22 junio, 2007

De agobios y geranios

Estoy hasta arriba de trabajo. Y encima, los eventos veraniegos de fin de curso, quedamos antes de irnos de vacaciones, ya han llegado las rebajas, los compromisos anteriormente adquiridos, vete a ver los exámenes de otros… vamos, que estoy desbordada. Cuando me senté ayer a ver Anatomía de Grey, el mundo se me vino encima. O se me vino abajo. En cualquier caso, cayó sobre mí con toda su fuerza. Mi estómago no da para más y lo que me apetece realmente es quedarme tumbada en el sofá viendo el juicio del 11-M. En fin… ya se sabe, días de todo, vísperas de nada.

Esta mañana he decidido que ya no me duele la tripa. Hala, porque lo mando yo. Pues me sigue doliendo…

No sabía qué contar. También podría callarme, lo que quizá incluso sería buena idea. Pero me he acordado de esta historieta de niños porque ahora están de vacaciones y hay que pensar qué se hace con ellos…

Mi sobri Tato se ha comprado un geranio. Para ponerlo en la terraza. Lo tiene bastante bien cuidado, en una maceta al lado del olivo. El olivo es pequeño, con un tronco finito – bueno, no sé si es un tronco o un tallo – se llama en latín olea europaea. Tato al principio lo llamó Kika, pero creo que ahora ha vuelto a llamarse Olivo a secas.

Para hacerle compañía, el geranio. Creo que es un pelargonium graveolens. O quizá me equivoco porque tampoco sé tanto de botánica. Y Tato, que sabe lo importante que es ponerle nombre a las cosas (ver
La paralela historia de mi nombre) lo ha bautizado con el improbable nombre de Gerardo. Dice que le pega mucho, pero yo sólo he conocido a un Gerardo, y la verdad es que era lo más opuesto a un geranio que uno se pueda imaginar. Encima la plantita de Tato tiene un montón de flores, color rosa-clavel-reventón…

Pero él está muy orgulloso de Gerardo. Y a mí me hace gracia el nombre…

(Aquí sigo, empeñada en ser feliz…)



Ssssshhhh… lo que me pude reír ayer con mi falsa tesis doctoral… porque claro, alguien termina por leerte y…

2 comentarios:

Henar dijo...

Gerardo es un nombre fantástico para un geranio! Seguro que por eso el mío está chuchurrío, porque no tiene nombre. Dale la enhorabuena a Tato y pídele, por favor, que busque nombre para mis cactus.

Vaya con tu tesis, reina, anoche me pasé todo el tiempo recopilando datos!!!

BESO!
H

Kika... dijo...

Yo se lo digo a Tato, no sé si necesita ver las cosas para bautizarlas o no, yo se lo pregunto.
Me troncho con el nombre de Gerardo y sí, creo que para la salud de las plantas es superimportante que tengan nombre...

Besitos,
K

PS Madre mia, lo de esta tesis no va a tener fin! Conoces alguna facultad de Sociología donde nos admitirían el proyecto? Qué tal ayer?