01 mayo, 2007

Con las neuronas de vacaciones

Mi habitación es ahora mismo un campo de batalla. Tengo las neuronas de vacaciones, el amor en standby y la nueva decoración a medio terminar. Como siempre, me surgen dudas con los cambios, y como mi mente no piensa, sólo almacena cada instante, se encuentra incapaz de decidir si mi cuadro de Klimt, auténticamente robado de una parada de autobús en Viena (mi amigo Quike me dijo que valió la pena correr el riesgo sólo por la cara que puse cuando me lo dio) pega con los posters de Lichtenstein que colgué ayer. Me resisto a pensar que no quedan bien juntos, como si desearlo fuera a hacer que mi pared creciera, o mi cuarto se ampliara. Imagino, aunque sé que no es cierto, que sólo con desearlo al Klimt le salieran puntitos o se pintara de colores Pantone.

He perdido el zapato verde. Sólo tú puedes perder un zapato sin darte cuenta, Kika. Eso me ha dicho mi madre. Siempre vas caminando a dos metros del suelo, se te cae el zapato y no tienes frío ni los cristales de la calle te cortan los pies.

Y así llevo el puente entero, tratando de restablecer el desorden perdido. Con un millón de imágenes en la cámara de fotos, otro millón de palabras entre la lengua y los labios. Y mucho que contar. Sólo que ahora no puedo hacerlo, porque temo pisar las minas escondidas bajo la alfombra de mi habitación, y me falta un zapato.


Todo ha sido perfecto. Hasta lo imperfecto ha sido perfecto. Han vuelto mis viejos miedos, pero creo que ahora podré enfrentarlos mejor. He paseado con un Lobo (el Lobo), colocado flores en un cementerio sin llorar, hablado con un hada, vadeado un río de montaña sin mojarme los pies. Me he sonrojado mucho, como decía aquel jefe que tuve. Espero que usted nunca pierda la capacidad de sonrojarse, señorita. Es de lo más bello que tiene. Supongo que eso y poder perder los zapatos sin que me dé cuenta.

Di una pulsera y hablé de tribunales… el Lobo me dijo una frase preciosa (todo lo que dijo era precioso)… de pronto te contaba lo del discurso y mi autoestima casi igual a cero… imaginábamos que éramos el Equipo A, aunque en realidad lo son nuestras madres… le daba la bienvenida al mundo a Daniela, Queens ¿qué tal estás?… Tato me imitaba… floté sobre Tirso de Molina mientras pensaba acerca de esas tonterías que el Lobo dice que son importantes… le di un abrazo a mi madre mientras se me caían de la mano las cuentas de las joyas que hago para otras madres…

… y entonces la hermaníssima y yo subimos al coche…

Pero ahí paran los puntos suspensivos, porque eso ya es otra historia.


Los cuadros de mi habitación… Seductive Girl y Water Lilies with Japanese Bridge, de Roy Lichtenstein, y Mujer con sombrero y boa de plumas, de Gustav Klimt…

Este puente he visto muchos conciertos… pero eso hay que contarlo con más calma…

Un beso… para Sandra…

2 comentarios:

Queens dijo...

Muchas gracias guapa. Como siempre un placer leerte.
Besos
PD:Seguimos de recuperación, pero mejorando.

Kika... dijo...

Queens, reina (nunca mejor dicho)...
Te doy un "progresa adecuadamente". Lo estás haciendo fenomenal...

Besosbesosbesos y uno para Daniela...

K