29 mayo, 2007

Historias de la puñetera oposición (IV): Sondeo a la israelita (cutre)

Preparar un examen se encuentra, probablemente, entre las actividades más tediosas que existen. Así que se agradece mucho cualquier cosa que te saque de esa rutina. Y eso que casi se me olvidó que tenía que ir a votar el domingo, si no es por mi sobri Tato me habría pasado el día en casa sin saber que en el mundo exterior era jornada electoral.

Me gusta ir a votar yo sola, para poder observar con calma el colegio electoral. Si voy con mi madre o con la hermaníssima vamos con muchas más prisas y no puedo hacer mi propio sondeo a pie de urna en plan cutre, consistente en cotillear las papeletas que coge la gente de mi barrio. Las israelitas cutres (creo que un sondeo a pie de urna se llama también una encuesta a la israelita) tienen mucho peligro. El de llevarte una idea equivocada de tus congéneres de barrio es el principal. Si me hubieran preguntado a mí, yo habría jurado que en mi zona triunfa el PP, porque el montón de papeletas parecía estar terminándose más rápido que los demás. Sin embargo, la hermaníssima bajó a votar una hora después y, según ella, la gente estaba votando masivamente a Izquierda Unida. Puede que mi israelita se viera afectada por la hora a la que voté, porque coincidía más o menos con la salida de misa, o que cuando fue la hermaníssima era el momento escogido por toda la agrupación local de IU para ir a votar…

Yo escogí mis papeletas, valorando todas las opciones, desde el Partido Salvemos Telemadrid (más tarde supe que esa candidatura había sido anulada), hasta un partido que había por un mundo mejor, otro de no sé qué de las familias, el Partido Humanista y otro con el improbable nombre de PRIM (regionalista, independiente, madrileño, etc). ¿Qué vota una cuando lo que realmente le gusta es quejarse de cualquier gobierno? Es verdad que de algunos me quejo mucho más que de otros, pero la decisión no era nada sencilla. Al final, bajo la atenta mirada de un apoderado del PP así en plan pijillo (sorprendido quizá por mi elección), agarré las papeletas y fui hacia la mesa correspondiente. Pero en ese corto trayecto, tuve un momento de epifanía – más bien podría decirse que fue una visión – volví a la mesa y cambié el sentido de mi voto. Quizá sea porque no me siento retratada en ningún programa electoral. Que las opositoras no le interesan a ninguna fuerza política. Lo dicho, cambié y voté, sin dejar de tener otro pollo como todos los años con el interventor del PP en mi mesa – por lo visto, el Partido Popular tiene interventores en todas las mesas del país – que todos los años quiere ver mi DNI, y yo sólo le dejo el carnet al Presidente de la mesa o autoridad competente.

Este año, toda mi familia con derecho a voto lo ejerció. Para que no digan que somos abstencionistas. De eso nada. La hermaníssima se sintió agobiada por el cotilleo de los apoderados, así que cogió una papeleta de cada y utilizó las cabinas esas que ponen. Y yo que pensaba que nadie entraba ahí, como si oliera mal o algo. Pero es que la hermaníssima sabe que el sufragio es libre, directo y secreto… y el suyo, secretíssimo. (Me acaba de confirmar que en las cabinas huele estupendamente).

Yo busqué las papeletas del PNPLP, pero no estaban. Nos hemos olvidado de presentarnos… Bueno, mejor para las generales… Porque estoy segura de que habríamos barrido, y yo ahora mismo estoy demasiado liada como para dirigir los destinos de nadie…

Luego, la noche electoral. Los informativos: Susanna Griso encima de un mapa de España con lucecitas, pasando un frío de muerte. Ana Blanco y Lorenzo Milá comentando la jornada con una señora que se había llevado a la tele las preguntas que quería hacerle a los candidatos. El análisis sui géneris de Bono en Antena 3 (ostras, en ese mismo programa estaba Álvarez-Cascos, el ex de la rubia que sale en los programas de cotilleos). Y mientras, en Telecinco… ponían El Buscador, programa edificante donde los haya.

Y hoy (esto va por ayer) todos han ganado. Bueno, menos mal que alguno que ha descalabrado de verdad no ha dicho que ha ganado, porque eso sí que habría sido un poco fuerte… Y yo, a cagarme en el Ayuntamiento y la Comunidad cuatro años más. De manera genérica, porque ya he dicho que me quejo por sistema. No, si ya lo sé. Hasta que no gane el PNPLP ese va a ser mi sino.

7 comentarios:

isabella dijo...

ir a votar es para mi todo un ritual, este año no tuve la bronca q me suele caer de mi padre, simplemente una mirada pelín asesina cuando le pedí que me alcanzara mis papeletas, sigue sin entender mi manera de votar y lo q más me jode es q en este caso él tenía razón, fui a votar con toda la ilusión y tiré mis votos a la basura, me lo pensaré mejor para las próximas.
de lo de la noche electoral mejor no mencionar nada, iba en el bus oyendo la cope(curiosamente era la única que se sintonizaba en condiciones) y cuando llegué a casa lo único q me apetecía era no oir más, es como cuando pierde el barça, q prefiero no ver nada.
Pero vamos, con mucho, lo peor del domingo fue la abstención de la gente (q se planteen las cosas nuestr@s señores/as polític@s).
vaya rollo q he soltado. Besos, ánimo y suerte.
Bueno, y la cara del interventor del pp de mi mesa...para no olvidar.

Queens dijo...

En fin las elecciones... mejor no comentar pero la interventora del PP de mi mesa era hasta simpatica.

Un fuerte abrazo a la mejor diplomatica (en un futuro muy muy próximo). Muchos, muchos animos.

Besos mil

Henar dijo...

Tenemos una clase política de vergüenza, especialmente en Madrid. No son capaces de defender sus programas sin insultar (de la forma más burda) a los otros. Yo no voto a "los menos malos", si voto a alguien es porque creo que son buenos. Y eso los políticos no lo entienden. Por eso nos ofrecen espectáculos tan denigrantes como la última campaña electoral: a cual más ridículo. Esta mañana, cuando se ha vuelto a estropear el metro, pensé que ya no tenemos derecho a quejarnos: hemos aceptado, con nuestros votos, las continuas averías, las obras indiscriminadas, el progresivo deterioro de la sanidad pública, de la educación pública... Y lo peor, es que nadie nos ofrecía nada mejor. Vergonzoso. Estoy contigo, Kika, creo que siempre hay que mostrar una opinión y una actitud crítica, gobierne quien gobierne (si mi Atleti juega mal: juega mal), las cosas nunca se hacen perfectas. Y eso, los políticos tampoco lo entienden. A mí aún me dura la tristeza del domingo. Y no porque tengamos que seguir aguantando al ayudante de Simpson y a Miss Cambio Radical, sino porque no hay alternativa en Madrid: todos malos.

Kika... dijo...

Hola a todas!
Es que yo lo de votar siempre me lo tomo muy en serio, soy una persona políticamente comprometida al contrario de lo que se espera de alguien de mi gremio, pero estoy empezando a plantearme dónde se sitúan mis ideas en el espectro político, porque a mí me da que estoy - como siempre - fuera de rango. Y en política local, todavía más. A ello se une, complicándome la vida, que yo lo de "voto útil" no lo proceso porque paso de votar a unos para que no salgan otros o algo así.
Estoy segura, Isabella, de que mi voto fue a la basurilla (más ahora que sé cuál fue la candidatura más votada en mi distrito), pero al menos tengo la tranquilidad de no haber contribuido a que me suban el IVTM, los parquímetros y a pasarme la tarde en túneles donde si pasa algo, nadie me salvaría.
Estoy contigo, Henar. Qué pena de política madrileña. De programas, nada. Uno prometía estarse los proximos cuatro años "embelleciendo la ciudad", y al otro sólo se le ocurrió sacar un ejemplar del Interviú cuando con haber enseñado dos recibos de la contribución, uno de hace 4 años y otro de ahora, se lo había cargado.
Y eso me recuerda a un día en el que un militante del PSOE, vestido lo menos 30 veces más pijo que mi madre y yo, nos miró y no nos dio el programa. debió juzgar por nuestro aspecto que éramos votantes de otro partido. Así les va...

Si yo fuera ellos (unos, los otros o los demás) me tomaría las voces de la gente un poco más en serio... porque los que han hablado, y hasta los que no han hablado, lo han dejado bien clarito... y yo, a seguirme cagando en ellos...

Besos,
K

PS Isabella, creo que dijiste que te gusta debatir sobre politica, a mí también, siempre con argumentos y respeto... es un deporte de lo más sano...

hidden_angel dijo...

El domingo fui a votar con toda mi familia. Sigo empadronada en mi pueblo porque me gusta votar allí e intentar cambiar las cosas. Lo de votar en Madrid no me motiva nada.
Fuimos a votar todos pero tengo la costumbre de coger mis papeletas en la cabina. Mi voto es secreto, no lo considero algo sucio que tenga que hacer en las sombras sino que es algo que tengo derecho a hacer sin tener que soportar las miradas del resto de la gente. voto a quien quiero y no tengo que dar explicaciones.
pero sí que es cierto que ya no hay muchas alternativas.
Yo voy a votar con la idea de que por lo menos he expresado mi opinión, lo que me da vía libre para pasarme cuatro años quejándome por todo.
Si la gente no opina, no se puede quejar.
Así que a partir de ahora, todos los posts a por todo el mundo.
Besinos

Kika... dijo...

Pues me parece muy requtebien. Dice la hermaníssima que bien hecho, que eres de las suyas por votar en la cabina...
Y sí, votar nos da derecho a quejarnos, aunque no creo que nos vayan a preguntar ¿usted votó? porque si se queja, le haré caso...

Besos, priciosa...

Anónimo dijo...

Listas abiertas ya y a tomal pol saco el sistema D´hont.

PD: Yo solo pido eso. Al primero que me lo prometa le voto.