06 abril, 2007

Lo prometido

Estoy rodeada de personas fuera de lo común. Me inspiran, me hacen moverme si estoy quieta, me ponen los pies en el suelo si vuelo demasiado, me sacan de la realidad cuando ven que pierdo el brillo. Me hacen feliz.

Pero sobre todo, me inspiran. Canalizan la energía que fluye a mi alrededor. Y lo mejor de todo es que ellos mismos son personas tan especiales que me inspiran sin querer hacerlo. Sin necesitarlo. Sin pedir nada a cambio.

Por eso quería rendiros un pequeño homenaje a todos. Inspirados e inspiradores.

Sobre todo, a quien me regaló una frase bellísima estas vacaciones.

Te prometí el amanecer.

¿Quién es incapaz de inspirarse con palabras así? Habría que ser de piedra. Y yo no lo soy. Una promesa convertida en palabras. Las palabras y el amanecer se convirtieron en energía. En inspiración.

Vuelvo de un lugar donde las sirenas existen y los muertos susurran entre los quehaceres de los vivos. Os eché de menos.


Palabras… Henar me envió información sobre una iniciativa para apadrinar
palabras en desuso. Yo ya he amadrinado la mía. Podría haber sido cualquier otra, pero me acordé de Bleuâtre. Así que mi amadrinada es azulino… a Sikandar le va a gustar...

La fotografía… el Arrecife de las Sirenas… dicen que los piratas naufragaban al acercarse a estas rocas atraídos por el canto de esas míticas criaturas. Ahora se sabe que eran los gritos de las focas monje. Pero yo prefiero pensar que eran las sirenas...

3 comentarios:

MoMe dijo...

Feliz regreso. Se te ha extrañado estos días de fiesta.
Besos de bienvenida!!!

vega dijo...

mañana vuelvo yo a la capital, pero ya estoy de vuelta también. me alegra volver y seguir leyéndote!
besos

Kika... dijo...

Muchísimas gracias a las dos. La verdad es que la vuelta está siendo un poco durilla, pero rodeada de personas excepcionales pesa mucho menos.

Besos!!!