08 junio, 2007

Got enough guilt to start my own religion

Salí corriendo con un desierto en la boca. Crucificada al sol, esperando una tormenta. Dame algo, no me digas qué soy, no está en ti mi significado. Subo las escaleras muerta de risa, pies descalzos, uñas pintadas, el vestido negro. Adelantando a los pobres amores nunca confesados, a los suspiros que hacen que siempre rime en asonante. Dame una rima consonante, pareada, contundente, de las que te dejan sentado en la silla mientras bailo con la falda recogida y las uñas clavadas en el suelo, mi único vínculo con la tierra. Cada pie, un peldaño helado.

Me estoy convirtiendo en agua, crucificada al sol ante la muerte de todos mis alter-egos. Muriendo tres veces, abusando del gerundio. Es de mala poeta rimar en gerundio. No hay salvación bajo tus sábanas, ni bajo las mías.

Dejé de suplicar por amor hace tiempo.

No se da, ni se regala.

Ni puede resumirse en las cuentas y las contrapartidas de la vida, porque es la vida misma, indisolublemente unidos. Amar y respirar.

Subo las escaleras de tu espalda hasta llegar a la córnea, donde soy reflejo, donde existo por mi propia voluntad en mis mil personalidades: la amada, la parcheada, la abandonada, la que abandona. Soy yo, esa a la que hay que querer con valentía, porque soy una fuerza, una catástrofe y una pandemia cardiaca que lo da todo. Y luego, como un maremoto, se lo lleva todo.

No te preocupes. No tengas miedo y te subiré a los tejados. Te ataré en lugar seguro, para que puedas sobrevivirme. O mejor, aprenderme y vivirme. Crucificada al sol mientras late mi corazón.

Te lo advierto. Voy a robar hasta el aire que respiras, a reírme en los tejados con los pies helados. Cuando todos los ojos de la habitación me miren, buscaré salvarme. Y sé perfectamente que nada se resumirá en ti, que seguiré subiendo escaleras hasta llegar a las azoteas donde he soñado, mirando los pies, tus pies, riendo y queriendo quererte hasta que venga el maremoto causado por mi propia energía.

Soy así.

Pero tampoco te lo creas demasiado.



PostScriptum… me gusta la primera persona. Todos los relatos, en el fondo, son producto de una primera persona. No sé por qué estoy aclarando esto, porque todo lo que hay aquí es vida, mi vida, pero en fin...

El título… es una línea de canción de Tori Amos, que se llama Crucify. Es mi favorita de esta cantautora norteamericana. Os recomiendo este
vídeo con una versión acústica de la canción (¿quién dice que los artistas sentados al piano son estáticos?)… Es también una de las favoritas de la hermaníssima y espero que a alguien también le guste. De Tori Amos aprendí muchas cosas sobre el miedo, los sentimientos y la libertad de expresión… Por cierto, en plan anecdotilla de la Abuela Cebolleta, la línea que da título a este texto fue retirada de la versión comercial de la canción porque grupos religiosos la consideraron irrespetuosa… pero si es de lo mejor. Eso y cuando dice and my heart is sick of being in chains

La foto... Phoenix Recumbent, de Imogen Cunningham...

6 comentarios:

Lady K dijo...

Vaya, yo iba a felicitarte por la foto, pensaba que era tuya! No sé , me extrañaban esas mechas tan claras y el pelo tan largo pero como los has llevado en alguna ocasión, podía ser una foto antigua. Pero te felicito por el post, que es precioso.

vega dijo...

¿pero cómo no va a tener miedo?? no te preocupes pero "voy a robar hasta el aire que respiras".

fuera de bromas: me gusta todo eso tan tajante y luego ese final que le quita hierro. (aun así sea quien sea seguirá temblando)

Besos

Anónimo dijo...

Hacía tiempo que no me impresionaba al leer sobre alguien.

(Me encanta la definición que da la RAE de impresionar: Fijar en el ánimo de alguien una idea, sentimiento, etc., o hacer que los conciba con fuerza y viveza).

Me ha gustado mucho.

Kika... dijo...

Muchas gracias a los tres!
Lady K: de hecho tengo una foto parecida, pero no es tan bonita como esa...

Vega: me pasa mucho. Todo el rato advirtiendo (peligro no tocar, calavera con dos palitos etc etc) y al final resulta que con advertencia y todo, todo termina siendo maravilloso. Porque al final, le quitas hierro. Decides no tragártelo aunque pudieras. No sé si me explico.

Anónimo: muchas gracias. Me ha gustado también lo de "impresionar"... aunque si eres mi anónimo de las poesías, el que me suele impresionar eres tú... (y si eres otro anónimo, gracias también, claro)...

Besos,
K

vega(otravez) dijo...

oye, que me acaba de venir a la cabeza el título de un poema de GIl de Biedma que pega muy bien con tu texto "Pandémica y celeste".
Lo digo por lo de los trabajos de amor...

Anónimo dijo...

Como siempre, Hada, el verso corre por tus venas. Y todo lo llena. Inagotable.
Lobo