente. Nudos en la garganta, en los dedos, en las puntas del pelo.

Echo de menos a quien quizá no debería y a quien sería lógico echar de menos. Sentimientos encontrados que se anudan en los nudos de la garganta, de los dedos, de los tendones del brazo izquierdo.

Te cambio mi insomnio por tu dolor de estómago.

Y no amanece.
Y no amanece.


Sin embargo… las noches en las que duermo mal son extremadamente prolíficas poéticamente. Algo bueno tenía que tener. Mientras por el día me salen textos de adjetivación deficiente, la noche, la Luna, hacen que florezca el verso.

Y no amanece… tampoco tiene el copyright, creo yo, pero bueno… esta frase sale en una canción viejita de Luis Ramiro, Tu compañía:
Dime que haría
si te perdiera
¿Cómo se busca la primavera?
La carretera desaparece
Y no amanece…
… y no amanece

2 comentarios:

vega dijo...

algo del conjuro salió mal, porque yo sigo sin dormir y no me duele el estómago. sólo he conseguido contagiarte, parece ser...
me alegra que al menos hayas escrito poesía (yo ni de eso soy capaz ya...)

tu post me ha recordado esa de secretos "el sol de medianoche entró por la ventana, y con la luz de un coche se iluminó tu cara (...) Y no amanece, en tu cara
y no amanece, en tu espalda
y no amanece, en ca saaa

siempre me pareció una canción muy agobiante...
en fin. besos insomnes: espero que esta noche la duermas de un tirón y sin dolores de estómago ni de nada...

Kika... dijo...

Ya me parecía que lo de "y no amanece" podía salir de algún otro sitio también... qué triste era Enrique Urquijo. Era un persona que destilaba tristeza por todos los poros, además una tristeza que no se mezclaba con nada. Era triste hasta las pocas veces que se le veía alegre. No era tristeza-desprotección, o tristeza-autocompasión... No sé si me explico.

Y sí, voy a dormir de un tirón porque creo que ya he detectado la causa del insomnio. Y la voy a solucionar esta misma tarde. Hasta he puesto en común con el Ángel Oculto la estrategia a utilizar. En fin... (y no amanece, y no amanece, y no amanece...)

Besos amanecidos!
K