23 marzo, 2007

Digestión (III): Energía

Primera Ley de la Termodinámica: Principio de conservación de la energía.

Corolario: La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma.



Somos un fenómeno que la ciencia debería estudiar. Una herejía física, química. Quizá incluso biológica. En contra de todo, pero sobre todo de las grandes leyes que rigen el Universo. La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, dice la primera ley de la Termodinámica.

Entre tú y yo se crea energía, desafiando lo establecido, la lógica de los domingos por la mañana, la media mañana, el momento perfecto, la primera hora de la tarde en la que miramos por los ventanales mientras tú te comes el muffin de chocolate. Algo tiene que ver el chocolate en todo esto. O no. Quizá sea la fecha, la helada primavera con días donde un cierto calor, muy leve, acompaña a nuestra creación de energía.

Contigo no hay gravedad, porque floto a dos metros del suelo, me desintegro en piel y huesos mientras trato de esconder el pecho izquierdo con el hueco de mi cadera. Me salen alas, los seres humanos no tienen alas, pero soy un hada. Más hada que nunca, criatura inexistente que deja de ser transparente al lado de las ventanas de nuestro rincón. El mismo barrio, la misma mesa. El mismo croissant que siempre nos dejamos.

Energía que se crea. Supongo que algo se destruye también. Ya que rompemos una ley de la termodinámica, mejor hacerla añicos y que no quede nada. Ni una sola atadura de las reglas inmutables que rigen lo que nos rodea, eso que adquiere la consistencia de la mantequilla derretida lentamente al sol mientras abro con el cuchillo la miga de pan caliente. Que se parece a ti y no huele como yo. Almendras dulces y arena de playa. Sé que eso te gusta. Y me abrazas dejándome un poco de tu olor mientras yo parto en dos la segunda ley de la termodinámica. El calor no es unidireccional. Despedimos calor en todas las direcciones, un calor que no es independiente de nosotros, que desafía al demonio de Maxwell (¿qué es eso de que la temperatura no puede pasar de un cuerpo frío a uno caliente?). Va de uno a otro, un bucle imposible de energía creada entre los dos. Tenemos el corazón de sol o de estrellas. Con las reacciones químicas imposibles que laten en nuestro interior.

Una mano. Un pedazo de tu voz. Suficiente para hacer saltar en pedazos lo establecido. Intoxicado de mi olor, reflejada en tu mirada, me sumerjo sin cumplir ningún principio físico ni químico. Vibrando entre las cortinas sin saber qué ocurre en ti, ni dentro de mí como para que tu trabajo despierte mi calor, cree energía sin que lo elijamos. Lo sabemos y lo desencadenamos en forma de blasfemia científica, de abismo interior que no debería surgir, pero de hecho está a nuestro alrededor.

Un halo de calor entre los dos. Domingo por la mañana.

Lo que para el Universo es imposible, es facilísimo para nosotros.


Ya sé que no pega… pero te la recuerdo…
Gula porque eres mi menú del día
Y lo que sobre me lo como recalentado…
Los siete pecados, Luis Ramiro

6 comentarios:

hidden_angel dijo...

El chocolate siempre tiene la culpa de todo. Pero es imposible dejar de pecar con él.
Y, desde cuándo crees que las leyes de la ciencia son más infalibles que las pronunciadas por los chicos de letras. Da igual lo que intente demostrar la ciencia porque hay cosas que ya están escritas en la literatura y que son la única verdad.
Besinos

Kika... dijo...

Qué bonito... el chocolate es culpable de todo lo malo (jajajajajajaja)... y lo de la energía lo vi en un documental de la tele (bueno, también lo estudié en su tiempo)... así que lo he puesto yo, no mi contrario...
Besos
K

Anónimo dijo...

La delicia de tu compañía sólo es comparable a las tardes que se van alargando en la primavera. Siempre reconforta el aroma a almendras dulces y arena de playa, que evocan el lugar infinito donde descansan los sueños.
El mismo muffin, las misma ventana, el mismo aroma, tus mismos ojos. Oceánicos. Porque su inmensidad invita a nadar en ellos. A ahogarse en ellos.

Tu intoxicado.

Kika... dijo...

Sin palabras.

La inspirada por ti.

Jota dijo...

Leer esto ha sido como volver a enfrentarme a los suspensos en los exámenes de Física y Química, con mención especial a Arquímedes. Y encima tengo ganas de volver a desayunar.

Gracias por este escrito tan sugerente :)

MoMe dijo...

No se que habra traido la primavera este año pero parece que a todas nos ha dado por las ciencias puras. Y mira tu, que pareceria que estos dias son los que menos evocan nuestro alter ego mas racional!!!
Besito, yo tambien desayunando!!