01 julio, 2007

Veloz y eterna

Yo, para no variar, fui a un concierto el viernes y he decidido contarlo ahora. Tengo mis motivos. El más importante, que hoy trabajo todo el día, y estoy segura que el texto producido después de este intervalo de vida laboral iba a ser rayano en lo deprimente. Así que… a darle a la moviola. Rewind.

Rebobinamos hasta ayer por la tarde. Estuve una hora al teléfono con Dominique de Villepoint, a quien tuve que terminar prometiendo que publicaría – algún siglo de estos – el texto que escribí sobre él. Lo voy a hacer, lo prometo solemnemente, tengo que dejarte que me voy a un concierto. Mientras tanto, mi móvil sonaba, pero yo no lo oía porque a saber desde cuando estaba en modo silencioso. Finalmente, despachados todos los asuntos, al Libertad 8. Pero claro, habían cortado las calles por las fiestas del Orgullo Gay, así que tuve que dejar el coche aproximadamente en Groenlandia y correr como alma que lleva el diablo (esto siempre me da miedo cuando lo digo) hasta el Libertad. Tan rápido fui que sólo recuerdo al policía que vigila la Audiencia Nacional, a unos operarios del SELUR… y que se me cortó la respiración porque me crucé con Ouka Leele en la calle Barquillo. Con lo que me hubiera gustado decirle que una vez intenté pintar las fotos como ella. Que yo también quiero ponerme un nombre de falsa estrella y que mis fotos sean algo más que borrones movidos. Pero no puedo, que no llego…

Lady K en su mesa de siempre, la lentitud del viernes por la noche mientras fuera estallaban los colores de las banderas arcoiris. Había estado buscando, porque últimamente Lady K busca mucho. Menos mal que encuentra. Las dos teníamos ganas de ver el concierto: aunque el segundo disco de Alejandro Martínez vaya a tener un nombre tan improbable como Primero

Nos estamos volviendo bastante fans del dúo Martínez y Manzanero. Ya los llamamos M&M’s, como los chocolatines esos que se derriten en tu boca, no en tu mano. Algo de razón tenemos, porque Alejandro, el protagonista de la noche (de José Luis Manzanero ya hablaré) ha cocinado una hornada de canciones que invitan a paladearlas, despacito. Se deshacen en el punto justo. Me gustan.

La mayor parte de los temas ya los había escuchado en mi querido Café Barbieri, acreditando así mi condición de fan. Anoche descubrí algún otro que me encantó también. Desde el guiño al niño bueno de Cortázar hasta la canción escrita con mi no menos adorado Leo Minax. Decía Alejandro que la cantaba distinto que Leo. Faltaría más. Pero no peor.

Muchas canciones de amor. De amor obsesivo y de obsesiones varias. Muy adecuadas para la temporada estival, porque si hay un momento en el que los pensamientos son recurrentes hasta decir basta es el verano. Así, La ley del deseo pintó un panorama al más puro estilo hermaníssima (vas a hacer lo que yo quiera), y Sácame de quicio hacía esta petición. Aunque a Alejandro Martínez es complicado sacarle de quicio, al menos en el escenario, que pisa con seguridad y muchas ganas.

Ha escrito una rumba para Alba Molina y Vicky Luna, que de nuevo parece inspirada en mi hermana. Mira, mira… que no me vas a volver a ver. Me gustó eso de las miradas de norte a sur, de este a oeste

Y creo que mi favorita de la noche fue Humo y vinagre. Una canción que empieza pequeñita y se hace enorme. Enorme, lo reitero. Le seguiré la pista. A ese tema y a Primero, potencial himno nocturno.

Así terminan las cosas, con un saludo a la hermaníssima y Una corazonada. Y la mano de Lady K, una lágrima… No pudimos aplaudir porque yo tenía que darle un abrazo con un nudo en la garganta.

Pero esa ya es otra historia.


La foto… de Ouka Leele. Se llama Quizás fuera un hada (era un hada seguro…ji ji ji)

Homenaje… a la camarera que nos atendió fenomenal en el Libertad 8. No sé su nombre (ni su número de pie), pero creo que las cosas hay que decirlas. Gracias.

2 comentarios:

vega dijo...

huy para que veas, a nosotras nos atendió fatal... le pedí la segunda ronda ni me acuerdo las veces y al final acabamos cantando "ciertas camareras no quieren atenderte" y diciéndonos "bueno, lo que sobra en España son bares, estamos en Chueca. Ya nos desquitaremos." Y nos desquitamos...
En fin, en lo demás coincidimos en todo: un conciertazo. Me encanta lo de los M&M´s Y como he podido olvidar esa dedicatoria a la hermanísima??? Estaba demasiado ocupada babeando, creo...
En fin: soy gruppie-fan de Alejandro Martínez: a mi edad...
Besos (me quedé con las ganas d hablar un ratillo más con vosotras)

(ah y siento lo de tu cuerda: pero no siempre se rompen una detrás de otra. a mi profe de guitarra siempre se le rompía la segunda...)

acróbatas dijo...

Qué lindo lo explicas. Qué envidia me has dado. Además, este viernes toca aquí, en Gavà, y no le voy a poder ver... sniffffffffffff...

Gracias, gracias y gracias!
besos!