07 junio, 2007

Asignaturas pendientes

It doesn’t hurt me.
Do you want to feel how it feels?
Do you want to know that it doesn’t hurt me?
Do you want to hear about the deal that I’m making?
You, it's you and me.

And if I only could,
I’d make a deal with God,
And I’d get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building.

You dont want to hurt me,
But see how deep the bullet lies.
Unaware I’m tearing you asunder.
Ooh, there is thunder in our hearts.
Running up that Hill, Kate Bush


Da igual dónde esté, pero últimamente hay demasiada gente en mi vida con asignaturas pendientes. Y en la vida de mis amigos.

¿Quién no tiene una asignatura pendiente? Casi todo el mundo. Hasta los más seguros de sí mismos. Y eso no es necesariamente algo negativo, porque al menos yo he aprendido que muchas veces no podemos, no sabemos o no queremos dar carpetazo a las cuestiones sin resolver. Quizá la vida sea incluso una especie de fila eterna de preguntas. Algunas tienen respuesta, a otras se la buscamos con relativa facilidad, otras cuestan más y finalmente siempre hay algunas que quedan pendientes.

Hay problemas que se resuelven empleando la falsa economía de salir corriendo por un campo de minas, sin mapa ni camino. Algunos terminan por explotar, otros nunca vuelven. Un tercer grupo se obstina en su retorno.

El principal problema de una asignatura pendiente es el espacio que ocupa. El cerebro, el alma o el corazón terminan siendo una especie de CPU fragmentada que funciona al borde del colapso por exceso de emociones. Y el cerebro, el alma y el corazón no tienen un botoncito de RESET. No hay pastillas para resolver los problemas. Y así vivimos, con asignaturas pendientes, paseando con una sombrilla de papel por los campos de minas emocionales. A veces hasta nos hacemos daño con nuestros propios cuchillos guardados. Herimos también a los demás por ser incapaces o por no querer aprobar aunque sea en septiembre. Y nos quedamos sentados, esperando que escampe, que el temporal termine sin resolver nada. Dejando heridas abiertas que cicatrizan en falso.

Al final de todo va a resultar que el cerebro, el alma y el corazón son como los Fiat. Sí, sí, como los coches de esa marca. Capaces de seguir arrancando aunque tengan mil averías.

Porque, al final de todo… ¿quién no tiene una asignatura pendiente?



Increíble pero cierto… este post iba con un poema de Sylvia Plath, a la que adoro. Pero de pronto me ha venido a la cabeza esta canción, me he leído el artículo de la Wikipedia sobre ella, y decidí ponerla… Poca gente lo sabe, pero Kate Bush fue la primera mujer en obtener un número 1 en la lista de ventas del Reino Unido con una canción escrita por ella misma. Bush (Kate, no el Presidente de EE.UU.) siempre ha huido de la vida de estrella porque afirma que le distrae de lo que tiene que hacer: componer.

La foto… el poster de Mulder en Expediente X. Lo importante es la frase…

He vuelto a hacerlo… el momento Watling en un semáforo…

3 comentarios:

hidden_angel dijo...

Pero como me pones un post con palabras como CPU, Reset y fragmentar... que no es bueno mezclar la vida personal y la profesional :P

Pero sí, creo que últimamente tengo demasiadas cosas archivadas. A ver si encuentro un disco duro externo y las dejo allí guardadas. Hasta que decida borrarlas del todo.

Besinos

Kika... dijo...

Si, si, ya lo sé. Pero es que la frialdad con la que tratamos las asignaturas pendientes me recuerda a un ordenador. Bueno, no a mi ordenador que tiene deseos propios y cualquier día me encontaré que ha decidido independizarse y ha puesto un alambre de espinos alrededor de la impresora, el escáner y el ratón...

Haz lo que quieras con tus asignaturas pendientes. Pero si me permites un consejo, sé consciente de que existen... parece una tontería, pero creo que no lo es...

Besos eternos...
K

Gabriel dijo...

¿y qué tal el video? Si la canción de por sí catarsica el video la complementa y la convierte en toda una experiencia donde tendrás que cubrir todas esas asignaturas pendientes.
Jamás me imaginé una canción con ese poder y una artista tan capaz de transmitir esos sentimientos.